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Estas son las 4 emergencias infantiles nacidas en la Red

El uso desmedido de Internet por parte de los niños comporta riegos para su salud e integridad física.

Patricia Peyró. 07/11/2017

Que las nuevas generaciones han nacido rodeadas de dispositivos tecnológicos es una realidad con la que debemos convivir de forma sana. Tan poco sentido tiene una completa permisividad parental en su utilización, como el empleo de prohibiciones o castigos que traten de inhibir la tendencia natural de un uso cada vez más temprano. Encontrar el equilibrio pasará por la implicación activa por parte de los padres.

Las nuevas tecnologías suponen en la actualidad un foco más de atención para los profesionales que tratan emergencias con niños y adolescentes. Las conocidas como TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) se han convertido en el vehículo ideal para difundir información, del tipo que sea, a gran velocidad. Por esta misma razón pueden ser muy peligrosas en manos del menor cuando su contenido viene acompañado de connotaciones de violencia o agresión. El principal problema se encuentra en el desconocimiento de los propios padres, según explica David Cortejoso, psicólogo especialista en riesgos de las nuevas tecnologías.

“Existe una clara falta de conciencia de peligro en Internet; una sensación de que todo es virtual y de que eso no puede materializarse en riesgos reales, explica. Las consecuencias de esta falta de preocupación son que “los padres ni se informan ni se forman; por tanto, no hay unas normas establecidas en la familia para el uso responsable de las TIC ni una educación digital en el ámbito del hogar”. Sin embargo, y como diría un abogado, “el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimento”. Esta máxima aplicada al mundo de las nuevas tecnologías nos recuerda que los peligros existen aunque no los veamos o seamos conscientes de ellos.

Los expertos aconsejan que usen las TIC en el hogar siempre en zonas comunes y en presencia de adultos.

Atajando la brecha digital
Solucionar totalmente la brecha digital entre los nativos de Internet y sus padres es una misión imposible, pero sí “es posible intentarlo a través de la comunicación entre ambos grupos”, aconseja el experto. “Hay que perder miedo y mostrar interés si queremos que entiendan nuestra razón para establecer normas y límites. Recordemos que los menores están en dos mundos, el físico y el digital, y actualmente solo estamos educando en el mundo físico, cuando en realidad no podemos dejar de educar en el mundo TIC”. Estos son los principales riesgos de las TIC que podrían llevarnos a emergencias infantiles.  Cortejoso nos da las respuestas para poderlos prevenir desde el hogar:

CIBERBULLYING: Se trata del bullying o acoso escolar de toda la vida que se da entre niños de la misma edad, pero que ahora se desarrolla en el medio digital. Aunque habitualmente el hostigamiento y la persecución al ‘niño diana’ se da en el entorno escolar, Internet es el nuevo vehículo para potenciar el alcance y tener mayor repercusión. Acentúa el acoso y su peligrosidad frente a la ideación suicida en la medida en que el niño acosado no ve tregua ya que el acoso se puede dar a cualquier hora del día y de la noche.  Sus principales riesgos son la depresión, la ansiedad, el miedo y el suicidio.

Problemas como el ciberbullying, el texting, el grooming o el sexting conforman la parte más amenazante de Internet.

“La edad de mayor riesgo es entre los 11-15 años, en los últimos cursos de primaria, donde ya tienen acceso al móvil y a las redes o en los últimos cursos de la ESO”. Respecto a diferencias por sexos, “la más llamativa es el tipo de acoso: el de los chicos suele ser más hacia el ámbito de la violencia física y el de las chicas hacia el psicológico, aunque actualmente se ven ambos tipos en los dos grupos”. Para detectarlo, los padres debemos estar muy atentos a los cambios de comportamiento y de hábitos en el menor, sobre todo en cuanto al uso de las TIC se refiere”.

Las señales las encontraremos en factores como “el tiempo de uso o abuso, los servicios que utiliza, los cambios en los grupos de amigos, que deje de interesarse por actividades grupales que antes sí disfrutaba, que se afecten sus conductas y patrones alimentarios, que tenga cambios de humor repentinos sin causa justificada, que se afecte su rendimiento académico, su descanso o su comunicación en la propia familia”.

¿Cómo prevenirlo en casa? Será fundamental “una buena educación y una supervisión constante”, pero además es importante “enseñarles con ejemplos reales las consecuencias legales del ciberbullying, ya que actualmente es constitutivo de delito en nuestro país, tanto de cometerlo como de presenciarlo y no actuar”.

Abusar de los mensajes de texto también puede conducir a problemas físicos como la tendinitis traumática

TEXTING:  La vía favorita para comunicarse entre jóvenes es a través de la mensajería instantánea, mediante un procedimiento sencillo y gratuito. Su facilidad y rapidez permite lo que se conoce como ‘texting’, que significa acosar utilizando breves mensajes enviados a través del dispositivo. El texting se utiliza como una fuente más de asedio entre los adolescentes, especialmente cuando tienen un tipo de relación atormentada y basada en el maltrato psicológico. Este tipo de acoso generalmente lo perpetra un chico sobre una chica y no al revés.  Sus consecuencias son las mismas que en el maltrato psicológico:  minar la autoestima y terminar en la depresión con riesgo de ideación suicida.

“La edad de mayor riesgo es la adolescencia y también adultos muy jóvenes, que son los que más utilizan la red y el smartphone para estar conectados con su entorno social”.  En este caso, la detección por parte de los padres pasa por la observación del uso que hacen los niños de los dispositivos: “El abuso de la mensajería instantánea o chats como el Whatsapp puede ser un claro síntoma de estar practicando Texting. Habrá que preguntarles y averiguar cuál es el uso que le dan a esos servicios y estar atentos a posibles cambios en sus conductas”.

Al margen de su componente como forma de hostigamiento digital, la adicción al texting puede tener consecuencias físicas en sus manos“Hay que hablarles de las consecuencias físicas para sus dedos y articulaciones por estar demasiado tiempo y de forma reiterada escribiendo en unos teclados reducidos de tamaño”.  Por otro lado, han de saber que “si sus textos son para molestar a otra persona, tendrán un efecto psicológico y emocional para ésta”.  Además, recordémosles que “quedarán grabados” como prueba de un posible delito.

El sexting puede provocar las burlas de quien lo sufre

SEXTING: Se da asimismo entre adolescentes y muchas veces se trata de una venganza entre “ex”. Sucede cuando una foto subida de tono y de contenido sexual que se tomó en una situación anterior y en un contexto privado, se vuelve viral y llega a un gran número de personas, convirtiéndose la persona protagonista en un foco de burlas. Como consecuencia la víctima, que suele ser una chica joven, se siente avergonzada y presentará síntomas similares a los del bullying junto con la evitación social dentro del entorno testigo de esa foto.

“La edad de mayor riesgo es durante toda la etapa en la que son menores de edad, por su vulnerabilidad y por los efectos psicológicos y emocionales que su difusión y exhibición puede producir en ellos, en una etapa en la que se están aún formando como personas”. Por desgracia, “los cuerpos de seguridad informan de que en la preadolescencia ya lo están llevando a cabo menores de entre los 8 y los 10 años, que no miden las consecuencias de sus actos”, asegura Cortejoso. En el caso del texting sí que hay diferencia por sexos. “Las estadísticas oficiales nos dicen que las que crean el contenido (imágenes o vídeos) son mayoritariamente las chicas y los que lo difunden son mayoritariamente los chicos”.

El trabajo preventivo de los padres estará en llevar a cabo una vigilancia responsable: “Los primeros años los niños deberían usar las redes sociales con contraseñas compartidas con los progenitores y con el uso de programas de control parental que ayuden a identificar los usos y preferencias que el menor hace de la Red”.

Internet y las redes sociales pueden constituir una vía más de maltrato al menor

GROOMING: Se habla de grooming cuando un adulto se acerca a un menor de edad para ganarse su confianza y abusar posteriormente de él. Generalmente el groomer alberga fines sexuales, ya sean físico o, cuando menos, buscará material gráfico de pornografía infantil con fines de intercambio, venta o divulgación ilícita. Entre las consecuencias del grooming se encuentra la confusión en el menor, la presión psicológica, la “sexualización” en sus conductas, retraimiento social, traumas sexuales severos y daño físico.

“La época de mayor vulnerabilidad está en la infancia, cuando todavía son menores de edad pero ya tienen acceso a la Red”, explica el psicólogo. “Aunque en los últimos tiempos se han encontrado acosadores de todo tipo y con todo tipo de preferencias e intereses, también de chicos, el mayor volumen de víctimas sigue estando entre el sexo femenino.  En el caso del grooming, como en el del sexting, hay que estar muy atento a los que hacen nuestros hijos en la Red, “sobre todo en aquellos servicios en los que hay un chat o forma de contactar entre usuarios, incluyéndose también todos los juegos online en los que interactúan con desconocidos”. Deberemos advertirles de que no faciliten información personal o familiar “para evitar dar pistas e información sensible”.

Para prevenirlo desde casa, una pauta importante será “hablarles sobre el grooming, indicándoles cómo actúan los acosadores, las etapas por las que suele atravesar este acoso, y decirles que no usen las cámaras del ordenador o dispositivo ni intercambien imágenes o vídeos sobre sí mismos”.  La consigna será “estar atentos, preguntarles por el uso que hacen y con quién se relacionan.


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