Hotel Majestic, un singular broche de oro en el Paseo de Gracia de Barcelona

Sobriedad y clasicismo; historia y modernidad; lujo y espectacularidad... así es Majestic Hotel & Spa GL

Isabel Chuecos-Ruiz. 27/07/2021
Suite Royal. Foto: Majestic Hotel & Spa GL

En 1918 abrió sus puertas Majestic Hotel Inglaterra en pleno Eixample de Barcelona, un barrio con decenas de palacios y palacetes modernistas de gran belleza arquitectónica.

El Paseo de Gracia cuenta con edificios de singular relevancia porque es ahí donde se encuentran algunos de los más representativos de la arquitectura modernista catalana. La Pedrera, la Casa Batlló, la Casa Ametller, la Casa Mullera, la Casa Lleó i Morera, el Palau Robert… Todos diseñados por arquitectos como Gaudí, Codina, Domenech i Montaner, Puig i Cadafalch, Josep Vilaseca i Casanovas. Todas son obras que, dicho sea de paso, deberíamos aprender a mirar bien.

Hotel Majestic Barcelona
Tiene una ubicación privilegiada en pleno Paseo de Gracia. Foto: Majestic Hotel & Spa GL

Una ubicación de lujo

Todos ellos conforman los confines territoriales del hotel. Viajeros nacionales e internacionales, procedentes de todos los rincones del mundo, visitan el número 70 del Paseo de Gracia. Buscan en este cinco estrellas gran lujo, desconexión, confort y buenas vibraciones.

Probablemente muchos de sus huéspedes no lo sepan pero se trata de un edificio de estilo neoclásico francés que en la actualidad tiene nueve plantas y un total de 271 habitaciones pero que en aquel entonces (1918) tenía tan solo 100.

El Majestic, un edificio con historia

Aquel Majestic Hotel Inglaterra, tras el paréntesis de la Guerra Civil, pasó a llamarse Hotel Majestic. En 1963, con la muerte de su propietario Martín Casals, la nueva generación Soldevila-Casals, siempre atenta a renovar el pasado, inauguró en él un restaurante con estrella Michelin. Se trataba del afamado Drolma, hoy ya desaparecido, enfocando el negocio hotelero a un perfil más profesionalizado.

El tiempo pasó y con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, se acometieron en él nuevas renovaciones. Fue gracias a la reforma ejecutada por el arquitecto mallorquín Antonio Obrador. Él fue el encargado de “desentrañar el pasado” devolviéndole al hotel la elegancia que había ido perdiendo en las diferentes rehabilitaciones.

Hotel Majestic Barcelona
En sus inicios fue el Majestic Hotel Inglaterra. Foto: Majestic Hotel & Spa GL

El Majestic Barcelona de Obrador

Obrador, con un registro estilístico particular y un lenguaje propio, trató de respetar la misma melodía que había sonado en el edificio durante un siglo. Lo hizo llevando a cabo una intervención que, sin esquivar los detalles, estuvo acorde con el estilo clásico del edificio.

Para ello proyectó un nuevo Majestic desvelando y dando sentido a la reforma integral de los espacios interiores y dejando aflorar la propia personalidad de lo que era un hotel de principios del siglo XX. Más confort, más luminosidad, más elegancia, y cómo no, los materiales más nobles que lo llevaron a convertirse en el actual Majestic Hotel & Spa GL.

Como veis la historia de este hotel urbano cabe en unas pocas líneas. Y es que conocer estos fragmentos nos ayuda a entender las señales de complicidad con el pasado que el hotel siempre ha mantenido.

Punto de encuentro de importantes nombres propios

En aquel entonces Martín Casals supo encontrar la mejor ubicación para su hotel, siendo el punto de confluencia tanto de la aristocracia como la alta burguesía. Sus miembros acudían a los salones del hotel Majestic Inglaterra llegando a ser lugar de reencuentro semanal. Nombres como el de la Reina María Cristina, Antonio Machado, Federico García Lorca, Miró y Picasso, Hemingway o la soprano Renata Tebaldi han ayudado a crear su enorme reputación.

En un lugar de alta visibilidad como es el actual Paseo de Gracia, hoy en día la vía más reputada de la ciudad Condal, el hotel comparte acera con la impronta efímera y fugaz de tiendas de lujo como Loewe, Burberry, Versace, Louis Vuitton, Longchamp o Gucci. Modernismo y lujo conforman la vanidosa y privilegiada estampa del Paseo de Gracia con sus edificios memorables. Pero a pesar del remarcable contraste, Majestic representa también un conjunto de valores.

Hotel Majestic Barcelona
La suite Majestic Royal Penthouse es la más grande de Barcelona. Foto: Majestic Hotel & Spa GL

Un hotel museo cargado de historia

Hoy en día, un cliente cada vez más exigente, pone en valor lo cultural. Por ello el hotel cuenta con más de 1.000 obras de arte que lo convierten en auténtico hotel-museo. Así, el huésped transita por los diferentes espacios en busca de una huella distinta a la de otros hoteles visitados. Y es que Majestic está lleno de rincones insólitos, con matices y sutilezas que la rapidez con la que vivimos muchas veces no nos permite apreciar.

Arquitectura, paisaje urbano, cultura, gastronomía, lujo… Por todo esto fue premiado por el jurado de los Beyond Luxury Awards con dos de sus ansiados galardones. Uno, el Best Guest Experience 2020, por las experiencias que ofrece en exclusiva a sus clientes. Y dos, el Best Hotel Suite 2020, por la Majestic Royal Penthouse.

Desde ésta, la suite más grande de Barcelona con 467 metros cuadrados, se dispone de una perspectiva privilegiada gracias a sus dos terrazas que ofrecen una doble vista panorámica sobre Paseo de Gracia y la Sagrada Familia.

Hotel Majestic Barcelona
El Rooftoop del hotel es uno de sus espacios más icónicos. Foto: Majestic Hotel & Spa GL

Majestic Barcelona, la conexión entre pasado, presente y futuro

Desde diciembre de 2014 Majestic pasó a pertenecer a The Leading Hotels of the World, la gran familia de grandes hoteles del mundo de lujo. Premios que ponen de relieve un edificio conectado a la cultura de la ciudad.

El hotel Majestic de Barcelona habla de una generación cómplice del modernismo de finales del siglo XIX y principios del XX. Y a pesar de la enorme distancia que separa un siglo de otro, quién iba a intuir que las nuevas generaciones conseguirían hilvanar el tiempo llegando hoy a ser uno de los mejores hoteles de Barcelona.

El rooftoop, uno de sus espacios más especiales

Si alguna vez te pierdes distraído por esta vía barcelonesa de renombre, haz caso a lo que te inspira su fachada y sube a la décima planta. En su rooftop podrás disfrutar de uno de los espacios más icónicos del hotel: La Dolce Vitae. Desde allí tendrás una perspectiva múltiple de la ciudad mientras disfrutas del jardín vertical que pone el broche final a la experiencia.

Entrada ya la noche seguimos sentados en la terraza de la Dolce Vitae con una copa de burbujas entre las manos… ¿y si Martín Casals levantara la cabeza? Comprobaría, satisfecho, que la semilla que él puso en 1918, y que confusamente intuía, era verdadera.

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