Eddie ‘el Águila’

La película imprescindible de este fin de semana es una mezcla entre Billy Elliot + Rocky + Forrest Gump. ¡No te la pierdas!

Icono de fecha 09 Jun 2016 Icono de autor Amalia Enríquez
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Michael Edwards era un chico especial, diferente, un ‘Forrest Gump’ al que su entorno, por no ser tan brillante o normal, le humillaba y le hacía centro de sus sornas. Su padre, al igual que el de ‘Billy Elliot’, le menospreciaba en su empeño por ser deportista olímpico pero Eddie, al más puro estilo ‘Rocky’, se empeñó en demostrar a todos que se equivocaban y se convirtió, a base de esfuerzo, renuncias y tesón, en el más famoso saltador de esquí británico de todos los tiempos. Su historia se ha llevado al cine y se estrena mañana viernes, día 10, en nuestro país.

Sinopsis: Michael ‘Eddie’ Edwards (Taron Egerton) es un insólito y valiente saltador de esquí británico que nunca dejó de creer en sí mismo y con el que no contaba ni su propio país. Con la ayuda de un rebelde y carismático entrenador (Hugh Jackman), Eddie acepta el desafío y se gana el corazón de seguidores del deporte en todo el mundo al lograr una improbable e histórica participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Calgary en 1988.

La historia de Eddie es inspiradora. Aunque nunca fue un talento físico, desde muy joven dedicó su vida a conseguir un solo objetivo: convertirse en deportista olímpico. Lo intentó en varios deportes y disciplinas antes de decidirse por el descenso de esquí. Al no conseguir reunir un equipo británico para los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, se cambió al salto de esquí.

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Michael ‘Eddie’ Edwards tras realizar su salto en los Juegos Olímpicos de Calgary 1988

Este cambio suponía varios inconvenientes: El Reino Unido nunca había tenido representación en salto de esquí en los Juegos de Invierno y Eddie nunca antes había intentado un salto de esquí. Era más pesado que la mayoría de los saltadores, que empezaron desde muy jóvenes.

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Michael Edwards se convirtió en el esquiador británico más importante de todos los tiempos

No tenía financiación, tenía muy poco entrenamiento y su espantosa vista hacía que tuviera que saltar con gafas, que tenían ‘todo a su favor’ para empañarse en mitad de un salto. Su infatigable espíritu se impuso a las dificultades. Pidió prestado equipamiento y se convirtió en el único participante británico en los Campeonatos del Mundo de 1987.

La hazaña de Edwards fue bastante solitaria. Alejado de la comunidad de saltadores de esquí, siempre estaba entrenando o cambiando de entrenador, hasta que entró en acción Bronson Peary (Hugh Jackman), un americano ex saltador de esquí, bebedor compulsivo y fumador empedernido que adoptó a Eddie –a regañadientes, al principio– bajo su ala.

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Hugh Jackman y Taron Egerton en un momento del rodaje.

A Jackman también le sedujo la idea de interpretar a Peary, un personaje ficticio que tiene un alma cínica y dañada, que fue expulsado del equipo olímpico de EEUU cuando estaba en la cima de su carrera. Su amistad con Eddie posibilita un proceso de curación para él. “La determinación de Eddie intriga a Bronson”, comenta el actor australiano.

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Hugh Jackman da vida en la ficción al entrenador de Eddie.

“Siente simpatía por él. Cree que está loco de atar, pero se siente identificado con él. Los dos son forasteros y los dos se han sentido apartados del mundo. Esto supone una historia de redención para los dos. Gracias a esa amistad, que va creciendo en el tiempo, Bronson empieza a creer en sí mismo de nuevo”, dice Hugh Jackman. 

Para los amantes de los biopics, del riesgo, la emoción, de las historias de superación, de la lucha por un sueño y, por qué no, del físico de Hugh Jackman, ‘Eddie, el Águila’ es la película imprescindible para el fin de semana.

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