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Los juegos más divertidos para bordar las sobremesas navideñas

Estas son fechas en las que lo habitual es reunirse. Aprovechemos para jugar a algo divertido todos juntos.

Patricia Peyró. 18/12/2018

Ya sean cenas o comidas, en Navidad y en Año Nuevo programamos en nuestra agenda diversas reuniones familiares o de amigos con los que nos juntamos por el mero hecho de vernos y pasar un buen rato. La Navidad ofrece fechas y momentos en los que nos recordarnos a nosotros mismos la importancia de la relación directa con nuestros seres queridos, sin que tengan que venir Ruavieja o Ikea a explicarnos la necesidad de cultivar más los afectos y las relaciones familiares. Para conseguirlo, nada mejor que jugar a algo juntos y crear un ambiente distendido en el que todos podamos disfrutar y los niños, de paso, aprender.

Las reuniones familiares nos suelen resultar gratas, aunque también pueden destapar las típicas tensiones entre “cuñaos” que no se soportan o fomentar rencillas intergeneracionales entre nueras y suegras, por sólo poner unos ejemplos. Pero, insistimos: el balance emocional y afectivo de las reuniones navideñas suele quedar en positivo. Y siempre se alegra uno de reencontrarse con un primo hermano al que hace años que no ve, o de conocer a la novia de un sobrino que hasta hace poco era sólo un chaval.

¿Cómo hacer de las veladas familiares algo siempre agradable?

Existen ciertas normas de sentido común para que las cenas que arrancan con afable cordialidad continúen así hasta el final. Una es no hablar de política y la otra es no sacar temas que provoquen fricción o metan el dedo en antiguas llagas. Además de estas normas, y si nadie se arranca a cantar villancicos, hay otra fórmula muy buena para animar la fiesta y dejar que nuestro niño interior tome el control y nos permita divertirnos. Consiste en jugar todos juntos a algo. Las posibilidades son múltiples, y hay juegos para todos los gustos, pero el resultado será siempre el mismo: pasar un buen rato y reírse.

Aquí van algunas propuestas de juegos desenfadados con los que disfrutar de la velada, y en los que pueden participar tanto niños como adultos.

Envuelve bien varias cosas de poco valor y ‘roba’ las suyas a tus amigos

Los más divertidos para adultos

1.Robar el regalo

Es un juego típico de los países nórdicos. Como preparación, previamente hay que comprar dos pequeños regalos de poco valor (tipo amigo invisible), pero bien envueltos. También hay que llevar unos dados. Todos estos regalos se juntan en el centro de la mesa y comienza la ronda para tirar. Cuando uno saca valor doble, entonces, coge un regalo. Y así hasta que se han agotado todos los regalos.

En la segunda parte del juego, se determina un tiempo fijo (por ejemplo, 10 minutos) y se vuelven a tirar los dados. Pero ahora el que saca doble “roba” el regalo a otro (a quien quiera). Toda la secuencia de tirar dados y robar ha de ser ágil y rápida, para que sea más divertido. Cuando termina el tiempo fijado por el juego, cada uno se queda con los regalos que haya conseguido previamente o robado a otro. Para las mesas de mucha gente lo ideal es hacer grupos de unas 7 ó 10 personas.

Los juegos que combinan la adivinanza con la escenificación suelen ser siempre garantía de triunfar

2.Adivinar al personaje famoso

Los juegos en los que debemos adivinar cosas a partir del esfuerzo de otro a base de escenificar son especialmente divertidos y sirven para desarrollar las habilidades sociales de los más pequeños.

En este juego se hacen dos equipos y cada persona escribe en un papel un personaje famoso. Se ponen los papeles en una cesta, y luego alguien sale al centro y, en un minuto, tiene que representar para que su equipo adivine el mayor número de personajes que pueda. Otra versión consiste en tratar de adivinar la película que alguien de tu equipo está haciendo con mímica.

Los niños lo pasan fenomenal y desarrollan habilidades cognitivas complejas, además de aprender a tolerar la frustración

Los más divertidos para niños

1.El teléfono averiado

En este juego, cuantos más participen, mejor. Y es especialmente apto para niños. Se trata básicamente de ver el modo en que se desvirtúan los mensajes cuando se van transmitiendo por un gran número de personas (como pasa con la cadena del rumor). Así, hay que apuntar una frase de cierta complejidad en una hoja que permanecerá escondida y que sólo conocerá el que inicia el juego. En círculo, y acercándose a la oído del que se tiene al lado, se va diciendo esa frase de persona a persona, y el último jugador revelará el resultado final, que seguramente tenga poco que ver con la frase inicial.

El dibujo grupal

A partir de una hoja en blanco, se trata de hacer un trabajo en grupo, en este caso un dibujo. El primero hace una línea, trazo o silueta de lo que le parezca, y va pasando el turno al resto de la mesa. Cada participante va añadiendo trazos hasta que se va dando forma a algo. El juego termina cuando todo el grupo está conforme con el resultado del dibujo. Esta misma idea se puede hacer a partir de una frase para crear una historia o cuento, que podrá leer el que llegue al final.

¿Qué falta?

Cada vez la liga uno, que deberá salir de la habitación. Mientras tanto, el resto ha de permanecer en ella, elegir un objeto y ocultarlo. El que se la liga, antes de salir, deberá fijarse muy bien en cómo está todo y en las cosas que hay en la sala. Cuando vuelva, tendrá que adivinar qué es lo que falta, y los demás podrán darle pistas contestando a sus preguntas. Existe una segunda versión del juego, en la que, aunque no adivine, puede encontrar el objeto por aproximación a él, y ayudado por los demás, que dirán “caliente” o “frío” según se aproxime o aleje del objeto.

Nada como jugar a algo para limar asperezas y crear un ambiente divertido y libre de tensiones en las reuniones familiares

Los juegos más populares del año

Los que prefieran juegos un poco más estructurados y de paso alguna idea para regalar en Navidad, siempre podrán comprar algunos juegos de mesa. Pero, ¿cuál? “Normalmente se pone de moda cada año el juego que gana el Premio Spiel des Jahres (SdJ), que son como los Oscar de los juegos de mesa”, explica Eduardo García, propietario de Épic, el primer Board Game Café de Madrid. “Este año ha ganado el galardón global ‘Azul, un juego de estrategia recomendado a partir de los ocho años; y en la categoría de niños ha ganado Tesoro Brillante, nos explica García.

Al margen de los ganadores del premio alemán SdJ, desde Épic nos revelan que “el top ventas del año en todos los sitios es Virus, un juego de cartas que encanta a todo el mundo” y que, si bien no es nuevo, este año podría ser la solución para todas las reuniones de Navidad.

El valor de los juegos para el niño

Además de estrechar lazos familiares en esta ocasión, en el caso de los niños, recordemos que los juegos tienen un papel esencial para su aprendizaje:

  • Jugando adquieren conocimientos específicos sobre diversas materias y ejercitan su capacidad de atención y comprensión
  • Jugar favorece su razonamiento y les hace pensar en estrategias para ganar y resolver problemas
  • Ponen a prueba su destreza en manejo del lenguaje y en la capacidad de descripción
  • Desarrollan sus habilidades sociales y les sirve para desinhibirse frente a los demás
  • Aprenden a perder y a manejar la frustración, siendo este hecho fundamental para desenvolverse con realismo en la vida

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