Actores detrás de la cámara

Por fortuna, esa aventura de la dirección está despertando el interés de alguno de nuestros actores.

Icono de fecha 10 Mar 2015 Icono de autor Amalia Enríquez
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Cada vez son más los actores que se dejan seducir por la dirección, los que cambian el “acción” por el “silencio, se rueda”. Gente notable como Clint Eastwood o Robert Redford, por ejemplo, han utilizado su talento detrás de la cámara, convirtiendo algunos de sus trabajos en auténticas maravillas cinematográficas. Por fortuna, esa aventura de la dirección está despertando el interés de alguno de nuestros actores. Es especialmente esperanzador comprobar que jóvenes generaciones son las que despliegan todo ese talento en beneficio de una historia, que relatan con esa sensibilidad que es privilegio de los actores.

Nuestra colaboradora Amalia Enríquez con Leticia Dolera
Nuestra colaboradora Amalia Enríquez con Leticia Dolera

El próximo Festival de cine de Málaga será el marco cinematográfico en el que Leticia Dolera y Daniel Guzmán presentarán sus primeras películas como directores, producidas por Telefónica Studios. ‘Requisitos para ser una persona normal’ y ‘A cambio de nada’ son, respectivamente, sus propuestas. Dos historias de amistad, afectos y experiencias vitales, relatadas con sentido del humor y alta carga emocional.

¿Alguna vez has sentido que no encajas en ningún lado, que eres diferente o te sientes fuera de lugar? Esa es la sensación que tiene María de las Montañas, la protagonista de la película de Leticia Dolera, que dirige, escribe y protagoniza ‘Requisitos para ser una persona normal’. En su búsqueda desesperada por encajar en una sociedad que se le resiste, María acaba dándose cuenta de que lo que realmente le hace feliz es ser ella misma.

‘A cambio de nada’ es el relato autobiográfico de Daniel Guzmán. Hace nueve años lo dejó todo por este proyecto. Necesitaba buscar respuestas y dejar de hacerse preguntas. Hijo único de un matrimonio desestructurado, el divorcio de sus padres le marcó de tal forma que se convirtió en un chico de la calle, un delincuente de barrio. Dos propuestas muy distintas con el denominador común de la ilusión por las expectativas, los nervios por el debut y la incertidumbre ante las críticas. Cine español en un año que apunta maneras.

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