Nike vs adidas, la carrera interminable

Las dos marcas se reparten el 80% de las ventas del sector en la ropa y el calzado deportivo en el mundo, una dura competencia por un liderazgo en el que están en juego miles de millones de euros.

Agustín Castellote. 30/10/2017

El deporte es una de las industrias con mayor crecimiento en el mundo en los últimos años. La carrera por monopolizar este negocio, cada vez más unido al de la moda, ha generado una enorme y estratégica batalla comercial entre las dos compañías que lideran claramente el sector, la americana Nike y la alemana adidas. Esta carrera está provocando un millonario choque de trenes entre dos gigantes que tienen un mismo target, pero con estrategias de marketing completamente distintas.

Ambas trascienden lo deportivo y han provocado una competencia feroz que se desarrolla durante años, por un volumen de negocio de miles de millones de euros. Una rivalidad que se extiende por los diseños, los patrocinios, la ropa, el calzado y especialmente las estrellas del deporte donde se ha establecido la gran carrera por alcanzar la hegemonía.

Adidas cuenta con tiendas por todo el mundo, 60.000 empleados y unos ingresos de 20.000 millones de euros.
Adidas cuenta con tiendas por todo el mundo, 60.000 empleados y unos ingresos de 20.000 millones de euros.

La compañía alemana tiene su sede central en Herzogenaurach, una ciudad de Baviera de 24.000 habitantes y donde en 1949 su fundador Adolf Dassler, empezó a construir el imperio de la ropa y el calzado deportivo que, 68 años después, cuenta con tiendas por todo el mundo, 60.000 empleados y unos ingresos de 20.000 millones de euros.

adidas ha logrado en esa carrera desenfrenada por los patrocinios y la contratación de grandes estrellas del deporte, convertidos en embajadores de la marca, ingresar en su nómina a clubes como el Real Madrid, el Bayern Múnich, el Manchester United o la Juventus. También selecciones como España, Alemania o Argentina y grandes deportistas como Leo Messi, Kevin Garnett, Pogba o Luis Suárez; además de ser proveedor principal de la FIFA para los mundiales de fútbol hasta el año 2030.

Nike tiene su sede en Beaverton, estado de Oregón, y unos ingresos cercanos a los 30.000 millones de euros.
Nike tiene su sede en Beaverton, estado de Oregón, y unos ingresos cercanos a los 30.000 millones de euros.

La historia de Nike (del griego Niké, diosa de la victoria ) es mucho más reciente que la de adidas. Creada en 1964 y con 45.000 empleados, la multinacional estadounidense tiene su sede en Beaverton, estado de Oregón, y unos ingresos cercanos a los 30.000 millones de euros. Como en el caso de la compañía alemana, Nike ha centrado su estrategia comercial de los últimos años en el fichaje de grandes clubes de fútbol como el FC Barcelona, el Atlético de Madrid, el PSG, el Chelsea o el Manchester City; y selecciones como Brasil, Francia o Inglaterra.

En otros deportes destacan las selecciones de baloncesto de Estados Unidos y España; y en cuanto a estrellas del deporte mundial cuenta con Cristiano Ronaldo, Neymar, Federer, Nadal, McIlroy, Bekele o Lebrón James.

Spot de Nike protagonizado por Neymar.
Spot de Nike protagonizado por Neymar.

Todo entre Nike y adidas en estos años es pura competencia. La batalla infinita, que lleva a si adidas tiene en su nómina al Real Madrid o Nike contrate al Barcelona; si la empresa americana se hace con los servicios de Cristiano Ronaldo o los alemanes consiguen a Messi… convencidos ambos de que el patrocinio y la imagen son argumentos clave para alcanzar el éxito. Pero, ¿quién camina por delante en la peculiar carrera?

También aquí la rivalidad se pone de manifiesto, porque si bien la lista FORBES situaba en su último informe a Nike claramente en ventaja sobre adidas en valor de marca y sus ingresos se disparaban fruto del mercado estadounidense, el más grande del mundo, donde Nike domina con un 40 % por apenas 20 % de adidas; la irrupción del mercado chino, clave en la estrategia de futuro, y el valor añadido del fútbol, donde adidas tiene clara ventaja, ha llevado a la marca alemana a mejorar sus cuentas en 2016 duplicando el precio de sus títulos y situándose en máximos históricos.

Spot de Adidas protagonizado por Kenneth Faried.
Spot de adidas protagonizado por Kenneth Faried.

El balance económico de la multinacional alemana en el último año ofrece un beneficio neto atribuido de 1017 millones de euros (un 52% más que el año anterior) con unas ventas netas de 19.291 millones de euros y un resultado de explotación (EBITDA) que llegó a los 1.883 millones. En el primer trimestre del presente año adidas lograba batir las previsiones más optimistas con 5.671 millones de euros en ventas (19 % más de lo estimado) y un beneficio neto atribuible de 456 millones, gracias al fuerte crecimiento de ventas en China (+ 30 %) y Japón (+ 21 %) lo que llevó a que sus acciones en bolsa se revalorizaran más de un 23 %, cotizando a 30 de septiembre de 2017 en 191, 40.

Por su parte, Nike cerraba su ejercicio fiscal 2016 con un beneficio neto de 3.760 millones de dólares (15% más que el año anterior) con una facturación que ascendió a 32.000 millones y un resultado bruto de explotación (EBITDA) incrementado en un 5 % hasta los 4.500 millones.Por categorías de producto, la compañía americana vendió 20.000 millones de dólares en calzado, 10.000 millones en prendas de vestir y 2.000 millones en equipamiento.

Nike es el primer fabricante de prendas deportivas en el mundo.
Nike es el primer fabricante de prendas deportivas en el mundo.

Diríamos en este contexto que Nike es el primer fabricante de prendas deportivas en el mundo, dominando claramente el conjunto del negocio y adidas es líder del poderoso e influyente mercado futbolístico, y es aquí precisamente, en el fútbol, donde se ha establecido,  en este momento el campo de batalla, buscando la mayor audiencia posible. En el fútbol y en las redes sociales donde Nike recupera nítidamente el pulso con 74 millones de seguidores en Instagram, por 17 millones de adidas. Una carrera constante por un mercado que no para de crecer, una pelea infinita por un liderazgo que, año tras año, se hace interminable.

Disclosure: El medio no se responsabiliza sobre las opiniones expuestas en el artículo. El texto ha sido escrito de manera libre expresando ideas propias, sin recibir ninguna compensación por ello. El autor no tiene ninguna relación de negocios con cualquiera de las empresas cuyas acciones se mencionan en este artículo.

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