Tailandia para padres del siglo XXI

Los tailandeses son muy tolerantes con los niños y no existen prácticamente restricciones a la hora de llevarlos a cualquier sitio. No obstante, es importante tomar algunas precauciones especiales como una protección solar adecuada, evitar las comidas muy picantes y llevarse comida enlatada por si la comida local no les gusta. Por otro lado, hay que recordar que Tailandia es uno de los países más seguros de Asia y posee hospitales internacionales de altísimo nivel.

La mayor parte de los hoteles están preparados para familias, disponen de un club infantil e incluso ofrecen servicio de guardería, cursos de cocina, talleres de pintura, actividades acuáticas, comidas especiales, yoga adaptado a su edad y un sinfín de juegos para tenerlos entretenidos durante su estancia en el propio hotel. Aunque cualquier rincón del país ofrece actividades en familia, hay una serie de zonas especialmente adaptadas para todas las edades, desde los más pequeños hasta los activos adolescentes.

Yoga para niños en el hotel Angsana Laguna Phuket

Bangkok ofrece diferentes opciones y actividades para el público infantil. Dependiendo de la edad del niño, es posible organizar un recorrido por la ciudad y sus alrededores orientado a sus gustos y preferencias. Los niños con edades comprendidas entre los 8 y los 14 años pueden mostrar interés por visitar el espectacular Gran Palacio Real, uno de los monumentos más coloristas del mundo; o el templo Wat Pho, donde se encuentra la estatua del Buda reclinado.

Otra visita muy recomendable sería el mercado de flores y verduras de Pak Khlong Talat, en el Barrio Chino. Se trata de un mercado abierto las 24 horas del día teñido de un alegre colorido que le confieren las 20 variedades diferentes de orquídeas y otras flores tropicales que allí se comercializan, entre muchos otros productos al por mayor.

Templo del Buda reclinado Wat Pho. Foto: Turismo de Tailandia

Una actividad muy divertida puede ser recorrer Bangkok en un tuk tuk

para acabar en el río alquilando un barco o long tail boat y descubrir los canales de Thonburi. O moverse en skytrain, el conocido tren elevado que conecta las principales atracciones de la ciudad: centros comerciales, parques, mercados…

Uno de los principales centros comerciales es el Siam Paragon que esconde en su interior el maravilloso Siam Ocean World, un acuario gigantesco y sorprendente. En el mismo centro comercial pero en la última planta no se puede dejar de visitar el KidZania, la atracción más novedosa e innovadora de Bangkok. Se trata de una ciudad a escala para niños con tiendas, calles y hasta transportes, en la que se pueden descubrir más de 80 oficios y negocios con los que interactuar. La ciudad cuenta con los establecimientos más representativos y con su propio sistema monetario, los KidZos.

Centro comercial Siam Paragon. Foto: Turismo de Tailandia

Más allá del centro de la ciudad

, los más pequeños encontrarán diferentes alternativas de ocio y parques temáticos entre las que destacan:

Cenar en Asiatique en el restaurante de Joe Louis para ver un espectáculo de marionetas, toda una tradición en Bangkok o montar en su gigantesca noria, desde la cual se divisará una de las más bellas vistas nocturnas de la ciudad o acudir a una representación teatral en Siam Niramit, absolutamente imprescindible.

Asiatique the Riverfront en Bangkok. Foto: Turismo de Tailandia

Más allá de Bangkok, proponemos diferentes alternativas para disfrutar en compañía de los más pequeños de la casa.

Chiang Mai es una de las zonas más recomendadas para viajar con niños. Conocida como ‘la rosa del norte’, constituye un mundo a parte salpicado de selvas embrujadas, fértiles valles, titánicas montañas y frondosos bosques. Se trata de un punto de encuentro de todos los amantes de la aventura que se acercan hasta el lugar para practicar actividades como el trekking, el rafting, la escalada o excursiones en bicicleta.

Tirolinas de Flight of the Gibbon en Chiang Mai

Sin duda, la alternativa más atractiva para el público infantil son los paseos en elefante, una forma original y exclusiva de descubrir este entorno excepcional. Muy recomendable es la visita al National Elephant Institute de Lampang único hospital en el mundo dedicado a la rehabilitación de elefantes que, por las razones que sean, han sufrido daños o abandono. Aquí nació durante 2007 el primer elefante en cautividad y además es posible realizar cursos que enseñan a guiar elefantes, a introducirlos en el río para un baño o incluso a dormir con ellos en la jungla.

En Mae Kampong, a una hora de Chiang Mai, no hay mejor manera de estar en contacto con la naturaleza que deslizándose por las copas de los árboles. Cinco kilómetros de tirolinas, algunas hasta de ochocientos metros de longitud y a más de 150 de altura, suspendidas entre veinte plataformas configuran el recorrido y durante cerca de tres horas se sobrevuela la selva lanzándose de plataforma en plataforma, con absoluta seguridad, en una especie de vuelo libre. Por el camino los expertos guías, además de vigilar que todo funcione a la perfección, imparten lecciones de flora y fauna, pudiendo observar monos gibones a escasos metros

. El 10% de los beneficios se destina a la protección de la selva y de los primates. El lugar se llama Flight of the Gibbon. 
Tren en el puente sobre el río Kwai en Kanchanaburi. Foto: Turismo de Tailandia

KanchanaburiA 130 kilómetros de la capital tailandesa, la provincia de Kanchanaburi constituye un enclave ideal para explorar el entorno natural del país. Además de contemplar hermosas cascadas, infinidad de cuevas y colinas infinitas, aquí se encuentra el famoso puente sobre el río Kwai, que dio nombre a la popular película de David Lean. Hoy en día es posible cruzar el puente a pie o en tren, tomando la línea que va desde Bangkok Noi

a Nakhon Pathom.

Phetchaburi. Desde la Casa Real también se impulsan iniciativas con un fin educativo para que los turistas conozcan de cerca la cultura tradicional tailandesa. Este es el caso del ‘Proyecto real Chang Hua Man‘ que permitirá que niños y mayores aprendan un poco más sobre la vida tradicional de los agricultores tailandeses en las granjas y cómo utilizan la agricultura ecológica sin necesidad de fertilizantes químicos o cómo puede crearse energía sostenible a partir de la energía eólica, entre otras cosas. Incluso si alguno quiere ponerse y ayudar en la siembra de los cultivos, siempre puede hacerlo.

El Cartoon Network Amazone Waterpark es un deleite para los más pequeños. Foto: Cartoon Network Amazone Waterpark

Chonburi. A 130 km al sureste de Bangkok se encuentra la última sensación en parques temáticos de Tailandia: Cartoon Network Amazone Waterpark, el primer parque temático del mundo de Cartoon Network. Numerosas atracciones de agua con toboganes interminables u olas gigantes serán algunas de las diversiones de este parque temático donde las familias no estarán solas: todo un desfile de los dibujos animados del universo Cartoon les acompañarán en un ambiente divertido.

El parque Khao Sok ofrece multitud de opciones. Fotos: Khao Sok/Elephant Hills

Con 96 Parques Nacionales, 48 santuarios de vida salvaje y un gran número de áreas donde está prohibida la caza, bosques y reservas de la biosfera, Tailandia propone una amplia oferta para estar en contacto con la flora y fauna del país. Precisamente en el Sur, se encuentra el Parque de Khao Sok, uno de los hábitats de selva tropical más singulares e importantes del sudeste asiático.

Allí, además de observar un amplio abanico de especies vegetales y flores y animales como el elefante salvaje, monos o simios, como el Langur, el característico buey asiático, reptiles o anfibios, los reyes de la casa podrán disfrutar de otra actividad: el avistamiento de aves. Más de 900 especies de aves o el 10% de todas las especias avícolas que hay en el mundo (más de 900) se localizan en Tailandia. Una auténtica escuela viva y en contacto con la Naturaleza para los más pequeños.

Elephant Hills

Precisamente en Khao Sok se puede vivir la Experiencia Elephant Hills. Es un concepto único que se puso en práctica en 2010, cuando decidieron parar la costumbre de montar en elefante como atracción turística. En Elephant Hills no se ofrece montar elefantes sino otras opciones mucho más interactivas y respetuosas hacia los animales, teniendo la posibilidad de acompañarles a su baño diario en un gran lago y frotarles con esponjas de fibra de coco para después darles la comida (un elefante come más de 200 kg de fruta y verdura al día) y finalmente jugar y acompañarles en su jornada por la selva.

De esta manera el turista contribuye a preservar a los elefantes respetando en todo momento el entorno y la vida del animal. El parque da trabajo a más de 150 personas y ha desarrollado un concepto altamente sostenible y educativo que contribuye a salvaguardar la amenazada comunidad de paquidermos en el mundo.

Tailandia sigue siendo el país de las sonrisas

En definitiva, es un país tan colorido y fascinante, lleno de tesoros, además de seguro, que los niños pueden interactuar y participar del viaje. Puede ser de lo más educativo que ellos lean los mapas, organicen sus propios itinerarios y hasta escriban su  diario de viajes con las impresiones de cada día, de manera que el país les cautive y comiencen su formación para ser viajeros del mañana.

*Más información: www.turismotailandes.com *Fotografía de portada: Canoa en Samet Resort. *Más artículos sobre Tailandia en The Luxonomist: Wellness, Destinos, experiencias…  

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