Newseum, el templo del Periodismo

El Newseum es uno de los museos imprescindibles de Washington. 76.000 metros cuadrados dedicados a rendir homenaje al periodismo y los periodistas.

Dori Toribio. 07/09/2015
Newseum

Entre la Casa Blanca y el Congreso, a bordo de la histórica avenida Pennsylvania, el Newseum es uno de los museos imprescindibles de Washington. 76.000 metros cuadrados y siete plantas en el centro de la capital estadounidense dedicados sin complejos a rendir homenaje al periodismo y los periodistas. Desde los inicios más románticos de la profesión, a la actualidad más vertiginosa de las redes sociales contemporáneas.

El museo de la noticia tardó más de 10 años en abrir sus puertas y hoy se ha convertido en la catedral de la prensa libre y la libertad de información y expresión. En cada rincón del Newseum se respira la primera enmienda de la constitución de Estados Unidos, esculpida a la entrada en una inmensa fachada de mármol: “El Congreso no legislará respecto al establecimiento de una religión o a la prohibición del libre ejercicio de la misma; ni impondrá obstáculos a la libertad de expresión o de la prensa; ni coartará el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente y para pedir al gobierno la reparación de agravios”.

Newseum, obra sobre el 11S
Newseum, antena de telecomunicaciones de las Torres Gemelas tras el 11S

El Newseum presume de ser el museo más interactivo del mundo y así lo demuestra sala tras sala. Desde la que acoge las portadas de periódico más históricas del mundo a la galería dedicada a los atentados del 11S, que incluye el amasijo de hierros en el que quedó convertida la antena de telecomunicaciones de las Torres Gemelas. Ocho secciones originales del Muro de Berlín, la mayor colección fuera de Alemania; el memorial a los periodistas asesinados ejerciendo su profesión en todo el mundo desde 1837; un cine 4D, galerías del New York Times, News Corporation y NBC, junto a dos estudios de televisión y radio de Bloomberg donde visitantes, especialmente los más pequeños, pueden jugar a ser reporteros o presentadores por un día.

El museo tiene actividades para niños. Y al mismo tiempo está plagado de recuerdos fetiche que encantarán a los más entregados al periodismo real o de ficción, como la acreditación como corresponsal de Ernest Hemingway en la Segunda Guerra Mundial, la camisa roja de la legendaria periodista de la Casa Blanca, Helen Thomas o las portadas de prensa tras el hundimiento del Titanic.

Newseum, partes originales del Muro de Berlín
Newseum, partes originales del Muro de Berlín

No conviene perderse los cientos de portadas diarias que el Newseum actualiza cada día frente a la entrada principal, la tienda del museo plagada de golosinas periodísticas para todos o la inmensa terraza del último piso, desde la que se disfruta una vista privilegiada a prueba de selfies del centro político de Washington.

Además de las exposiciones permanentes, el Newseum tiene citas temporales perfectas para mitómanos. Una de las más aclamadas fue la que conmemoró el 50 aniversario del asesinato de JFK, que incluía una colección personal de fotos de los Kennedy nunca antes vista. Este verano se ha inaugurado una galería dedicada a la década del equipo de beisbol local, los Washington Nationals.

Newseum, portadas de periódicos
Newseum, portadas de periódicos

Hay más detrás de cada historia, reza el lema del Newseum. Y se esfuerza en cumplirlo desde hace ocho años. La entrada cuesta alrededor de 22 dólares, por dos días consecutivos de visita. Y esa es la única pega de este museo, ya que está rodeado de medio centenar de maravillas históricas de Washington, todas gratuitas. Pero es así, en gran parte, como se mantiene el Newseum, que tiene detrás una organización sin ánimo de lucro Freedom Foundation, del fundador del USA Today.

Durante años se han sucedido los rumores acerca de la gran deuda que arrastra el museo y la cadena de despidos anuales. Pero lo cierto es que nunca se confirmaron las temibles cifras del Newseum, que cada año recibe 800.000 visitantes nacionales e internacionales al año. Y donde también pueden celebrarse eventos privados como galas o noches de baile, completando la agenda de este templo de la libertad de prensa en la capital de Estados Unidos, que otras ciudades empiezan a copiar ahora para difundir por todo el planeta las bondades del periodismo, tan golpeado en tantos rincones del mundo.

Relacionados

Últimas noticias

Subir arriba
Versión Escritorio