5th Avenue, el nuevo Ascot

Un carnaval de sombreros se dieron cita en el último desfile de Pascua de Nueva York para celebrar la fiesta religiosa y la primavera.

Icono de fecha 19 Abr 2017 Icono de autor Sylvia Bustamante Gubbins
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Midtown era una jungla. Miles de personas desfilaron por la Quinta Avenida de Nueva York el día de Pascua con coloridos atuendos y llamativos sombreros. Una tradición que se remonta a finales de 1870 cuando los neoyorkinos adinerados se paseaban elegantemente vestidos después de asistir a la misa de Pascua de Resurrección.

Elegantes o informales, los sombreros llenaron la calle

Hoy la fiesta no se reduce a los fieles de las diferentes iglesias que celebran el domingo santo, sino que es la excusa para disfrazarse y pretender ser un personaje de fantasía. Y la verdad es que no escatiman en detalles.

En pareja o en solitario, pero muy estilosos

Sombreros canotiés, monteras, cloches, de copa alta y fascinadores son la base para crear verdaderas estructuras. Un maremágnum de flores de seda en colores chillones y pastel, que entre vuelo y vuelo esconden huevos de chocolate y caramelo, zanahorias, mariposas, polluelos y, era que no, conejos.

Elaboradísimos o sencillos, los sombreros de copa también dejaron verse

Los grupos de amigos o familias que se disfrazaron bajo una temática fueron objeto de interminables flashes. Destacaron un grupo de mujeres chinas vestidas con los tradicionales qipaos que posaban coquetas a quien se pusiera por delante.

Con abundante follaje o más sencillos pero siempre sobre sonrisas de oreja a oreja

Desde tocados sencillos, como unas abejas revolotean en la cabeza de una mujer, hasta un huevo de pascua lila brillante de escarcha y margaritas celestes. Y, no olvidemos a las mascotas con anteojos, coronas y lazos sacaban suspiros. Todos circularon desordenadamente -y muchas veces a punta de codazos- bajo un sol radiante y deshidratantes temperaturas. *Fotos: Fernando Gallardo.

Hubo diseños femeninos y masculinos
En colores malva o rojos y naranjas. Todos llamativos
Con abejas o polluelos saliendo del huevo, hubo sorpresas para todos los gustos
Rockefeller Center se llenó de color
Cada sombrero un estallido de color e imaginación
En pareja, mucho mejor

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