Cos d´Estournel, un rive droite en el Médoc

Hoy catamos un Cos d’Estournel 2004. AOC Saint-Estèphe (Médoc, Burdeos).

09 Ago 2017 Ignacio Peyró

Un grandísimo rive droite en la rive gauche. Ya sabemos. Estamos en Burdeos. El río Garona separa dos mundos. La orilla derecha es el reino de la merlot: Pomerol, con sus Pétrus y compañía. Y la orilla izquierda, el Médoc, es el reino de la cabernet sauvignon y sus pajes. Pues bien, nuestro Estournel es un caso infrecuente: Habitante de la rive gauche, tiene mucha merlot (un 40 % en el 2004 que comentamos), fruta de una calidad equiparable a los Pomerol más alabados. (Nota de I. Peyró y J. Rocamora).

Cos d´Estournel es un vino excelente, con clase y categoría

1. Bodega Estournel
Es una bodega a la que no podemos mirar sin afecto. En parte, por sus particularidadesEs la que utiliza más merlot –excepcional, por cierto- en el Médoc, como se ha dicho; Sus suelos son muy especiales y miman el viñedo y la vinificación. Con todo, lo que más enamora de esta bodega es su ethos particular –su misterio, su historia, su arquitectura… Empecemos por decir que la bodega sólo es bodega: Ni hotel, ni restaurante, ni museo. Y su vino Cos d’Estournel es el arquetipo de un cierto estilo de elegancia viril –estructura-, donde el poderío no excluye la gracia ni la suavidad –la fruta.

El vino está elaborado principalmente con uva merlot

Los primeros testimonios de que disponemos datan de finales del XVIII. El Marqués d’Estournel, Louis Joseph Gaspard Lacoste de Maniban (1762-1853), heredó unos viñedos cerca del pueblo de Cos. Comenzó a elaborar vino, que resultó ser buenísimo. Y esa fue su primera gran pasión: El Cos d’Estournel. Un vino que alcanzó muy pronto una gran fama. Desde sus primeras cosechas se exportaron grandes cantidades a la India, a donde el Marqués viajó con frecuencia. Louis empezó a ser conocido como el ‘Marajá de Saint-Estèphe’. Para celebrar su éxito con estas exportaciones, engalanó su bodega con arquitectura y decoración orientales, algo no infrecuente –todo sea dicho- en la época.

Y esta fue su segunda gran pasión: La arquitectura y los festejos propios de los Marajás de la India. Por desgracia, el boato le arruinó y en 1852 tuvo que vender su bodega al banquero inglés Martyns, que le permitió seguir viviendo en su palacio. Murió a los 91 años. Dos años después, su trabajo recibió un reconocimiento de campanillas: La Clasificación Imperial de 1855 puso al Cos d’Estournel como el mejor vino de Saint-Estèphe, incluyéndolo entre los 15 ‘Deuxièmes Crus’. La Bodega ha tenido desde entonces varios propietarios. Uno de ellos fue la familia española Errazu (1869-1889). Cos d’Estournel pertenece desde el año 2000 a Michel Reybier.

El león y el unicornio del arco principal, señas de identidad de la bodega

Volviendo al fundador de la Bodega, el Marqués d’Estournel tenía otra pasión: Los símbolos. El arco de entrada a la bodega tiene un león (símbolo de la fuerza) y un unicornio (símbolo de la pureza). El fondo está decorado con vides, uvas, flores y hojas. Más allá, una paloma, y el lema ‘Semper Fidelis’. Repetía con frecuencia “no hay que descuidar nada”. Y esos ideas madres suyas han seguido en vigor en la bodega hasta nuestros días: Fuerza, pureza, fidelidad, cuidado de las cosas pequeñas. En 2009 se lanzaron a una carísima modernización de las instalaciones, con un crédito bancario a devolver en 25 años. Esto ha provocado una subida alarmante de los precios de las añadas recientes (excepto la de 2011, que fue desastrosa). Por tanto, mejor buscar botellas viejas que estén ya para tomar.  

Los Cos d’Estournel suelen alcanzar su madurez entre los 10 y los 30 años; Pero las grandes añadas pueden envejecer hasta 100 años. La producción anual suele ser de unas 32.000 cajas. Elaboran segundos vinos: Les Pagodes de Cos. También el Château de Marbuzet (con uvas de parcelas cercanas). Desde la añada 2005 han sacado un controvertido Cos d’Estournel blanco (80% Sauvignon Blanc y 20% Semillón, pero de fincas lejanas).

El vino suele alcanzar su madurez entre los 10 y 30 años

2. Precata.

  • PVP (rebajado): 129 €, en El Gourmet de El Corte Inglés, en enero de 2016.
  • La añada 2004 en S. Estephe: Muy buena.
  • Viñedo y uvas.

‘Cos’ significa en gascón ‘Colina de guijarros’. Los suelos de Saint-Estèphe tienen más arcilla que los de la vecina Pauillac. Pero Cos d’Estournel es una excepción. Sus suelos son muy pedregosos, muy parecidos a los mejores de Pauillac. Así que, como terroir, se puede decir que Cos, estando en St-Estèphe, se puede considerar como uno de los mejores crus de Pauillac. Pero la peculiaridad mayor es que Cos tiene mucha más merlot plantada que lo que se acostumbra en Pauillac y en todo el Médoc. Del orden del 40 %. Y de una calidad enorme. Esto hace que desde el principio, desde el suelo y las uvas, Cos sea único. La merlot suaviza y modera las tremendas fuerza, estructura y tanicidad propias de la Cabernet en esos lares. Todo esto posibilita que el Cos sea un vino suntuoso y concentrado, profundo en su color y sabor, más elegante que los demás vinos de S-Estèphe, y capaz de envejecer muy bien. Los Cos d’Estournel suelen alcanzar su madurez entre los 10 y los 30 años, como hemos dicho, pero las grandes añadas pueden envejecer hasta 100 años. Éste 2004 seguirá mejorando hasta 2030 y más.

Los viñedos ocupan 91 hectáreas

Los viñedos actuales ocupan 91 ha. El 60 % es cabernet sauvignon, en las zonas altas y las laderas orientadas al sur. El resto, 40 %, es para una excelente merlot; Ocupa las laderas orientadas al este y las zonas de suelo calcáreo. Tienen también una pequeña cantidad de cabernet franc y de petit verdot, que utilizan poco. La densidad de plantación es alta (de 8.000 a 10.000 cepas/ha) y la edad media de las cepas es también alta (de unos 35 años). El porcentaje de cabernet y de merlot varía cada añada. La vendimia es manual.  Y un detalle patrio: Para la vendimia va un equipo especializado de Alcalá La Real (Sevilla).

  • Porcentaje de uvas en la añada 2004: Cabernet sauvignon 74%, merlot 23% y cabernet franc 3%.
  • Vinificación. 18 meses en barricas (90 % nuevas).
  • Tapón. De corcho natural, excelente, perfecto. De 47 mm. Cumplió su misión perfectamente.
  • Alcohol en etiqueta. 13º.
  • Producción. 300.000 botellas.
Para disfrutar del vino, en todo su esplendor, es necesaria la decantación previa

3. Cata. El 21 de junio de 2017, en el restaurante Sacha (Madrid). Tiene mucho poso. Pide a gritos ser decantado horas antes. Lo hicimos media hora antes: Un crimen, porque no le dio tiempo a expresarse, a darnos sus secretos más profundos. La bodega recomienda un mínimo de hora y media de decantación para las añadas posteriores al 2000. Pero si es el doble -3 horas-, mejor.

  • Color. Precioso color burdeos, sin atisbos de teja. Lágrima tintada abundante.
  • Nariz. Algo cerrada. Se fue abriendo al airearse.
  • Boca. Un breve sorbito llena la boca. Trago corto. Muy equilibrado en su poderío. Tiene de todo. Si algo destaca, es la fruta madura, la estructura, y… la “suavidad-poderosa”, o el “suave poderío”. La dulcedumbre de la fruta se equilibra de manera prodigiosa con ese levísimo toque amargo que caracteriza a esta Château. La acidez no brilla, pero es la que hace posible el milagro. Largo.
  • En conjunto: Un vino excelente, con clase y categoría, que consigue armonizar lo voluptuoso con lo místico. Aún falto de botella. Estará pletórico hasta 2025 y más.

4. Calificación: 9,6/10 (Robert Parker 92/100, y Wine Spectator 93/100).

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