Un ‘Dom’ a la altura de los mejores

Hay pelea por conseguir alguna botella de los grandes: Dom Perignon, Krug, Salón, Cristal... Y los precios son desorbitados.

Ignacio Peyró. 15/07/2015
Dom Ruinart
Ruinart
Ruinart

1996 fue una añada mítica en Champagne. Hay pelea por conseguir alguna botella de los grandes: Dom Pérignon, Krug, Salón, Cristal… Y los precios son desorbitados. Con discreción, hay otro “Dom” que se codea con los grandes: el Dom Ruinart. De casta le viene: hace tiempo, el Dom Ruinart 1979 quedó como «segundo mejor Blanc de Blancs del mundo» en la cata del Milenio celebrada en Suecia en 1999 con Richard Juhlin y otros expertos. En el caso del 96, estamos ante un aparente segundón que da sopas con honda a algunos de los champañas más reputados. Musculoso como pocos, su compleja mineralidad evoca los mejores grandes crus de Chablis. (Nota de I. Peyró y J. Rocamora).

Dom Ruinart
Dom Ruinart

1. Bodega. La Bodega, fundada en 1729, sostiene que es la más antigua de Champagne. Hay cierto pique con Gosset, que comenzó en 1584, pero, claro, en esa fecha no producían vinos espumosos. Desde 1963 pertenece al grupo LVMH. Han sabido conservar su carácter de casa artesanal. La cuvée Dom Ruinart Blanc de Blancs ofrece una más que buena relación calidad-precio. Su nombre se debe al tío del fundador de la bodega, Dom Thierry Ruinart, monje benedictino. Por leyendas que no quede. Cuentan que era amigo y confidente de Dom Pérignon, quien también -según otra leyenda- fue el inventor del champán tal y como lo conocemos hoy. Ya se sabe que la historia del champán está llena de monjes y de viudas (Cliquot, Pommery…).

Ruinart
Ruinart

2. Precata 

  • Uvas. 100% Chardonnay, de grandes crus de la Côte de Blancs y Montagne de Reims.
  • Vinificación. Según el método tradicional champenoise, con un 25% de vinos de reserva.
  • Alcohol. 12,5º.

3. Cata. En junio de 2015

  • Vista. Amarillo pálido, pajizo, con leves reflejos verdosos; se echan en falta tonos dorados: muy juvenil de aspecto. Limpio. Brillo deslumbrante. Burbuja fina, delicada y persistente (contra lo que es normal en productores en boga hoy…).
  • Nariz. Comienza con algo de reducción. No se escandalice: pruebe a decantarlo. Se limpia enseguida. Y entonces despliega una avalancha de notas en las que manda la fruta: cítrica, manzana, de hueso, albaricoques, lichis en almíbar,… Luego, aparecen notas de flores: violetas. Y al final, un fondo de mantequilla y pastelería incipiente y emergente, pero en segundo plano; también ahí aparecen las lías finas y las levaduras. Marcado fondo mineral (tiza). Pelín de hidrocarburo.
Dom Ruinart
Dom Ruinart
  • Boca. Sorprenden dos cosas: su juventud y su elegancia. Su acidez corta como un cuchillo, hace que las papilas ensaliven con frenesí. Con volumen. Su paso de boca es elegante, redondo y armónico. Al final aparecen notas de frutas blancas, frutos secos, especias y un marcado fondo mineral (la tiza otra vez, claro). Persistente. También sorprende su poderosa columna vertebral: una estructura que puede hacer sonrojar a alguno de los carísimos.
  • En conjunto, un grandísimo champán, fino, opulento, equilibrado, elegante, con clase. Es uno de los mejores blanc de blancs del mercado. Nos ha parecido muy joven. Puede que sea de un degüelle reciente, ¡lástima que no figure ese dato en la etiqueta!

4. Precio. En Lavinia, actualmente (julio de 2015), está a 129 €. Aprovechando el 20 % de las Ventas privadas, como la del domingo 14 de junio de 2015, sale a 104,40 €.
5. Calificación. 9,4/10

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