Las hermanas Olsen a los tribunales

Se trata de la última firma de moda que una "becaria" lleva a los tribunales en Nueva York

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Las hermanas Olsen tienen su propia firma de moda: «The Row». Haz clic en la imagen para conocer su última colección

Hacer prácticas en el mundo de la moda sin cobrar está a punto de llegar a su fin. Desde siempre, en Estados Unidos el hecho de ser un «becario» no implicaba tener un salario, pero tampoco realizar las mismas tareas que los empleados normales en una firma de moda y complementos – y en la mayoría de los sectores. Las hermanas Olsen, lanzaron hace algunos años su firma de moda «The Row», con éxito aplastante en Estados Unidos entre los consumidores millenials. Una firma que este último año recibió el premio a mejor firma del año que otorga «La Organización de Diseñadores de América».

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«The Row» goza de mucha aceptación entre los millenials

Todo un imperio, que las gemelas Olsen de 29 años están monetarizando de forma espectacular, y que les está convirtiendo en una de las empresas de mayor crecimiento en ventas en el sector de la moda en Estados Unidos. Cual fue mi sorpresa cuando leyendo Page Six, me encuentro con que una joven contratada como «becaria en 2012» llamada Shahista Lalani ha presentado este mes en la Corte de Nueva York una demanda contra la empresa de las gemelas de 29 años por «explotación» al «realizar el mismo trabajo que los empleados a tiempo completo de la firma y no haber recibido ninguna tipo de compensación económica, ni una ayuda para pagar sus estudios en la universidad o  créditos para la misma».

La denuncia se suma a las que han recibido empresas como Gucci, Zac Pozen, Ralph Lauren, Coach, Lacoste, Tommy Hilfiger, Fendi, Calvin Klein, Burberry, Marc Jacobs, Oscar de la Renta y Dona Karan por similares condiciones de trabajo de sus «becarios».

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Tienda «The Row» en Melrose Place, California

La joven Lalani asegura en su demanda que ella tenía las mismas responsabilidades de trabajo que sus «jefas» y que no cobraba por ello. Sus responsabilidades iban desde «cargar a 40 grados centígrados torres de abrigos de la colección de invierno, hasta limpiar, coser y hacer fotocopias», y todo ello sin ninguna tipo de remuneración, durante toda la semana – incluyendo horas extra-.

Estas últimas demandas ante la Corte Laboral de Nueva York – una de las mas duras de Estados Unidos, se apoyan en dos sentencias anteriores contra dos grandes editoras dentro del mundo de la moda, por un lado Harper’s Bazaar, y por otro contra la editora Conde Nast.

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The Row «Augustus two-tone wool and silk-blend wrap coat». Haz clic para comprar

Dos becarias periodistas llevaron a los tribunales a ambas publicaciones por obligarlas a realizar el mismo trabajo que cualquiera de sus empleados a tiempo completo y finalmente no tener ningún tipo de remuneración. Las dos primeras sentencias sobre ambos casos aseguran que, si los becarios reciben mas conocimiento por su trabajo que beneficio para la empresa, no tienen derecho a cobrar el salario mínimo, pero que si se demuestra que la empresa ha obtenido un beneficio mayor por el trabajo de los becarios que el adquirido por estos empleados, los becario tienen que recibir, al menos el salario mínimo interprofesional.

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The Row «Leona merino wool and cashmere-blend turtleneck sweater». Haz clic en la imagen para comprar

Como resultado en 2013, la multinacional de modelos ELITE tuvo que pagar 450.000 dólares a 100 becarios para llegar a un acuerdo con ellos antes de que les llevaran a los tribunales. Conde Nast ha llegado a un acuerdo para pagar a sus mas de 7.500 becarios en los últimos años 5,85 millones de dólares y por supuesto ha cerrado el programa de «prácticas» en sus publicaciones.

La cuestión ahora mismo es qué hacer con los becarios en la industria de la moda, que están llevando a sus empresas a los tribunales una vez que han firmado un papel que aseguran que renuncian a cualquier tipo de remuneración. En Estados Unidos la industria de la moda es una de las más importantes con un volumen en ventas anuales que supera los siete dígitos.

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The Row «Kaila silk and cotton-blend sweater». Clic en la imagen para comprar

Hacer prácticas en una gran firma del mundo de la moda era considerado hasta ahora como un paso «adelante en la carrera profesional» de cualquier estudiante. En muchos de los casos, para ser «becario» hay que pasar incluso entrevistas y exámenes y las firmas de lujo deciden quienes son los afortunados. El hecho de no pagar a los becarios, según las firmas de lujo, es normal; primero porque no hacen el trabajo de un empleado, y en segundo lugar porque «tener la oportunidad de estar en una gran empresa de la moda, y de tener contacto con sus creativos es una experiencia para los becarios cuyo retorno para sus carreras profesionales es indudable».

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The Row «Yadan leather wrap coat». Haz clic en la imagen para comprar

De momento, los tribunales tienen la última palabra, pero parece evidente que una cosa es tener un becario, y otra muy distinta un empleado a tiempo completo sin ninguna tipo de remuneración. Se espera la sentencia sobre el caso de las hermanas Olsen en dos o tres meses, y desde ese momento veremos exactamente qué sucederá con los becarios en el mundo de la moda en Estados Unidos.

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