Cómo lograr (de verdad) tus propósitos de Año Nuevo

No tientes a la suerte y no vuelvas a fracasar en el intento. Te guiamos para que hagas todo lo que está en tu mano para asegurarte el éxito en tus propósitos de año nuevo.

Ana Villarrubia. 31/12/2015

Mejorar el inglés, perder unos kilitos, leer más, dejar de fumar, encontrar pareja, disfrutar de la vida de manera más relajada, ser más tolerante con los amigos, pintar la casa o ser más ordenado. Estos son algunos de los propósitos que más a menudo rondan nuestros pensamientos, especialmente cada noche del 31 de diciembre al son de las 12 campanadas del reloj de la puerta del sol. Como si el nuevo año fuera a proporcionarnos, como por arte de magia, la fuerza de voluntad que en el año extinto no fuimos capaces de demostrar. ¿Qué es lo que nos pasa cada año que, terminando enero, ya nos hemos olvidado de todas nuestras flamantes metas? ¿Por qué nos puede la desmotivación? Este año no va a ser diferente a menos que hagas algo diferente para conseguirlo.

Con el brindis la noche del 31, llegan también los buenos propósitos para el Año Nuevo
Con el brindis la noche del 31, llegan también los buenos propósitos

Cuando un año tras otro te prepones objetivos que nunca llegas a lograr, es muy probable que no estás desplegando las estrategias más oportunas para su consecución. De hecho es más que probable que, de inicio, tus metas ni siquiera estén bien planteadas. Y cuando esto ocurre… ¡Olvídate! No hay receta milagrosa que valga. ¿Cómo formulas y planificas alcanzar tus metas? Sigue estos pasos, para alcanzar el éxito en tus propósitos para el 2016.

Esta Nochevieja piensa bien cuáles son tus propósitos de Año Nuevo porque estos deseos sí pueden cumplirse y tú estás a punto de conseguirlo. Cuidado con lo que deseas, puede hacerse realidad.

Planifica los meses que están por venir pero con metas posibles
Planifica los meses que están por venir pero con metas posibles

Asegúrate de que te planteas un objetivo personal y genuino. Para ello es necesario que empieces por identificar claramente qué es lo que quieres conseguir, por qué quieres conseguirlo y si realmente es algo para lo cual tú estás en condiciones de esforzarte. Es importante que te plantees luchar por algo que verdaderamente quieres para ti, y no por algo que otros quieren que consigas.

De uno en uno y cada cosa a su tiempo. El que mucho abarca poco aprieta. A menudo nos boicoteamos porque abrimos demasiados frentes y acabamos siendo absolutamente ineficaces en todos ellos. Concentra tu esfuerzo, tu tiempo y tu energía en un solo objetivo. Ya pasarás al siguiente cuando tengas bien atado el anterior. Hay tiempo para todo.

Cambia de actitud, puedes conseguir lo que te propongas
Cambia de actitud, puedes conseguir lo que te propongas

Cambia el “tengo que hacerlo” por “me gustaría conseguirlo. La diferencia no es solo semántica y supone un abismo desde el punto de vista psicológico. Frente a la ansiedad que generan las imposiciones, las obligaciones o las exigencias, el deseo conlleva una dosis extra de motivación por ser alcanzado que despertará tus ilusiones.

Ten un plan bien secuenciado. ¿Te imaginas, por ejemplo, perdiendo 10 kilos en un mes? Y, lo que es más importante, ¿te imaginas haciéndolo sin sufrir y sin perjudicar tu salud? ¡Imposible! Del mismo modo que tampoco es razonable ponerse en forma en cuatro clases de gimnasio o aprender un idioma por apuntarse un trimestre a la academia. Todo objetivo ha de ser graduado en función de su dificultad, y todo objetivo complejo requiere de todo un proceso más o menos laborioso. Identifica distintas etapas en tu plan, secuéncialas y sé bien consciente de que has de ir una a una, paso a paso, ‘partido a partido’.

Identifica cada etapa de tu plan, no quieras lograr todo de golpe y ya
Identifica cada etapa de tu plan, no quieras lograr todo de golpe y ya

Sé flexible, ten un plan B. Las dificultades no aparecerán hasta que no te pongas a ello con esmero. Y muchos de los obstáculos que por el camino te van a ir surgiendo son de esos que ni por asomo podías haber imaginado. No puedes estar preparado para todos los contratiempos posibles sin que te puedan los agobios o sin que te sobrepasen las preocupaciones, por eso es mejor que te lo tomes con calma, sabiendo que es posible que por el camino hayas de incluir alguna que otra modificación en el plan que trazaste inicialmente; y sabiendo que eso será un ejercicio de inteligencia y no resultará ser, de ninguna de las maneras, un fracaso.

Refuérzate en cada etapa. ¿Te has parado a analizar que los videojuegos siempre te premian por pasarte una pantalla o alcanzar una nueva fase? Son precisamente los premios, los reforzadores de nuestras conductas, los que mantienen nuestra motivación y renuevan nuestra atención, situándola de nuevo sobre el objetivo, dejando atrás las dificultades que nos hayamos ido encontrando. Planifica también tus premios: ¿Qué vas a regalarte cuando lleves una semana sin fumar? ¿Y cuando lleves un mes?

Refuerza tus objetivos contando con el apoyo de alguien cercano
Refuerza tus objetivos contando con el apoyo de alguien cercano

Comprométete públicamente con tu objetivo. Todo esfuerzo solitario es más duro (y más fácilmente eludible). Busca el aliento de los que te rodean, cuéntales qué es lo que te propones y hazles partícipes de tus logros. Ya no vale escaquearte, los demás siguen tu proceso.

¡Feliz Año Nuevo! Haz que 2016 sea el año en el que empiecen a materializarse tus sueños porque tú pongas todo de tu parte para conseguirlo.

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