El tour de los tulipanes

Un pequeño anuncio en Facebook de David Beahm, el talentoso diseñador de eventos de Nueva York, bastó para organizar un viaje por los campos de flores de Holanda.

11 May 2016 Sylvia Bustamante Gubbins

Un despampanante ciruelo en flor del que cuelgan sobres con el número de tu mesa. Lámparas con lágrimas de cristal colgadas de centenarios árboles en un rincón de la terraza que da a la playa. Una jupá hecha con ramas de magnolio y racimos de calas que bajan por los cuatro estandartes. Un altar hecho con troncos de manzanilla, orquídeas cymbidium, hortensias y dianthus blancos. David Beahm y su equipo (David Beahm Experiences) son una máquina que crea emociones a través de la flores, un espléndido manejo de la luz y el modo en contar una historia que perdurará en el recuerdo.

Tulipán Duc van Tol de 1595
Tulipán Duc van Tol de 1595

David ha realizado un sin fin de fiestas corporativas y privadas. Pero la que lo puso en la boca de todo el mundo fue la boda de Michael Douglas y Catherine Zeta Jones en el Hotel Plaza en 2001. El objetivo de la novia era que la celebración fuera dramática a la vez que íntima… y lo logró. La prensa y los invitados la nombraron la boda del siglo. Por mencionar un sólo detalle: se utilizaron 20 mil rosas color crema de 28 variedades.

El diseñador empezó limpiando flores y haciendo boutonnieres a los 10 años, ya que su padrino era un excelente florista. Sin embargo, en esa época su pasión era la música. Salió del colegio como director de su banda, estudió música y sacó tres grados académicos. Trabajó como productor musical en la ópera para las grandes estrellas como Plácido Domingo y Luciano Pavarotti. En 1995 aterrizó en Nueva York y el Metropolitan Opera lo contrató para hacerse cargo de la gira de la compañía por EEUU y Canadá.

David fotografiando rosas Meier y gloriosas de Richard van Ruite (a la dcha)
David fotografiando rosas Meier y gloriosas de Richard van Ruite (a la dcha)

Pero a los 6 meses lo dejó. No había llegado a la capital del mundo para salir de ella. Fue entonces que se acordó de las flores. Le dieron trabajo en Seasons, la florería que surte a los teatros de Broadway. Tres años más tarde, unos amigos, viendo su potencial, lo apoyaron para que abriera su propia compañía.

De eso hace 18 años y hoy David es uno de los diseñadores de eventos más reputados de Nueva York. Entre sus encargos, ha realizado producciones navideñas para la Casa Blanca y el World Trade Center. Desde ya hace un tiempo, su foco está en matrimonios en distintos puntos del globo.

Nadine Metgenberg en el parque histórico Hortus Bulborum, que se abrió a fin de que las antiguas variedades de flores no se perdieran a lo largo de los años
Nadine Metgenberg en el parque histórico Hortus Bulborum, que se abrió a fin de que las antiguas variedades de flores no se perdieran a lo largo de los años

No obstante el glamour que lo rodea, David es una persona amante de la naturaleza. Hace poco se compró una casa en el campo y está cultivando flores. “Puedo decirle a una novia que recogí estas flores hoy por la mañana para su boda”, le dijo a Debra Prinzing de Slow Flowers. También es tremendamente generoso con su conocimiento. Lo conocí hace un año cuando dio una conferencia en Chapel Designers, donde expuso las claves de su éxito, que podría resumirse en crere en lo que haces, trabajar duro y luego más duro.

Fue hace unos meses que en su página de Facebook puso: “Estoy organizando un viaje a Holanda para visitar los campos e invernaderos de flores. Los primeros 20 que se inscriban podrán acompañarme”. El conocimiento que tiene de la industria es profundo y quiso compartirlo. Además es un gran admirador de los productores de flores y cómo ese amor ha permanecido intacto durante generaciones. Por supuesto, ¡corrí a inscribirme!

La variedad de tulipanes, jacintos y narcisos de los jardines Keukenhof es alucinante
La variedad de tulipanes, jacintos y narcisos de los jardines Keukenhof es alucinante

“Traigan vitaminas porque va a ser muy intenso”, nos advirtió en uno de sus mails. Y así fue. En cuatro días, visitamos a nueve floricultores, los Jardines de Keukenhof, asistimos a los preparativos para el desfile de Sassenheim, la subasta de Aaslmeer, dos empresas exportadoras y los pequeños mercados de los pueblos que cruzábamos.

El grupo estaba compuesto por diseñadores de eventos y de flores, entre los que se encontraba Daevid Reed, gerente de operaciones en David Beahm Experiences; Jes Gordon, otra de los grandes de la industria de eventos en Nueva York, fotógrafos y quien quisiera acompañarlo en esta aventura. La mayoría, americanos venidos de todos los rincones, Claudia y Miguel Gameiro de Lisbon Wedding Planner (de Lisboa), Nadine Metgenberg de Fine Weddings & Parties y Halima Adelsheimer de Halima Adelsheimer Dekoratione, de Hamburgo, Alemania.

Halima Adelsheimer visitando la iglesia de un pueblo adornado con flores. Una de las tantas maneras en que los holandeses celebran la primavera
Halima Adelsheimer visitando la iglesia de un pueblo adornado con flores. Una de las tantas maneras en que los holandeses celebran la primavera

Un miércoles de abril nos subimos al bus que nos llevaría a conocer las famosas rosas Meier. John nos mostró el invernadero donde sólo crecen cuatro tipos de rosas. Bajo techo supervisan la cantidad de luz, agua y nutrientes que sus plantas necesitan. Están bajo tal cuidado que no pudimos entrar, sino que sólo pudimos verlas desde una puerta para no contaminar. Dos veces al día entran sus trabajadores y escogen los botones que irán a un recinto 2 grados bajo cero. Luego colocan una a una en una máquina que las clasifica por tamaño y largo del tallo. Los paquetes de rosas se colocan automáticamente en baldes que se almacenan hasta la madrugada siguiente donde salen a subasta.

Piet van Kampen de GFresh nos acompañó en el trayecto. Él es dueño de una de los exportadoras de flores más importantes de Holanda. Su empresa surte a grandes diseñadores como Karen Tran y Jeff Leatham. La clave está en que tiene una relación directa con los productores y puede entregar, por ejemplo, rosas abiertas y listas para su utilización. Una flor desde que se corta hasta que llega al mercado tarda entre 11 y 15 días. Ellos reducen el trayecto en 5 días asegurando su máxima frescura.

Rik Pennings maneja 10 hectáreas de flores (izda) y Richard van Ruiten explicando el proceso de selección de las papas de gloriosas (dcha)
Rik Pennings maneja 10 hectáreas de flores (izda) y Richard van Ruiten explicando el proceso de selección de las papas de gloriosas (dcha)

La siguiente parada fue para conocer a Richard van Ruiten, un hibridador de gloriosas y creador de la flor bautizada en honor al diseñador Tomas de Bruyne. El negocio lo empezó su padre en 1968, quien con 80 años todavía trabaja y lo encontramos redirigiendo las plantas. Richard contó que hay 70 variedades de gloriosas y que ellos tienen 17 que se comercializan, así como unas plantas en observación -tardan de 5 a 6 años en florecer-.

A unos pasos de allí, entramos en otra estancia de un productor de guisantes de olor. ¡El perfume solamente se puede describir como exquisito! Blancos, rosa pálido, fucsia, morado y todos los tonos intermedios. Nosotros nos perdimos entre la plantación sacando fotos y aprovechando ese edén. Nos llamó la atención que los invernaderos en esa zona se ubicaran literalmente detrás de una calle convencional con casas de barrio.

Orquídeas y tulipanes exquisitos y deliciosos a la vista
Orquídeas y tulipanes exquisitos y deliciosos a la vista

Nuestra última parada fue en Vreeken Bouvardia productores de bouvardias, flores que se dan en racimos y de las cuales hay 30 especies. Allí las plantas crecen en altura en bolsas de tierra para llevar un estricto control del agua y los fertilizantes; y combaten plagas de manera natural habilitando sobres de donde sale la mosca blanca que come o neutraliza otros insectos. Por la noche comimos en el restaurante Vork + Mes, a orillas de una laguna. El espectacular edificio diseñado por Hani Rashid tiene dos cascadas a la entrada. Y la comida orgánica y de gran refinamiento fue el momento ideal para conocer a los viajeros.

Junto a una pareja que se besa, fueron los ganadores del desfile de Sassenheim
Junto a una pareja que se besa, fueron los ganadores del desfile de Sassenheim

Al día siguiente llegamos muy temprano a los jardines Keukenhof y pudimos disfrutar de los diseños y variedades de flores, sin las hordas de gente que llegarían más tarde. Luego, el bus nos paseó por campos de tulipanes. Se oían suspiros al descubrir esos manchones de color, aún cuando nos habían advertido que muchas flores habían sido retiradas puesto que la primavera este año llegó adelantada. Conocimos a Rik Pennings, que trabaja 10 hectáreas de tulipanes, narcisos y jacintos él solo (su padre ya está retirado) y contratando estudiantes en la época de cosecha.

Una máquina clasica las rosas Meier por tamaño de botón y largo del tallo
Una máquina clasifica las rosas Meier por tamaño de botón y largo del tallo

Tras una deliciosa comida junto al mar, visitamos unas naves donde un ejército de adultos y niños trabajaban en carros alegóricos para el desfile del día siguiente en el pueblo de Sassenheim. Mientras, una banda de música animaba el ambiente para que no decayeran los ánimos. En medio de la multitud llegó Alison Bradley de Fusion Flowers, la revista más reputada de Europa, que nos divirtió con sus historias. El premio, supimos días después, fue para el carro con una pareja de típica de holandeses hechos con flores de jacintos en azul y blanco.

Un carro de zuecos holandeses hecho con flores de jacintos azules y blancos
Un carro de zuecos holandeses hecho con flores de jacintos azules y blancos

El tercer día hubo que levantarse al alba para asistir a la subasta de Aalsmeer. Sannie Boers, que trabaja con su padre en Marc Boers Flower Export, nos hizo el tour. Desde las pasarelas veíamos como los cargamentos de flores eran conducidos por pequeños vehículos a unas velocidad digna de un videojuego. La entrada y salida estaba dictada por la sala con los controladores que pujaban por los precios contra reloj. El trabajo de años puede ganarse o perderse en segundos, y es por ello que la entrada está prohibida y sólo se puede ver detrás de unos cristales. Lo que sí fue evidente, es que los años de gloria de este recinto han pasado. Una de las razones que pudo haber afectado, contó Sannie, fue que se negó la entrada a la participación de extranjeros y hoy, con las comunicaciones y la globalización, muchas flores se comercializan sin pasar por Aaslmeer.

Piet van Kampen, dueño de la exportadora GFresh, en un invernadero de flores de guisantes recién cortados
Piet van Kampen, dueño de la exportadora GFresh, en un invernadero de flores de guisantes recién cortados

El almuerzo fue en el museo y jardín histórico Historische Tuin, donde después de un paseo en bote, volvimos para aprender cómo eran las antiguas subastas de flores en el siglo XVII al XIX. La tarde siguió con visitas a granjas de hortensias, orquídeas cymbidium y lilas. En cada lugar, nos sorprendió la dedicación y prolijidad con que tratan a las flores. Por lo general, gente sencilla pero con mucho conocimiento y tecnología para el cultivo. Por ejemplo, las lilas son plantas longevas -había unas de 70 años o más-, pero deben ser trasplantarse de los invernaderos a los campos cada dos años. A muchos nos dieron ganas de cortar un racimo de cymbidiums y salir corriendo, porque el precio en el mercado es muy elevado.

Las diseñadoras Maria Maxit, Kasey Conyers y Melissa Paul disfrutando del picnic en la última jornada del tour
Las diseñadoras Maria Maxit, Kasey Conyers y Melissa Paul disfrutando del picnic en la última jornada del tour

En nuestro cuarto y último día, visitamos el parque Hortus Bulborum donde se mantienen flores históricas, como los tulipanes Duc van Tol de 1595 y Parkiet de 1940. Tuvimos tiempo para hacer de turistas en Bergen y luego el bus nos llevó hacia el norte. Los molinos de vientos, las ovejas, cabras y patos sobre el césped y el cielo amenazante eran como un cuadro detenido en el tiempo. Visitamos Kwekerij S. Schouten, la planta más moderna de producción de tulipanes ya que, aunque tienen tierra donde trasplantar, la mayoría de los bulbos crecen en agua. Lo más emotivo fue cuando cruzamos a los cultivos y David Beahm fue invitado a hibridar unos tulipanes. Dentro de cinco o seis años podrá ver por primera vez el resultado de este cruce que llevará su nombre.

Parkiet Snow Parrot de 1986 y almuerzo en un campo de tulipanes
Parkiet Snow Parrot de 1986 y almuerzo en un campo de tulipanes

El viaje había sido intenso. David lo había advertido en uno de sus mails: “Lleven vitaminas”. Pero faltaba lo mejor. Apenas unos kilómetros más allá, al bajarnos del bus vimos esas mesas celestes sobre un manto rojo rodeado álamos. Haríamos un picnic literalmente sobre un campo de tulipanes. Brindamos con Prosecco por Piet y Susan Lee Kelly de Three Sisters Custom Flowers and Events, que estaban de cumpleaños, y comimos la tarta usando los típicos waffles como tenedores.

Tulipanes Parrot Mystery que pronto saldrán al mercado en floreros hechos a mano
Tulipanes Parrot Mystery que pronto saldrán al mercado en floreros hechos a mano

Volvimos a Amsterdam y pudimos dar una vuelta antes de encontrarnos en el muelle de Blue Boat. Recorrer los canales al atardecer con la cadencia del agua y los maravillosos edificios por los que pasábamos, nos convirtió a Halima, Nadine y yo en fisgonas. Vimos las oficinas de Tommy Hilfiger, la casa de Anna Frank, el Hotel Waldorf Astoria y un sin fin de coquetas casas de varios pisos en la orilla o sobre el agua.

Bulbos de agua y tulipanes brotando
Bulbos en agua y tulipanes brotando

Durante el viaje, David siempre estuvo accesible, pero de una manera discreta. No quiso ser el centro de atención. Más bien lo que hizo fue presentarnos a las personas con las cuales trabaja y que con los años se han convertido en verdaderos amigos. Su estilo elegante y sobrio, culto y generoso, cautivó a cada persona presente. Y nos fuimos a casa con nuevas amistades y contactos que nos harán crecer como profesionales, pero también como personas. *Puedes ver más fotografías increíbles haciendo clic aquí

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