Se subasta la obra triturada de Bansky por 22 millones de euros

(Foto: Sotheby's)

Para muchos Niña con globo es la obra más universal de Bansky. En una reciente encuesta realizada en Reino Unido, se escogió como la obra favorita del artista callejero. El original, pintado en la escalera de South Bank, en Londres, a los pies del puente Waterloo, sigue intacto casi veinte años después de su aparición. Desde entonces, Bansky ha acudido a esta obra para realizar diferentes versiones por varios motivos. Uno de ellos fue demostrar en 2018 que el arte es efímero y también un negocio lleno de matices.

El artista permitió que Sotheby’s sacara a subasta una copia en lienzo de la obra el 5 de octubre de 2018. Todo iba como la seda hasta que el mazo cayó con una puja final de algo más de un millón de libras. En ese momento y ante el asombro de la sala, el lienzo comenzó a triturarse en su propio marco. La mitad del mismo quedó hecho trizas colgando sobre la parte inferior del entramado.

El amor está en la papelera de Bansky es la obra vendida en subasta más cara del artista

La obra ha sido expuesta en el Museo Frieder Burda (Fotos: Sotheby’s)

Como bien dijo el propio Bansky días después, la intención era que toda la obra quedara destruida nada más finalizar la subasta, pero algo falló en el mecanismo oculto bajo el marco

. El comprador, un europeo no identificado, se llevó la obra a su casa medio destruida para disfrutarla así, hasta que decidió ponerla de nuevo en venta. Para sorpresa de todos, la nueva obra creada, titulada ahora El amor está en la papelera
, ha tenido más interés que la original. La puja se detenía anoche en Sotheby’s en 18,6 millones de libras, casi 22 millones de euros.
Momento en el que la obra de Bansky es triturada en octubre de 2018 (Foto: Sotheby’s)

Los responsables de la casa de subastas habían valorado la pieza en unos 6 millones de libras. La puja duró unos diez minutos y en ella participaron nueve postores. Por inexplicable que parezca, aquella noche, Bansky creó una nueva obra en lugar de destruirla. Al menos es lo que opinan desde la casa de subastas.

Alex Branczik, director de arte moderno en Sotheby’s asegura que el artista provocó con aquello «una sensación global que desde entonces se ha convertido en un fenómeno cultural. Hoy en día, esta pieza se considera heredera de un venerado legado de arte antisistema». El precio final supone un nuevo récord para este escurridizo artista ya que se superan los 16,7 millones de libras establecidos en una subasta realizada el pasado marzo.

Noticia relacionada
X

Este sitio usa Cookies

Este sitio utiliza cookies para prestar sus servicios y analizar su tráfico. Las cookies utilizadas para el funcionamiento esencial de este sitio ya se han establecido.

Más información aquí
Opciones privacidad