El futuro de la civilización bajo el mar

Acaba de encontrarse una ciudad romana sumergida en el mar, lo que hace plantearnos si nuestro futuro estará también allí.

Icono de fecha 11 Sep 2017 Icono de autor Sandra Barneda
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • RSS

Cuando se dice que bajo el mar hay todo un mundo por descubrir es más cierto que dicho. Arqueólogos tunecinos han descubierto a doscientos metros de profundidad, en sus costas, unas veinte hectáreas de una ciudad romana conocida como Neápolis, gran metrópoli de la época, del año 300 D.C. Según historiadores, la ciudad quedó anegada completamente por un enorme tsunami que la hundió hasta la eternidad en la profundidades del océano.

Este mes de septiembre han hallado sus calles de piedra en perfecto estado, monumentos y  centenares de tinajas que contenían el afrodisíaco de la época llamado garum -famosa salsa elaborada con vísceras de pescado-.  Bien es cierto que muchos arqueólogos que siguen soñando con encontrar la Atlántida, la isla perdida, pueden seguir esperanzados porque se calcula que sólo entre el 3-5% del suelo oceánico se ha podido explorar por el momento. Han sido algunos españoles los que han asegurado que la habían hallado en España siguiendo las directrices de Platón, que la situaba cerca de Gibraltar.

Alejandría es una de las maravillas sumergidas

Son muchas las ruinas encontradas pero, Neápolis, se une a las ocho maravillas bajo el mar: Pavlopetri (Grecia), Puerto Real (Jamaica), Dwarka (India), Yonaguni Jima ( Japón), Villa de Ontario (Canadá), Shi Cheng (China) y Alejandría (Egipto). De entre ellas, quiero destacar dos: Alejandría, la tierra de Cleopatra, que se calcula se hundió hace más de 1600 años a causa de maremotos. Las ruinas se localizaron en 1998 y Egipto decidió hacer de la ellas un palacio, decenas de estatuas y riquezas… un museo subacuático.

Destaco también la única ciudad sumergida por el hombre para poder construir un embalse. ¡Una barbaridad hecha en los 50 que, cincuenta años más tarde fue redescubierta y, sorprendentemente se hallaba en un perfecto estado bajo el agua. Shi-Cheng, situada en el lago de las mil islas, con más de dos mil años de antigüedad, perteneciente a la Dinastía Han, es sin duda la joya de la corona de las ciudades sumergidas.

La ciudad china de Shi-Cheng se encuentra en un estado excelente

Nos queda prácticamente todo el mar por explorar y quién sabe si dentro de unos años no serán otras ciudades y, no precisamente del pasado, las que reposen en las profundidades. Si seguimos los pronósticos japoneses, en menos de 15 años existirá la primera ciudad del futuro llamada ‘Espiral Oceánica’ con empresas,  hoteles, casas… todo a cuatro kilómetros de profundidad. Un proyecto multimillonario, concebido para aprovechar las infinitas oportunidades del fondo del mar a la luz de la subida del nivel oceánico, que amenaza la supervivencia de las ciudades costeras. Se calculan cinco años para su construcción y podría estar lista para 2035.

No son pocas empresas, junto a la japonesa, que preparan el desembarco a las profundidades para evitar catástrofes en la tierra que pudieran impedir la vida en ella. De llegar a ese momento, sería cuando el futuro y el pasado se unirían en un nuevo mundo que vaticinó Julio Verne. Quizás debiéramos releer sus libros que hablaban de un hogar marino, de huertos de algas y bancos de peces.

Sácale partido al libro más impreso del mundo, el catálogo de IKEA
De marqueses y vinos