Los mercados flotantes de Bangkok
Recorremos los lugares de compras más originales y espectaculares de Tailandia en los que te volverás un 'comprador compulsivo'.
Uno de los muchos atractivos de Tailandia son sus múltiples mercados flotantes. Para mí, en las varias ocasiones en las que he tenido ocasión de visitar ‘El país de la sonrisa‘, han sido en estos mercados donde he encontrado la esencia de la cultura Tai. Cuando recorres uno por primera vez, todo resulta fascinante. En mi caso, el primer mercado flotante que visité fue en la isla de Koh Kred del río Chao Phraya.
En este lugar se instaló la etnia de los Mon, una tribu procedente de Myanmar (Birmania) que emigró a este particular asentamiento hace más de 300 años. Los Mon son conocidos por la artesanía y por sus especiales y deliciosos dulces. Además de caminar entre sus casas de madera y talleres al aire libre donde se les ve trabajar, se pueden visitar tambiénvarios templos, casi todos de la época de Ayutthayao de estilo Mon.
Nosotros estuvimos en el templo Wat Paramaiyikawat, donde los monjes budistas te ofrecen unos palillos de madera de los que sacarás un número que representa tu vida anterior y el motivo por el cual fuiste reencarnado.
A mí me salió el numero 17 y, según me explicó el monje, vine a este mundo para estar rodeada de animales y ayudarles. Es curioso que los adoro, tengo una gata que recogimos en la calle, otro perro fue adoptado gracias a nuestra intervención y de Tailandia en aquel viaje casi me traigo otro perro que encontré abandonado y que pasó varios días conmigo. Le puse de nombre Tai y desgraciadamente no pude gestionar su viaje a España.
Pero volviendo al mercado de los Mon, habría que decir que no es exactamente flotante, ya que aunque llegas en barco, luego el paseo es entre las casas y calles cubiertas. No hay coches en toda la isla pero sí motos y bicicletas. Durante la semana es un lugar tranquilo que nos permite conversar con sus encantadores habitantes. En cambio los fines de semana es el lugar preferido para los tailandeses y las calles estarán muy concurridas.
El mercado flotante de Dumnoen Saduak es uno de los más grandes, pero también más conocidos tanto por los tailandeses como por extranjeros. Sin embargo, merece la pena visitarlo para experimentar la sensación de la auténtica compra impulsiva. Los vendedores, con todo tipo de objetos, reman entre los barcos que llevan visitantes. El tiempo apremia. Con prisa y sin pausa has de elegir lo que deseas. La oferta es amplia, pero sobre todo se vende artesanía, fruta tropical, verdura y comida en general.
Primero dimos un paseo en la típica canoa de madera que nos permitió vivir de cerca el ambiente de comercio fluvial, los atascos de barcos (cuidado con no sacar las manos de la barca por el peligro de perder algún dedo). Barullo entre barcos y canoas, gente agolpada en los muelles y siempre amables vendedores que ponen su mejor sonrisa cuando te ven enfocándoles con la cámara.
El comercio fluvial es esencia de la historia comercial y económica de Tailandia y merece la pena recorrer los 100 kilómetros que separan a este mercado de Bangkok porque tendremos para siempre una experiencia inolvidable.
Luego paseamos por los embarcaderos, muelles y numerosos puentes. Miles de puestos abarrotan también esta parte y cualquier lugar de comida es bueno para tomar un pincho a la brasa, aunque también encontraremos productos típicos tailandeses que quizá nos apetezcan menos, como los grillos o los escorpiones fritos.
Otro mercado fascinante es el de Amphawa. También preferido por los tais, pero donde nos resultará complicado encontrar turistas extranjeros ya que solo se monta los viernes, sábados y domingos y a partir del mediodía. Se construyó en el siglo XVIII como epicentro comercial de frutas y verduras. Hoy en día encontraremos todo tipo de objetos y una de las mejores ofertas gastronómicas que ofrece el famoso Street Food.
Al igual que en Dumnoen Saduak, podemos pasear en canoa y comer desde los barcos, donde también cocinan, o caminar por los muelles y plataformas flotantes observando la multitud y los miles de puestos y tenderetes.
Bangkok es una ciudad fascinante, de mezclas, sabores y colores, pero los mercados flotantes que hay en sus alrededores son los que convierten a esta ciudad en única. *Fotografías: Carla Royo Villanova.