Los helados más deseados de NYC

El helado más famoso de La Gran Manzana se produce en un pequeño establecimiento que desafía la lógica del marketing.

La mayoría de las colas que se forman en el mundo son insufribles por el simple hecho de que no las elegimos, son obligatorias -como la de pagar en el supermercado o la de renovar el pasaporte-. Pero hay algunas que son realmente curiosas: aquellas en las que esperamos lo que haga falta, y contentos, para obtener algo que nos gusta.

El cliente elige entre ocho tipos de helados y le añade los toppings y siropes que quiera
El cliente elige entre ocho tipos de helados y le añade los toppings y siropes que quiere

En dos puntos distintos de Manhattan se forman cada día dos enormes colas de este tipo que llaman bastante la atención. Ambas se dirigen a establecimientos que tienen varios rasgos en común: están en el subsuelo, son realmente pequeños, no están decorados en absoluto, venden menos de 10 tipos de productos y no se anuncian. ¿Qué hay en ellos, entoncesque desafían toda la lógica del éxito empresarial y crean esta imparable atracción? Dos recetas únicas: la galleta (de la que os hablaremos la semana que viene) y el helado más famosos de Nueva York.

La enorme cola para entrar al establecimiento es permanente los siete días de la semana
La enorme cola para entrar al establecimiento es permanente los siete días de la semana

En pleno barrio de Chinatown se encuentra 10Below Ice Cream, una sencilla tienda de helados que desde que abrió en julio del año pasado ha tenido un éxito aplastante. “Hace casi un año que abrimos el negocio y no ha habido un día que no hayamos tenido cola en la puerta”, explica Danny Kwok, el manager del establecimiento, mirando las cincuenta personas que esperan pacientemente la dulce recompensa.

El método tailandés para hacer los helados de 10 Below
El método tailandés para hacer los helados de 10 Below

Situado en un pequeño local por debajo del nivel del suelo, en el número 10 de la calle Mott Street, este negocio ofrece unos helados personalizados que se hacen al momento en una placa a diez grados bajo cero. De ahí el nombre en inglés de la empresa, 10Below, que es el primer establecimiento neoyorquino que sirve ‘rollitos’ de helado hechos con esta técnica tailandesa.

Son tan llamativos que no faltan móviles y cámaras para inmortalizarlos
Son tan llamativos que no faltan móviles y cámaras para inmortalizarlos

No hay ni un cliente en el abarrotado local que no esté grabando con su móvil lo que allí ocurre. Apenas dos cuadros decoran las paredes y uno de ellos tiene la función de anunciar los ocho sabores de helados a elegir. No es la belleza del lugar sin decoración lo que atrae a tanta gente, es la experiencia de observar en primera fila cómo crean tu helado en dos minutos. Y, por supuesto, el increíble sabor del mismo.

Helados exquisitos, personalizados y hechos en el momento
Helados exquisitos, personalizados y hechos en el momento

Este método tailandés de hacer helados no esconde una fórmula secreta, es realmente sencillo. Primero, se extiende la crema líquida sobre la placa congelada, se añaden los dos ingredientes que lleva cada propuesta y se trituran mezclándolos con la crema base mientras todo se va enfriando. Una vez que la textura es la correcta, se extiende la mezcla en la superficie formando un cuadrado perfecto y con la paleta, se empuja el helado hasta formar un pequeño rollo. En total, cinco rollos de helado fresco componen el resultado, más todos los toppings y siropes que elija el consumidor.

Las posibilidades para aliñar tu helado son infinitas
Las posibilidades para aliñar tu helado son infinitas

“Tuvimos éxito desde el principio. El día de la apertura ofrecimos algunos descuentos, pero la cola ya daba la vuelta a la manzana y no ha dejado de ser así desde entonces. Teníamos muchos amigos a los que avisamos, pero después todo el mundo empezó a publicar en las redes sociales sobre nuestra marca y así nos hicimos populares”, explica con humildad el manager.

En la larga línea de personas que esperan alrededor de una hora para obtener su helado hay historias de todo tipo, pero abundan las de quienes han acudido al lugar porque lo conocieron a través de Instagram. Y es que la foto de estos helados recién hechos es sin duda la imagen perfecta para la cultura de la red social. Algunos miembros de esta cola permanente viven en la ciudad y se han acercado al barrio chino, otros aprovechan una preciada hora de sus vacaciones para adquirir el producto: “Venimos de visita por unos días. Vimos en un blog el helado y nos llamó mucho la atención. Así que aquí estamos, esperando para probarlo”, cuenta una turista argentina.

Disfrutar de un helado te costará unos 50 minutos de cola
Disfrutar de un helado te costará unos 50 minutos de cola

Dentro del local van llamando a cada cliente por su nombre. Estos se acercan a la placa correspondiente y observan cómo nace lo que luego va a desaparecer en sus bocas. Kwok no se atreve a decir cuál es la clave de su rápido éxito, pero opina que una parte importante es la amabilidad de los empleados. “Somos todos amigos y realmente lo pasamos bien haciendo esto. Ponemos la música que nos gusta dentro, pero la hemos tenido que bajar por quejas de los clientes”, dice riendo. Actualmente son ya treinta los trabajadores que sirven sin descanso un helado tras otro.

Sin más marketing que estar presentes en las redes sociales y tener una simple página web de presentación, parece estar claro que el éxito de este pequeño negocio es el boca a boca. Todo el que va lo recomienda y lo publica en las redes. Pocas acciones publicitarias tienen más poder que eso. Además, al hacerse el helado en el momento, no se le añade ningún químico para que la textura resista, lo que produce un sabor natural indiscutible y adictivo.

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