Hombres de Oscar en 2046

En la red carpet más deseada del año no se han visto grandes novedades en cuanto a moda masculina, salvo algunas excepciones como la del extravagante Jared Leto.

«Todo el que va a 2046 tiene la misma intención, quieren recapturar recuerdos perdidos. Porque en 2046 nada cambia nunca. Pero nadie sabe si esto es verdad o no, porque nadie ha regresado jamás». Estas frases sacadas de la película de Wong Kar-Wai nos pueden dar una idea de por dónde navegó el estilo en la última entrega de los Oscar de este año. Porque en 2046 veremos la misma silueta sirena, el mismo esmoquin, el mismo zapato que hemos visto en 2016. Treinta años arriba-abajo y tampoco notaremos (tantas) diferencias.

Naomi Watts y Lieb Schrieber, con estilo y apostando por lo seguro en los Oscar
Naomi Watts y Lieb Schrieber, con estilo y apostando por lo seguro en los Oscar

¿Novedades este año? Siluetas ellas y colores ellos que no apuntan más allá de una continuidad de estilo en la que cada personaje se siente cómodo, sin arriesgar ni un centímetro de largo de pantalón, ni medio volante arriba o abajo. Si el cine tiene los focos en este evento anual como su mejor representación, no menos importante es el modo en el que se muestra este negocio; tanto más importa la imagen como el contenido que hay detrás.

Hasta el pequeño Jacob Tremblay optó por el clásico esmoquin
Hasta el pequeño Jacob Tremblay optó por el clásico esmoquin

Una industria con un componente claro de espectáculo debería de llevar también cierta dosis de lo mismo a su puesta de escena. Es en este lance donde ideas tales como riesgo, actitud, criterio, locura, individualidad tienen todo su sentido. La carrera de un actor no se resiente de éxitos por mantener el guión de una chaqueta bien cortada y en cambio sí gana muchos enteros si a esas hechuras que viste le añade una vuelta de tuerca con algo de color.

Nuestra 'no pareja' favorita: DiCaprio y Kate Winslet
Nuestra ‘no pareja’ favorita: DiCaprio y Kate Winslet

A nada que nos fijemos quedan ciertas asignaturas pendientes en ellos que normalmente ellas defienden mejor: bajos sin ajustar del todo, rostros no muy atildados en ocasiones y algún patrón sastre que se pelea con la anatomía de su portador. Unas pequeñas reflexiones al aire sobre lo visto y lo que se adivina en este escaparate.

Dos parejas de cine: Eddie Redmayne y Stallone no se separaron de sus mujeres en la red carpet
Dos parejas de cine: Eddie Redmayne y Stallone no se separaron de sus mujeres en la red carpet

Miedo reverencial a asistir solos. Los hombres-actores-productores-guionistas tienen verdadero pánico a ir solos a estas citas. Con novias, con esposas, con socios, como sea, pero con alguien al lado. Pocos son los atrevidos que llegan sin más compañía que sus zapatos (Church’s arrasa).

El negro es el nuevo negro. O lo que es lo mismo, muerte por obviedad. Difícil está la cosa del color en la guardarropía hombretona. Esto no quiere decir que haya desprendimientos de retina por ir de repente todos como papagayos, pero sí es de agradecer ciertos apuntes en azul como se vieron en solapas (Brioni).

Jared Leto de Gucci y Michael Strahan de total blue. De los pocos que apostaron por ir diferentes
Jared Leto de Gucci y Michael Strahan de total blue. De los pocos que apostaron por ir diferentes

O echar un ojo –y el lazo- a la solidez del trabajo que está haciendo Gucci en el armario masculino: una actualización de siluetas y estilo similar al perpetrado por Hedi Slimane en Dior Homme arrancando 2000, una modernización de la que seremos conscientes algunas temporadas más adelante. Con mayor presencia de la casa italiana en esta entrega de premios, subiría sin duda la cotización de la alfombra. Jared Leto se sabe la lección y atrajo a los fotógrafos como nadie. El traje, los bordados y la flor ayudaban lo suyo.

El estilo Barcelona. O lo que viene siendo el monocromo integral que era lo más en los 90, sigue teniendo legión de seguidores un cuarto de siglo después. En principio, bien. Siempre y cuando se tenga presente que un color oscuro endurece gestos y expresión, lo que es un buen aliado en caras agradecidas y (lógico) jóvenes, y juega a la contra en personajes curtidos en experiencias, vida, alcohol…. o un batiburrillo de ellas.

Paco Delgado se quedó sin Oscar... y seguro que pasó calor con su esmoquin de terciopelo
Paco Delgado se quedó sin Oscar… y seguro que pasó calor con su esmoquin de terciopelo

Terciopelo al poder con Eddie Redmayne y Paco Delgado. Vaya por delante que el único español nominado fue de los hombres más elegantes y abrigados del festejo: los 37ºC en el centro de Los Ángeles no se llevan bien con un terciopelo armado. El candidato al Oscar al mejor diseño de vestuario por ‘La chica danesa‘ ya estuvo nominado en 2013 por ‘Los miserables’ y nadie le va con cuentos en lo que a vestimenta se refiere, por lo que chaqueta que se ponga, terciopelo que triunfa. Nada más que añadir, señoría.

El clásicismo de DiCaprio o el terciopelo de Redmayne, ¿con cuál te quedas?
El clásicismo de DiCaprio o el terciopelo de Redmayne, ¿con cuál te quedas?

Armani y Leonardo DiCaprio. El emperador en esto de vestir los Oscar extiende tentáculos y seduce por igual a mujeres y hombres. En el caso de estos, alrededor de una docena de actores se pusieron en sus expertas manos. La firma desplaza a Los Ángeles un ejército de personal que trabaja desde el mes anterior para coordinar citas, pruebas y encajarlas en las agendas de las estrellas, con el claro objetivo de vestir al mayor número de nombres propios. Moda, negocio y espectáculo que la casa italiana maneja como pocos. Y luego tenemos a DiCaprio. Que por fin estatuilla y por fin su Armani se luce como debe.

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