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Sofía, una de las ciudades más antiguas de Europa

Propongo un paseo por una de las ciudades más antiguas de Europa. Una que oculta antigüedades y muchos secretos. Una ciudad que tal y como reza su escudo, “Crece, pero no envejece”.

Carla Royo-Villanova. 04/07/2017

Hace siete milenios existió una civilización cuyos restos fueron sepultados bajo el pavimento de la ciudad. El Valle de Sofía fue poblado durante el Alto Neolítico, en la Edad de Piedra. En 1958 se exploró un asentamiento de esa época en uno de los barrios de la ciudad, el de Slátima, que ha otorgado a Sofía el honor de ser una de las ciudades más antiguas de Europa. En su Museo de Historia podemos ver, por ejemplo, La Diosa Madre, vasijas, recipientes y todo tipo de objetos domésticos encontrados en el asentamiento neolítico.

Los antiguos baños públicos son ahora el Museo de Historia

La ciudad como tal, Serdónpolis, fue fundada por los tracios Sardos hace más de 2.500 años. Dominada después por el Imperio Romano, pasó a llamarse Sérdica y allí nació el emperador Galerio (242 d.C). Sérdica fue ojito derecho de los emperadores romanos, ciudad próspera y bella, sus habitantes eran llamados “los más santos” y la urbe, la más brillante. La presencia del emperador Trajano caló tan hondo en sus habitantes que hoy en día el nombre propio de Trayan es uno de los más comunes en Bulgaria y es utilizado también para denominar una cordillera, un puerto de montaña y una ciudad.

El corazón del Valle de las Rosas, la comarca de Stara Zagora, fue denominada Ulpia Augusta Trajana. Hay restos de termas romanas y se conservan murallas, restos de fortalezas, torres y la puerta oriental romana que puede verse en los pasos subterráneos del centro de Sofía. Cuando el emperador romano Justiniano I llegó a la ciudad, mandó construir más murallas y edificios públicos, pero su obra más importante fue la Basílica de Santa Sofía, que con el tiempo se convertiría en el símbolo de una ciudad próspera y acabaría dando nombre a la ciudad. Sofía.

La iglesia de Santa Sofía da nombre a la ciudad

Búlgaros y protobúlgaros aliados con tribus eslavas consiguieron librar al país de la hegemonía de Bizancio (batalla por Sérdica, 809 d.C) y comenzó entonces la etapa pagana de los kanes, Asparuj, Krum el Terrible o Kan Kubrat el nieto de Atila… Sérdica pasó a llamarse Sredets o ciudad de en medio. Fue Sofía una ciudad próspera durante la Edad Media y el Renacimiento; y durante 500 años y hasta finales del siglo XIX, estuvo dominada por el Imperio Otomano.

Es Sofía un cruce de caminos entre Europa y Asia, y entre las rutas que comunicaban el río Danubio (al norte del país) con los mares Egeo, Adriático y Negro. Por esta antigua ciudad han pasado los emperadores y reyes más importantes de la historia de Europa: desde Justiniano I hasta Alejandro Magno, Constantino el Grande, los reyes tracios… Con los turcos llegaron las mezquitas y sus puntiagudos minaretes y dotaron al pueblo búlgaro de un peculiar carácter, más parecido al latino que al eslavo.

El paseo comienza en la catedral Alexander Nevski

En 1870 Bulgaria fue finalmente (tras cinco siglos de dominación), liberada de los turcos. Sus hermanos los rusos fueron clave en la liberación, de ahí que todas las iglesias rusas que hay en el país y construidas a principios del siglo XX fueran dedicadas al pueblo ruso. Es entonces cuando Sofía es elegida capital de la Bulgaria libre.

Comenzamos el paseo en la catedral Alexander Nevski, símbolo de la capital. Fue construida a finales del siglo XIX en honor al pueblo ruso por su ayuda en la liberación de Bulgaria del yugo otomano. Representa mejor que ninguna otra el arte y la construcción ortodoxa y en su interior caben 5000 personas, por lo que es una de las catedrales cristianas más grandes del mundo. Aloja, además, el más completo museo iconográfico del arte cristiano ortodoxo. En 1924 fue proclamada Monumento de la Cultura.

Los adoquines del centro de la ciudad son amarillos

Observaremos en todo el centro de Sofia que sus adoquines son amarillos, como si fueran lingotes de oro. Fueron el regalo del Zar Nicolás al Zar Ferdinand por el nacimiento de su hijo primogénito, Boris.

El puesto de Raya en el mercadillo cercano a la catedral es el mejor

En la plaza de la catedral hay siempre un curioso mercadillo donde podremos encontrar todo tipo de reliquias del pasado búlgaro y también muchas imitaciones, medallas, antigüedades y souvenirs. También hay puestos de reproducciones de iconos de los monasterios más importantes del culto ortodoxo. Mi puesto favorito por la variedad y por la calidad de las reproducciones es el de Raya, además se pueden pedir por Internet o teléfono (00-359-888836519).

La iglesia de Santa Sofía con el monumento al Soldado Desconocido y la bella iglesia de San Nicolás

También junto a la catedral se encuentra la iglesia de Santa Sofía, que da nombre a la ciudad. Construida en el siglo VI es una de las más antiguas. Durante el periodo otomano fue convertida en mezquita y sus mosaicos destruidos. Junto a ella se encuentra el monumento al Soldado Desconocido en homenaje a todos los que perdieron la vida por su país.

Cruzando por el mercadillo llegamos al Bulevard de Tzar Osvobodite (Zar Libertador) donde podremos ver edificios emblemáticos como la Asamblea Nacional frente al monumento al Zar Alejandro el Libertador de 1907. Fue el Zar Alejandor II de Rusia quien declaró la guerra a los turcos y consiguió con su ayuda al pueblo búlgaro su independencia definitiva de Turquía.

El Palacio Real es ahora la Galería Nacional de Bellas Artes

En la misma avenida también encontramos otros edificios como el Club Militar y el antiguo Palacio Real hoy convertido en Galería Nacional de Bellas Artes. En su interior hay una tienda de recuerdos búlgaros que merece la pena. Allí encontraremos la típica filigrana de plata en broches, colgantes, trajes regionales, blusas búlgaras hechas a mano, cinturones turcos y un sinfín de objetos típicos de la historia del país. La preciosa iglesia rusa de San Nicolás de 1913 y también construida en honor a los rusos está consagrada a San Nicolás por ser el santo del zar que reinaba en Rusia cuando se construyó.

El Teatro Nacional data de 1906

En este bulevar veremos también el Teatro Nacional de 1906, uno de los edificios más hermosos de la capital y se encuentra situado en un parque de grandes dimensiones. Apolo, rodeado de musas aparece en el alto relieve frontal. Lleva el nombre del patriarca de la literatura búlgara, Ivan Vazov.

El edificio de las oficinas del Ministerio

Otros edificios como el Banco Nacional de Bulgaria y el Museo Arqueológico, también merecen una visita. Hasta llegar a la plaza donde se ubican los edificios ministeriales. A un lado el del Primer Ministro y su gobierno, justo en frente el edificio del Presidente de la República, a sus puertas y cada hora, se sucede el cambio de guardia.

La iglesia de Santa Nedelya es espectacular y muy original

Y así llegamos a la iglesia de Santa Nedelya, pero antes un breve desvío a la izquierda por el Boulevard de María Luisa, hacia los Baños Públicos de Sofia, la Mezquita y la Sinagoga. El edificio de los Baños Públicos es en la actualidad el Museo de Historia, pero en su origen estaba dedicado a las mujeres. Los edificios originales del siglo XVI ya no existen.

Para comprender cómo han cambiado los tiempos, hay una crónica datada en 1656 que afirma que estos baños son de gran utilidad para las mujeres porque les ayuda a estar gordas y obesas… El bellísimo edificio actual se corresponde con el estilo romántico nacional y data de 1908. Su fachada se decora con ornamentos multicolores.

La sinagoga central es la más espaciosa de Europa

La Mezquita de Banya Basi fue construida bajo la dominación otomana en 1575 y sigue siendo templo de oración para los musulmanes. La Sinagoga Central, consagrada en 1909, es la sinagoga sefardí más espaciosa de Europa y alberga un Museo de Historia Judía que reúne más de 3000 piezas. Gracias a esta valiosa colección podemos apreciar las recíprocas influencias entre las diferentes religiones que desde la Edad Media han convivido en Bulgaria: cristianos, judíos y musulmanes.

El mercado cubierto está inspirado en la Exposición Universal de París de 1900

Volvemos con otras dos paradas. El Mercado Cubierto y la Iglesia de Santa Petka. El Mercado Cubierto Central, terminado en 1911, tiene una estructura metálica que recuerda a los pabellones para la exposición de París de 1900. En su entrada principal vemos el escudo de Sofía.

La iglesia de Santa Petka fue mantenida con donativos durante cinco siglos

La pequeña Iglesia de Santa Petka Samardzhiiska fue levantada sobre restos romanos y consagrada a los restos de la mártir Parasceves. Fue restaurada en el siglo XV y durante los cinco siglos de dominación turca fue mantenida con donativos de los artesanos del gremio de albarderos (samar) de ahí que la llamaran la iglesia de los albarderos. Fue empotrada en los cimientos de un banco judío que fue arrasado por las bombas durante la II Guerra Mundial, quedando milagrosamente en pie.

La iglesia de Santa Petka con la Mezquita al fondo y varios edificios más modernos

Me gusta la fotografía superior de Santa Petka donde podemos apreciar las diferentes etapas de la historia de Bulgaria. Santa Petka, La Mezquita, construcciones de la era comunista al fondo y el gran edificio del Centro Comercial Zum.

Y de nuevo llegamos a la plaza de la catedral de Santa Nedelya, la más antigua de la ciudad. Durante el régimen comunista (1946-1989) se la llamó Plaza de Lenin. La iglesia fue construida en 1927 en el lugar donde se encontraba otra iglesia con el mismo nombre destruida en 1925 por un atentado perpetrado por terroristas de la extrema izquierda. Santa Nedelya fue mártir de la fe cristiana y murió en el año 289 d.C. Junto a ella, otro precioso edificio, la Facultad de Teología y Museo Eclesiástico de Historia y Arqueología del Santo Sínodo (1908). Los bombardeos ingleses de 1944 destruyeron su cúpula.

La iglesia de San Jorge sobrevivió a los bombardeos de la II Guerra Mundial

Y nos adentramos por el paso peatonal detrás del antiguo hotel Sheraton hacia la Iglesia de San Jorge, se encuentra oculta en el gran patio del edificio de la Presidencia. Es del siglo IV y se trata de la iglesia más antigua de Sofía. Sobrevivió afortunadamente al paso de los años, a las guerras e incluso a los bombardeos de la II Guerra Mundial que destruyeron todos sus alrededores. Ruinas del siglo IV han acompañado a la rotonda en el paso del tiempo…

Desde la iglesia de San Jorge callejeamos hacia Graf Ignatiev, una de mis calles favoritas por sus tiendas y edificios que dejan patente el horror de la guerra. Junto a magníficas casas de finales del XIX y principios del XX, se encuentran otras levantadas en la época comunista para reparar las bombas inglesas que destrozaron la ciudad. Es una calle apasionante, llena de tiendas y con un mercado de frutas que en primavera y verano aromatiza toda la zona.

La iglesia de los Siete Santos Letrados, un lugar especial

Avanzando por esta calle llegaremos al parque de la iglesia de los Siete Santos Letrados, otro de mis lugares favoritos de la ciudad. Fue espacio de oración musulmana durante el tiempo de la ocupación, conocida como la Mezquita Negra. Después, el templo se consagró a los Siete Santos Letrados de Bulgaria, encabezados por San Cirilo y San Metodio, padres de la escritura cirílica.

La Asamblea Nacional y la catedral de fondo

Podemos seguir callejeando, Sofía siempre tiene algo que mostrar, pero hoy regresaremos a la catedral por la calle 6 de septiembre que nos llevará hasta la Asamblea Nacional y la catedral Alexander Nevski, nuestro punto de partida. Y quizá sintamos ganas de volver a empezar. Sofía, ciudad en cruce de caminos, la que crece, pero no envejece.


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