Bailando con Kevin

Su físico le convirtió en objeto de deseo y sus aventuras fueron comidilla de la prensa social.

Icono de fecha 26 May 2015 Icono de autor Amalia Enríquez
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Parece que fue ayer. Sin embargo, se cumplen 25 años del día en el que un rubio de ojos color aguamarina se convirtió en el teniente John J. Dunbar una vez concluida la guerra de Secesión (1861-1865).  Sin compañía alguna se dirige a lugar fronterizo que ha sido abandonado por los soldados. La soledad del teniente le lleva a entrar en contacto con los indios sioux. En esa aventura conoce a ‘En pie con el puño en alto’, una mujer blanca que fue adoptada por la tribu cuando era niña y que se convertirá en el amor de su vida. Como era de suponer, entre Dunbar y los sioux se establece una relación de respeto y admiración mutuo, que conquistó la taquilla y ha sobrevivido a los tiempos.

Oso de plata en el Festival de Berlín, nueve nominaciones a los Bafta, siete Oscar de Hollywood y seis nominaciones a los Globos de oro, consiguiendo tres, le sirvieron a un primerizo Costner para situarse entre la Flor y Nata de star system americano. A partir de ese momento, se convirtió en un imprescindible hasta que los fracasos comenzaron a hacer acto de presencia en su carrera.

Hijo de padre ejecutivo, de origen cherokee y madre trabajadora social. Costner estudió Marketing, Finanzas y Arte Dramático. Su físico le convirtió en objeto de deseo y sus aventuras fueron comidilla de la prensa social. Con el paso del tiempo se ha convertido en un marido fiel, padre entregado y algo consentidor.

Nuestra colaboradora Amalia Enríquez con Kevin Costner
Nuestra colaboradora Amalia Enríquez con Kevin Costner

Dice que los años no le han tratado mal, pero que hace tiempo que ya no puede seguir la estela del guardaespaldas más seductor de la pantalla. La madurez le ha traído algunas canas, unas interesantes arrugas y una calma afectiva que le hacía falta. “Mi pasado sentimental tuvo momentos estelares”, me comentó en una entrevista hace tiempo, “pero todo tiene su momento. Ahora disfruto del equilibrio y la serenidad que me da esta segunda juventud”. 

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