Decoración

El ramo eterno: Flores para Lisa

Cómo un fotógrafo reinterpreta el clásico ramo de flores por amor o cómo por fuerza del amor, el arte se reinventa con elementos triviales.

Cortes de color, superposiciones, veladuras… El ramo en el florero no me interesó nada. La uniformidad de un domo en la parte superior, la mezcolanza de tallos que ensuciaba el centro del arreglo, incluso el tipo de flores. Gerberas y gypsophila son flores que veía de niña en los ramos que vendían en la calle, y tal vez por eso tienen para mí una connotación triste. Las primeras necesitaban un alambre para sostenerse y las segundas podían pasar como comodín semana tras semana, haciendo su olor más intenso e insoportable.

Flores for Lisa es fascinante por la explosión de color

Flowers for Lisa #1 es la antítesis de lo que yo busco en un arreglo de flores. Y, sin embargo, allí estaba, en un pasillo del Muelle 94 de Nueva York tratando de descifrar esa explosión de color en papel fotográfico. El color me tenía fascinada. También su tamaño, 101 por 76 centímetros. Esa tal vez fue la tónica de la exposición: las fotografías gigantescas y en una calidad de impresión que daban ganas de agarrar aquello que se mostraba en una lámina.

La serie completa de Flores for Lisa puede verse hasta finales de abril en Edwynn Houk Gallery

Abelardo Morell (Cuba, 1948, nacionalizado americano) quiso regalarle flores al amor de su vida, Lisa McElaney. Pero quería hacer de algo trivial, un presente perpetuo. El experimento le gustó también a él y elaboró una serie que incluye extrapolaciones múltiples e intervención con tinta y pintura. Las sensaciones que me provocan es un tanto de desconcierto, amor y odio, el trayecto que va desde la belleza a la repelencia. Él las describe también como perspectiva y geometría (¡me encanta!), paso del tiempo, vida y muerte, sexo y amor, celos. ¿Qué más? Dígalo usted.

Abelardo Morell quiso regalar flores para su amada y creó la serie Flores for Lisa

Es una pena que la exhibición haya finalizado este fin de semana, porque la fauna humana es siempre o más interesante que las obras colgadas de un clavo. No verá los exquisitos anteojos hexagonales de carey de aquella mujer, a primera vista, simplona. Ni al anciano encorvado discutiendo con su mujer de blue jeans jamás lavados y su impecable moño de tres pinzas.

Si tiene suerte, en alguna otra exposición se encontrará con unos holandeses que venden un solo libro que vale (¡en oferta!) 7 mil dólares. Claro, la cubierta está maquetada en plata y hecha con cuero de vaca de un sector del Reino Unido donde no hay árboles y por tanto su piel está sin un tajo. La impresión fue hecha en Italia y viene con una mesa de diseño ex profeso por su tamaño. Cada dólar se justifica porque dentro hay 64 fotografías de grandes maestros holandeses del Rijks Museum. Por supuesto, el libro se titula Rijks y mi recomendación es que invierta en pares de guantes blancos para hurgar en sus páginas. A no ser que su huella digital le añada valor a esta joya.

La obra del cubano no dejará indiferente

Como decía, estas menudencias que brincaban por los stands y pasillos de The Photography Show, desaparecieron. Pero si la obra Abelardo Morell le ronda y despierta su inconsciente, puede ver la serie completa de Flowers For Lisa en la Edwynn Houk Gallery de Nueva York hasta fines de abril.

* The Photography Show, edición 37. Organizado por The Association of International Photography Art Dealers, AIPAD.

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