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¿Es éste el mejor coupé deportivo del mundo?

Sentarse tras el volante del Audi RS5 es como vivir una revelación, aquella que te confirma que es posible combinar la pasión por el motorsport y la mente fría necesaria para escoger un vehículo para todo.

Luxury News Motor. 28/11/2018

Hacerse mayor tiene algunos beneficios, como el de tener la excusa perfecta para comprar un Audi RS5 Coupé. No es que su adquisición necesite de justificación, aquellos que han tenido el placer de conducirlo conocemos de sobra sus encantos pero es que, además, es un vehículo funcional e incluso familiar. ¿Qué deportivo puede sacar un excelente en el apartado prestacional y poner en tela de juicio tu raciocinio? Un coupé de altos vuelos como el RS5.

La nueva generación del Audi RS5 Coupé llega para sustituir al modelo lanzado en 2012 y lo hace cargado de novedades y motivos de sobra para su actualización. Las sencillas letras RS significan más y más. Más potencia, más lujo, más dinamismo… a cada paso de la firma de los cuatro aros este linaje de deportivos acumula adeptos y no es para menos. Sentarse tras el volante de estos modelos es como vivir una revelación, aquella que te confirma que es posible combinar la pasión por el motorsport y la mente fría necesaria para escoger un vehículo para todo. Las berlinas coupé como el S5 han conquistado a los poco conformistas y modelos como el Mercedes-AMG C 63 Coupé y BMW M4 se disputan junto a nuestro protagonista el liderazgo en cuanto a variantes deportivas se refiere.

La nueva generación del Audi RS5 Coupé llega para sustituir al modelo lanzado en 2012

El perfil preferido del Audi RS5

Las siluetas coupé no dejan a nadie indiferente. Su caída posterior del techo los hace tan atractivos como los acentos más sensuales del planeta. Si a esta atracción le sumamos las dosis exactas de carácter y agresividad tendremos un cóctel irrechazable. Los diseñadores de Audi Sport no se han cortado un pelo con las hormonas y la parte frontal es la desafiante y evocadora presentación de sus detalles específicos. La parrilla singleframe ensanchada, las entradas de aire de tamaño considerable y los labios inferiores le conceden un aspecto felino y sofisticado. Los faros cuentan con tecnología LED de serie pero también se ofrece de manera opcional la nueva solución Matrix LED, más eficaz y veloz si cabe.

Los diseñadores de Audi Sport no se han cortado un pelo con las hormonas

Los pasos de rueda han sido ensanchados para dar presencia a las llantas de 20’’ que requieren de neumáticos 275/30/20. A través de sus brazos se pueden ver los frenos carbocerámicos que tan eficazmente nos ayudarán a controlarlo en los tramos de curvas. Las taloneras laterales son de carbono, el mismo material presente en los labios frontales, alerón y el difusor trasero que aloja las dos salidas de escape ovaladas características de la familia RS. Este material se combina a la perfección con el rojo Milano de nuestra unidad pero tiene una función más importante: Reducir el peso de una berlina hasta los topes de equipamiento. Este material se incluye en el paquete denominado Carbon Edition y consigue reducir la báscula en hasta 80 kilogramos hasta los 1.730 kg. Si este color les resulta demasiado llamativo pero no quieren caer en la monótona elección de tonos neutros les recomendamos preguntar por el Verde Sonoma o el Gris Daytona.

En el interior se cuidan los detalles con materiales de primerísima calidad y un equipamiento tecnológico a la última

Menos es más

La firma de los cuatro aros siempre ha encontrado en el minimalismo su aliado ideal para los diseños interiores. La fórmula de su éxito parece sencilla: cuidado por los detalles, materiales de primerísima calidad y un equipamiento tecnológico a la última. Lo que no es tan fácil es conseguir que todas estas piezas encajen tan bien con la deportividad más radical como lo hace en este Audi RS5 Coupé. En los asientos tipo baquet de piel relucen las costuras rojas, que junto al tejido alcántara del volante, las puertas y el techo consiguen trasladar la sensación de velocidad sin necesidad siquiera de tener el motor en marcha.

El único pero que encontramos es, a su vez, una de sus grandes bazas y es que debido a su sinuosa silueta nos tendremos que conformar con un maletero de 465 litros de capacidad. El Audi Virtual Cockpit ha sido, a nuestro parecer, uno de los grandes avances de la digitalización del Grupo Volkswagen y ya hemos hablado largo y tendido sobre él. Su pantalla de 12,3 pulgadas es personalizable y en este caso nos gustaría destacar que dispone de indicadores muy al estilo circuito, como son la temperatura de los neumáticos, un indicador de fuerzas G y un cronómetro. ¿Listo para entrar a unas tandas?

El motor rinde a 450 CV y alcanza en su versión más deportiva un máximo de 280 km/h

Adiós V8, hola V6 biturbo

Despedirse de la gloriosa etapa de los V8 de RS cuesta a más de uno y es que su sonido se nos quedó grabado para la posteridad. Por otra parte, deberemos conformarnos con que sus 450 CV se han mantenido sellados pese al cambio de registro y el nuevo bloque V6 biturbo mantiene dicha potencia pese a que su melodía no nos sea tan agradable. Como decíamos, este motor V6 TFSI de 2,9 litros rinde 450 CV y ofrece un excelente par motor de 600 Nm desde las 1.900 hasta las 5.000 rpm, datos que sobre el papel ya nos adelantan su comportamiento elástico y divertido desde el inicio.

Sus kilos de más no son problema para este motor, que cifra una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 3,9 segundos y una velocidad máxima limitada de 250 km/h. Aquellos que quieran, o le vean el sentido, podrán adquirir el paquete Dynamic para incrementar este pico hasta los 280 km/h pero lejos de las autobahn de Alemania esta velocidad punta no tiene más importancia que su nervio y dinamismo. En realidad, su magia reside en un dato que muchas veces pasa inadvertido: la recuperación, que en este caso es de 2,7 segundos para pasar de 80 a 120 km/h. Un número que denota la fuerza que se esconde tras el acelerador, un suave pisotón y el adelantamiento se llevará a cabo en un abrir y cerrar de ojos. Una velocidad y seguridad de la que también se hace cargo su transmisión.

En los asientos tipo baquet de piel relucen las costuras rojas

La anterior generación, que pasó por nuestra redacción, confió en el S-Tronic de 7 velocidades pero esta vez los ingenieros de Audi Sport han optado por un convertidor de par Tiptronic de 8 velocidades, de ese modo el aumento de par del nuevo propulsor no afectara a su fiabilidad ni eficiencia. Esta decisión afecta notablemente a su efectividad pero ni de lejos podemos hablar de un cambio lento, las levas tras el volante nos permiten tener un mayor control de su rango de actuación y sacar provecho de todas sus capacidades.

El consumo de combustible se ha convertido en el caballo a batir, de ahí las despedidas forzosas de bloques icónicos. En este caso la marca homologó en ciclo NEDC un consumo mixto de 8,7 litros a los 100 km pero conducir un deportivo como el RS5 Coupé pensando en la parada a repostar… es como pedirle a un niño que prefiera la verdura a las golosinas. Durante nuestra prueba, mayoritariamente por carreteras de curvas, nos acercamos a la temible cifra de 20 litros a los cien pero no descartamos que los 8 litros sean una realidad algo difícil de llevar a cabo.

En el modo más racing se comporta como una auténtica tabla

Un dinamismo de armas tomar

Las primeras curvas con el Audi RS5 son algo extrañas. Llevar un vehículo de tal tamaño y peso puede generar ciertas dudas, incertidumbre que vuela en tan solo unos minutos. El excelente paso por curva de este coupé hace de cualquier conductor un piloto rápido y efectivo a la par que seguro. Es fácil sentirse a gusto al volante, un arma de doble filo que hará de la velocidad un aspecto a tener en cuenta frente a posibles sorpresas en la carretera. La suspensión deportiva adaptativa RS Dynamic Ride Control es el principal causante de tal aplomo. Este sistema, que se compensa automáticamente con el Audi Drive Select es capaz de ofrecernos un vehículo confortable para la familia o una bestia para el circuito y todo a través de un pequeño botón de modos de conducción.

Las opciones son las siguientes: Comfort, Auto, Dynamic e Individual, siendo este último un mapeo personalizado por parte del conductor. Al contrario de lo que sucede con la dirección, que nos ha parecido demasiado asistida y poco sensitiva, el tarado de las suspensiones es duro de primeras. En el modo más racing (Dynamic) se comporta como una auténtica tabla, transmitiendo cada situación que pase bajo el vehículo y mejorando el paso por curva gracias a su nulo balanceo.

El sistema de tracción total Quattro es otro de los grandes méritos de Audi y se nota en tramos virados

Este danzar entre raíles es el resultado de los cálculos milimétricos del sistema RS Dynamic Ride Control, que endurece los amortiguadores de manera individual en función lo que le transmite el reparto de pesos. La tecnología está al servicio de la diversión y el sistema de tracción total Quattro es otro de los grandes méritos de Audi. En este caso juega un papel crucial en los tramos más revirados ya que aporta al diferencial trasero un control vectorial de par, una combinación capaz de mandar hasta el 85% de la potencia al eje que demande de mayor tracción.

Pero ojo, cuando juegas con máquinas tan efectivas es fácil confiarse y los límites se encuentran tan alejados que una vez se cruzan… pocos serán capaces de encontrar una escapatoria. Es por ello que los frenos cobran más sentido que nunca. Nuestra unidad monta los carbocerámicos opcionales, un extra difícil de justificar económicamente pero que tiene su razón de ser en vehículos como el RS5. Si en algún aspecto crucial han avanzado este tipo de deportivos es, precisamente, en su capacidad de frenada y en este caso está asegurada al 100 %. Detener el coche tras kilómetros y kilómetros de fatiga es sinónimo de diversión pero también de seguridad.

Su silueta es la más bella de todo el catálogo de Audi

Valoración

Cuesta encontrar peros a vehículos como el RS5. La esencia motorsport de la firma cuatro aros evoluciona con cada nuevo modelo, dotándolos de prestaciones más escandalosas pero también de sentido y coherencia. El elevado coste es el único aspecto que lo hace descartable pero no porque no sea justificable. Su precio de salida es de 99.300 €  con un equipamiento de serie que pocas opciones deja al libre albedrío. Unos extras que la unidad probada incluía elevando su factura hasta los casi 120.000 euros.

Que decir cabe que si nuestra cuenta corriente contara con esos números no dudaríamos un instante en dejarla a cero por cualquiera de los modelos RS. Puede que su silueta, que lo hace el más bello de todo el portfolio Audi, sea un inconveniente en cuanto a habitabilidad pero sigue siendo un coche para la familia. Su mejora respecto a la generación anterior es notable, siendo más dinámico y ágil que su predecesor y todo ello pese a la desaparición del mítico V8 atmosférico y su armonioso ronroneo.

Luxury News Motor
Agradecimientos: Audi España
Fotos: Cristóbal Arjona


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