¿Por qué nos gustan los amores de verano?

Teóricamente es la primavera la que la sangre altera, pero en la práctica es el veranito el que más anima el corazón y nos inspira para el "ligoteo".

Icono de fecha 06 Jul 2017 Icono de autor Ana Villarrubia
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La búsqueda del amor en verano tiene todo el sentido del mundo: disponemos de más tiempo para hacer planes de ocio y, en definitiva, para disfrutar de la vida. Esa que durante el año queda sepultada bajo una ristra de rutinas y obligaciones.

Sabíamos ya que las páginas web de contactos registran su pico mas fuerte del año el primer día de enero, y entendemos con ello que encontrar pareja ha sido, es y seguirá siendo un imprescindible entre los propósitos de Año Nuevo. Ahora, además, sabemos a través de los datos que acaba de publicar el portal de citas adoptauntio.es que la verdadera temporada alta, la de mayor movimiento, corresponde al verano. En los meses de buen tiempo esta web en concreto llega a triplicar el número de nuevas inscripciones, lo que indica claramente una mayor apertura y disponibilidad de los solteros hacia la búsqueda de pareja. Con el añadido de que en este portal son las mujeres las que ‘mandan’, eligiendo qué hombres pueden o no pueden contactar con ellas.

En www.adoptauntio.es las mujeres ‘mandan’

Se ve que a los españoles no nos gusta sentirnos solos en las festividades mas señaladas del año. Es por esto que los días veraniegos de mayor actividad de ligue en la red coinciden con las fiestas más importantes que en esta época se celebran: la noche de San Juan en Mallorca y Alicante, los San Fermines en Pamplona, las fiestas del Carmen en Madrid y en la costa, o la Tomatina valenciana.

Además, los grandes festivales y conciertos también registran un aumento considerable de las búsquedas de partenaire on-line: Se registran picos muy concretamente localizados en el mapa y correlativos en el tiempo con el Primavera Sound de Barcelona, el FIB de Benicassim, el Mad Cool de Madrid o el BBK Live de Bilbao.

Los festivales de música son un escenario propicio para ligar

Como normal general, en las principales ciudades turísticas las redes están que arden entre junio y septiembre. Ya sea a través de las formas de cortejo tradicional (aprovechando especialmente las numerosas fiestas propias del verano y sus interminables noches) o a través de las nuevas tecnologías, tanto turistas como locales se afanan por encontrar al compañero ideal para sus noches de verano, ese mítico ‘amor de verano’.

¿Por qué nos gustan tanto los amores estivales? Resulta que la búsqueda del amor de verano no es solo un mito literario. Es una práctica bastante común en personas que no tienen pareja y que, como es natural, quieren sacarle el máximo partido emocional a sus vacaciones más importantes del año. Lo que se busca es un amorío tan intenso y breve como inolvidable.

La mayoría de las personas adultas buscan relaciones estables

No deja de ser sorprendente que lo efímero nos atraiga de manera tan potente. ¿Es que queremos que el amor sea pasajero? La respuesta es no. Lo que las personas adultas y maduras buscan, en su mayoría, es una relación mas estable y duradera. Sin embargo tanto si estamos de vacaciones en cualquier lugar del mundo como si nos encontramos en nuestro habitual lugar de residencia, lo más frecuente es que nos encontremos excepcionalmente rodeados de extranjeros, turistas o no.

Con las posibilidades que brinda el verano y los horizontes que nos abre, se da casi por sentado que la continuidad de esa pareja que acabamos de conocer no está garantizada pero, aun así, nada representa un obstáculo para quien está dispuesto a dejarse llevar por la adrenalina del momento y las mariposas en el estómago que todo cortejo genera.

En verano la predisposición para ligar se dispara

Si a esto le añadimos que el verano es la estación del año que mas favorece nuestro ánimo, en la que mas atractivos nos sentimos y en la que más abiertos estamos a la idea de experimentar con nuevas sensaciones, la diversión está servida.

Así las cosas, resulta que , el verano transforma, en general, nuestra forma de ligar: No solo nos abre la mente hacia el uso de las redes sociales como plataforma para conocer gente sino que además flexibiliza nuestro criterio a la hora de sucumbir ante la pasión, aunque sea con alguien con quien nos costará volver a encontrarnos en el futuro (y aunque se trate de una aventura pasajera en el transcurso de una inolvidable noche de fiesta).

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