El único que es Único

Vega Sicilia Único 1966.

Ignacio Peyró. 25/03/2015
'Único', Vega Sicilia. Haz clic para saber más
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‘Único’, Vega Sicilia. Haz clic para saber más

Estamos ante uno de esos vinos que sobrepasan el diez, fruto de una bodega excepcional entre las bodegas de nuestro país y la única española –hasta recientes, y no tan firmes, incorporaciones- venerada en todo el mundo a la altura de los mayores nombres de Burdeos, Borgoña y el Piamonte. Conviene señalar que los Únicos –la cuvée señera de la casa; los “Reservas Especiales” no son sino Únicos de distintas añadas- son vinos de larga guarda, a los que, como en este caso, compensa saber esperar. (Nota de cata de I. Peyró y J. Rocamora).

1. Bodega.
Reza la etiqueta, con esa sobriedad típica en la casa, que se trata de un “Vino Fino de mesa”. ¡Ah, qué tiempos aquellos! Lo de Vino Fino era una expresión con mucha enjundia. Es una pena que haya caído en desuso. Esa expresión la siguen manteniendo actualmente algunos vinos clásicos, como los de la extraordinaria casa Tondonia. Significa vino elegante, cuidado, selecto, con acidez, capaz de envejecer… De la Bodega, ¿qué podemos decir? Es la más conocida de entre las españolas. A bote pronto, tres consideraciones pueden servir de presentación:

Bodega, Vega Sicilia.
Bodega, Vega Sicilia.
  • La primera: es la única gran Bodega a nivel mundial que ha retirado una añada de vino que estaba ya en la calle porque tenía problemas con los corchos: el Valbuena 1994. Ninguna otra Bodega lo ha hecho.
  • La segunda: el Consejo Regulador de la Ribera del Duero calificó la añada 2001 como “excelente”. Poco después, Vega-Sicilia no se amilanó e hizo público que esa añada no elaborarían el Único, porque el vino no daba la talla. Ya se ve que su apuesta por la calidad es total.
  • Y una tercera y última consideración: tiene tonelería propia, gran lujo hoy que sólo perpetúan algunas bodegas riojanas. Utilizan roble americano, pero secado a la intemperie, sin estufas ni tostadores. El resultado es una madera única, sin estridencias, sin resinas de tostados rápidos; una maravilla.

Incluso tal y como se han disparado los precios de muchos vinos con pretensiones, pero sin calidad y sin historia (o con ellas), muchos estamos convencidos que los Vega-Sicilia son de los mejores vinos de categoría en relación calidad-precio. Ante todo, cuando a los Únicos –que son vinos de inmenso recorrido- se les deja añejar como es debido. Resultan particularmente dignos de destacar los realizados bajo la supervisión de J. Anadón, hasta los primeros ochenta.

'Único', Vega Sicilia.
‘Único’, Vega Sicilia.

La popularidad de los Únicos como regalo o como consumo ostentoso, lleva a que, como norma, se beban demasiado jóvenes, lo que constituye una auténtica pena. A cambio, son vinos con amplia disponibilidad en el mercado y capaces de sobrevivir mejor que muchos otros grandes nombres el no estar en las mejores condiciones de guarda. La Bodega tiene 250 hectáreas de viñedo propio: 80% de Tinto fino (Tinta del país o Tempranillo) y, el resto, Cabernet sauvignon, Merlot y Malbec. Estas variedades foráneas no dejan de guardar buena parte del secreto de su longevidad. La casa, además, compra uva. Los suelos son arcilloso-calcáreos, con alguna parte de aluvión.

2. La botella. Era la número 00850 de las 96.000 botellas de esta añada, 1966 (nótese que aquí la calidad es compatible con la cantidad…) Esta botella, que siempre estuvo muy bien conservada, ha pasado los dos últimos años, sin ser tocada, en la cava-sótano de la casa en que la tomamos. La subimos al comedor con sumo cuidado. Y resultó perfecto, sin más. Los abundantes posos estaban muy bien adheridos a la pared interior de la botella y el vino estaba limpísimo. Es decir, como las otras botellas de la época (1965, 1962 y diversas “reservas especiales” con vinos de los sesenta y primeros setenta) que hemos tomado.

Vega Sicilia barricas
Vega Sicilia barricas

3. La cata. El corcho estaba algo perjudicado, pero logramos extraerlo casi entero. Decantamos el vino con embudo Vénturi. Perfecto. Alcohol en etiqueta: 13,5º.

  • Color. Granate-amarronado oscuro con ribete teja, capa media, limpio y brillante.
  • Nariz. Emociona, por su elegancia, complejidad y… por qué no decirlo, por su carácter español, castellano, propio de la Ribera, aunque esto no siempre sea fácil de justificar en términos de cata. Hablamos de “una sinfonía, con todas sus notas muy bien instrumentadas y con el volumen justo”. Buena intensidad. Muy complejo y muy limpio. Su larguísima evolución oxidativa en barrica aporta notas tostadas, taninos secos y agradablemente amargos, y las típicas notas de frutos secos (avellanas, nueces, pistachos, almentras garrapiñadas, ciruelas pasas). La madera es usada, pero limpia, inusualmente limpia ¡Cómo se agradece! Frutas negras maduras y en licor. Notas balsámicas. Tierra. Al airearse, aparecieron también notas aldehídicas.
Etiqueta, Vega Sicilia
Etiqueta, Vega Sicilia
  • Boca. Sorprende que este vino, tan anciano, esté tan vivo, tan en forma. Tiene una estructura tremenda y a la vez es equilibrado, delicado e incluso sutil. Con buena intensidad, amplio y persistente, muy fino y sedoso, buena acidez y un punto licoroso. Amplio recorrido. Cálido y con ciertas notas golosas por su alcohol. El retronasal es larguísimo, con notas de fruta y madera de calidad.
  • En conjunto, un gran vino, con misterio, con encanto, que emociona. Aún muy vivo. Un auténtico vino de “meditazione”.

4. Calificación y precio: Lo dicho, por encima del 10/10. ¿Su precio? Se puede encontrar a precios muy diversos: en restaurante, por lo que hemos visto en Casa Pedro, está por encima de los 1.000 euros; en winesearcher, la media está por encima de los 400, lo que, para un vino de esta calidad absoluta, es –entiéndase- una ganga.

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