Omega toma de nuevo el pulso a los Juegos Olímpicos

Foto: Omega

El poder de unos Juegos Olímpicos es brutal y su efecto en las campañas de marketing es siempre muy positivo. Baste visionar alguno de los vídeos que ha lanzado por redes sociales la marca relojera suiza, Omega.

Pero más allá del mero efecto visual, la función de Omega como cronometrador oficial de los Juegos Olímpicos está siendo fundamental para el correcto desarrollo de los mismos. Omega ha puesto toda su alta tecnología al servicio de  las diversas disciplinas deportivas.

Tokio 2020 está marcando el inicio de una emocionante era de medición de diversos tipos de datos en tiempo real. Y es que Omega ha introducido nuevas e innovadoras formas de seguir las actuaciones de los mejores atletas del mundo.

Nueva tecnología al servicio del deporte

Ya desde 1932, Omega ha evolucionado, desarrollado e implementado muchas de las tecnologías de cronometraje más innovadores en el deporte. Con este reconocido legado y experiencia, la evolución de la marca continúa en Japón con nuevas tecnologías de detección de movimiento y posicionamiento que redefinirán la comprensión del deporte.

Entre la tecnología de vanguardia para Tokio 2020, estarán los ya mundialmente famosos sistemas de cronometraje de la firma y las innovaciones específicas para el deporte. Por ejemplo, entre algunos de los dispositivos Omega más conocidos que se están viendo en Tokio 2020 está la pistola electrónica de salida.

El problema con las pistolas tradicionales es que

el sonido se transmite más lentamente que la luz, lo que significa que los atletas de las calles más lejanas oían la salida más tarde que los demás. Este sistema es la forma más justa de proporcionar a cada atleta una salida igual.
En gimnasia la tecnología Pose Detection permite a los jueces evaluar la ejecución. Foto: Gtres

Tecnología Omega para comprender mejor el deporte

También gracias a las nuevas tecnologías de detección de movimiento y posicionamiento propuestas por Omega están ya redefiniendo  una mejor comprensión del deporte. Esta información muestra cómo un atleta ha logrado su tiempo y sus resultados finales, lo que será muy útil para los competidores y sus entrenadores, mientras que los espectadores pueden conocer mejor las distintas disciplinas.

Con estas tecnologías vamos a ser capaces de explicar los resultados de los atletas. Podremos analizar su desempeño no sólo en una carrera, sino a través de los años, de distintos eventos y Olimpiadas. Esto nos permitirá entender los detalles más pequeños, ver su evolución, saber dónde ganaron o perdieron tiempo”, dice Alain Zobrist, CEO de Omega Timing.

En natación hay cámaras alrededor de la piscina. Foto: Gtres

Todos los deportes cuentan con tecnología Omega

En el caso del atletismo, que acaba de arrancar este mismo viernes, todos los deportistas llevan etiquetas con sensores de movimiento en sus números de dorsal. Estas interactúan con receptores repartidos por el circuito donde compiten y envían información a Omega

. Así, la marca podrá compartir información en tiempo real de posiciones en directo (no sólo intermedias), velocidad en directo, distancia, aceleración y desaceleración.

En la natación se ha medido el rendimiento completo de los atletas mediante cámaras colocadas alrededor de la piscina. Éstas siguen los movimientos de cada competidor, permitiendo mostrar información de posiciones en directo (no sólo en cada vuelta), velocidad, aceleración, desaceleración, distancias entre nadadores y número de brazadas.

También hay cámaras de seguimiento en la cancha de voley-playa para captar cada momento de la acción y tener información sobre la distancia que recorre cada jugador, la velocidad de los jugadores y del balón, y el número de saltos y su altura. En gimnasia

se utilizó la tecnología Pose Detection que registró los movimientos de cada atleta y que le sirve a los jueces para revisar aspectos de la ejecución como la sincronización en el trampolín.

Las posibilidades de las tecnologías de detección de movimiento y posicionamiento son casi infinitas para Omega. También se utilizarán en hípica, ciclismo de carretera y de pista (con etiquetas de sensores de movimiento colocadas en las bicicletas), natación en aguas abiertas (con brazaletes con etiquetas para señalar las posiciones) y triatlón (con etiquetas para señalar las posiciones).

Ediciones limitadas Omega para los Juegos Olímpicos

Relojes Omega homenaje a los Juegos Olímpicos

De participar activamente en el desarrollo de los Juegos Olímpicos, Omega ha lanzado una elegante colección de relojes para conmemorar el histórico evento que estamos viviendo estas semanas. Un reloj con el fondo de caja Naiad Lock que revela un emblema de los Juegos de Tokio 2020 transferido sobre el cristal de zafiro.

Bajo el cristal se encuentra el movimiento Omega Co-Axial Master Chronometer, calibre 8800, que ofrece una precisión y un rendimiento extraordinarios. Cada modelo se presenta con un brazalete de acero noble y se entrega dentro de su propio estuche de presentación de los Juegos Olímpicos.

Otro interesante modelo es el Seamaster Aqua-Terra  Tokio 2020 Edición Limitada. “Al igual que los atletas en los Juegos Olímpicos – explica la compañía–  el Seamaster Aqua Terra actúa maravillosamente, tanto en tierra como en el agua”. Para este modelo de 41 mm en acero noble, Omega ha presentado la primera esfera cerámica de la colección Aqua Terra.

Ésta tiene un acabado azul pulido e incluye un motivo grabado por láser e inspirado en el emblema de Tokio 2020. Este modelo Aqua Terra está limitado a solo 2020 ejemplares. Cada número de esta edición limitada se encuentra en el fondo de caja, que también incluye un emblema de los Juegos, transferido en el cristal de zafiro. En el interior, late el movimiento Omega Master Chronometer calibre 8900.

Jeff Bezos viajó al espacio con esta edición limitada inspirada en el primer reloj que viajó a la Luna

El espaldarazo de Jeff Bezos a Omega

La marca suiza ha sido en cierta manera protagonista de otro de los eventos importantes de los últimos días. Jeff  Bezos, fundador de Amazon, sorprendió a todos con un corto pero muy intenso paseo espacial. En él recorrió, con una pequeña compañía, casi 100 Km desde la superficie terrestre.

Al multimillonario empresario norteamericano le acompañó su Moonwatch de Omega, un  cronógrafo inspirado en un diseño atemporal que presenta una caja asimétrica de acero inoxidable de 42 mm. Construido con el mismo estilo que usaron los astronautas del Apolo 11 durante el primer alunizaje del mundo, el diseño de cuarta generación está a la altura de su predecesor. Modelado con una opción de cristal de zafiro en ambos lados o cristal de hesalite, el diseño del Speedmaster Moonwatch de Omega parece ir más allá de la tierra misma.

El origen del reloj no es el único detalle sentimental asociado con el viaje espacial de Bezos. La fecha en que despegó, el 20 de julio, representa el aniversario de la misión Apolo 11 a la Luna. Esto demuestra que el reloj no tiene límites, como no lo tiene el avance del deporte mundial, como se refleja en estos atípicos pero apasionantes Juegos Olímpicos de Tokio.

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