#Close To… Antonia Dell´Atte: “Soy auténtica, leal y no perfecta”

Hablamos de cerca con Antonia Dell´Atte, una mujer con las cosas claras, amante de los suyos y de compartir su tiempo con ellos.

12 Sep 2017 Amalia Enríquez

He conocido a muchas Antonias: la mujer enamorada, la traicionada, la herida… pero, por encima de todo, a la madre protectora, amiga leal, auténtica, sin dobleces, con carácter, arrojo y muy valiente. Dueña de una belleza felina, que los años no han hecho más que acrecentar, hoy vive un momento dulce en el que la serenidad ha vencido al arrebato. Me recuerda que nos contemplan veinticinco años de amistad que, ni la distancia ha conseguido enfriar…

The Luxonomist: Vamos a abrir el baúl de los recuerdos porque ¿no te molesta verbalizarlos, ¿verdad?
Antonia Dell´Atte: No, siempre es bueno no olvidar. A mí recordar me sirve para no cometer los mismos errores, porque soy consciente de que he tenido unos cuantos. Reconocerlo y visualizarlos es algo que te da la madurez. Y, por supuesto, ser consciente de ellos y aceptarlos. Me gusta recordar que no he hecho daño a nadie, al menos de manera intencionada. Eso me aporta mucha paz y serenidad.

TL: Cuando vuelves la vista atrás, ¿hay un recuerdo recurrente?
ADA: Sí, siempre el nacimiento de mi hijo Clemente y los momentos felices que hemos vivido… y que seguimos compartiendo. Es lo mejor que me ha pasado en la vida y todos los recuerdos que se ciñen a él, me dan energía y mucha felicidad.

Antonia dice que olvida, porque eso es perdonar

TL: ¿Practicas la habilidad del olvido, sobre todo en lo que te ha hecho daño?
ADA: No practico el no perdonar. Soy la primera que me perdono a mí misma por todos los errores cometidos y no me cuesta pedir perdón a quienes haya podido hacer daño con alguna de mis acciones. También olvido, porque hacerlo significa para mí perdonar.

TL: ¿Fuiste una niña feliz?
ADA: Claro, sin duda alguna. Siempre fui una niña con muchas curiosidades y con necesidad de huir de una situación familiar, que tú conoces y no hace falta recordar. Siempre fui muy positiva y eso me ayudó a salir adelante con la cabeza muy alta.

TL: ¿El dolor vino con el tiempo?
ADA: El dolor es parte de la vida. El sufrimiento, hacer daño de manera premeditada y ser objeto de calumnias, eso sí que no forma parte de la vida. Son acciones gratuitas, dirigidas a hacer daño a los demás. A mí me lo hicieron ¡y mucho!

Es fan de las películas de Visconti

TL: ¿Crees que la vida ha sido dura contigo?
ADA: La vida, en sí misma, es dura. Yo tuve esa percepción de niña cuando, muy pequeña, iba a la vendimia para llevar dinero a casa, pero me lo tomaba en parte como un juego. Sin embargo, me di cuenta de lo realmente dura que puede llegar a ser cuando entendí, ya de adulta, que existe la maldad. Lo realmente duro es descubrir la debilidad del ser humano, la fragilidad, las malas intenciones.

TL: ¿Encontrar una profesión como medio de vida te salvó?
ADA: En cierta medida, pero no pude lograrlo hasta la mayoría de edad. A los 18 años sentí la necesidad de volar, de buscar un trabajo que me diera independencia. Se cruzó la moda en mi vida y no dejé escapar la oportunidad. Tampoco fue fácil porque tuve que irme de mi país para conseguir triunfar como modelo. Si no lo lograba, tendría que volver y no quería que eso ocurriese.

TL: ¿Y tuviste que decir eso de “mamá, quiero ser artista”?
ADA: Tú lo sabes. Vengo de una familia muy humilde y decir eso era sinónimo de ser famoso. Lo que yo quería era ser una gran profesional en la moda, la fama era otra cosa que no entraba a valorar. Una se hace famosa cuando tiene algo que decir. Yo no quería ser famosa. Lo que buscaba era ser reconocida.

Dice que Armani le cambió la vida

TL: ¿Alguna vez te has arrepentido del camino elegido?
ADA: Jamás. La moda me ha dado mucho, me he sentido valorada, admirada, querida y con una repercusión mediática que difícilmente habría conseguido de otra forma. Armani se cruzó en mi vida y me la cambió.

TL: En esa travesía por el mundo de la moda, ¿te sentiste en algún momento mujer objeto?
ADA: Nunca, porque siempre he sido una mujer de armas tomar. Creo que la gente ya se ha dado cuenta de que siempre supe lo que quería, al igual que siempre he dicho lo que me ha apetecido expresar. He luchado por una igualdad con los hombres y he procurado mantener una actitud de distancia. En el terreno personal ha sido igual, he querido siempre ser yo misma. Me habría gustado ser una mujer objeto para ver lo que se siente y poder opinar de esa experiencia, pero no he tenido la oportunidad.

TL: ¿Dónde busca y encuentra el ocio Antonia Dell´Atte?
ADA: Yo soy una mujer muy normal. Mi ocio está en los pequeños placeres de la vida. En la cocina, con los amigos, nadando, leyendo y escuchando música. También es ocio para mí el colaborar con causas solidarias y dividir lo que tengo con mi familia y los amigos. Me divierte compartir y eso también es ocio.

Así se hizo el selfie de la portada con nuestra compañera Amalia Enríquez

TL: ¿Cómo es o sería un domingo perfecto en tu vida?
ADA: Uno en el que pudiera sentirme aburrida (risas). Importantísimo en mi domingo es tener tiempo para ir a la iglesia y, si es verano, tenerlo también para nadar. Me gusta aprovechar para ordenar la casa y ¡mi cabeza! que, a veces, es muy necesario. Ser ama de casa es para mí una distracción. Me relaja mucho decorarla  y mover los muebles para que parezca otra.

TL: Inquieta has sido siempre..
ADA: Y creativa (risas).

TL: ¿Esa niña, que vivía feliz en Italia, iba al cine?
ADA: Síiiiii. Me encanta el cine, siempre me ha gustado, pero no soy adicta. Mi hijo Clemente, sin embargo, es un fanático. Ve todo lo que pilla, Netflix, HBO, canales internacionales y va al cine sin parar. Yo soy menos de cine y más de televisión.

El Gatopardo es su película favorita

TL: ¿Recuerdas la primera película que viste?
ADA: Lo recuerdo como si fuera hoy: ‘El gatopardo’. Era una película que me hacía soñar. Las películas de Visconti me las he visto todas y la actriz Anna Magnani es mi mujer de referencia, mi ídolo.

TL: A lo largo de la madurez… ¿cambiaste de registro?
ADA: No, ya sabes que soy muy fiel a todo. Película imprescindible para mí es ‘Bellíssima’, de Anna Magnani también, porque refleja cómo una madre quiere que su hija sea famosa y ve cómo se aprovechan de ella. Me gustaría interpretarla. Tengo el mismo carácter que ella, ha sufrido por amor.

TL: Y eso une…
ADA: No sé si une, pero sí marca.

‘Bellissima’ es una de sus imprescindibles

TL: Estás viendo la televisión y sale un programa con una entrevista tuya (actual o del pasado)… ¿cambias de canal o te quedas a recordar?
ADA: Me quedo para ver las chorradas que hice, porque de vez en cuando he hecho unas cuantas. Son ya parte de mi vida y me gusta recordarlas para no olvidar los errores. Sí tengo claro que nunca hice daño de manera intencionada. Por eso, siempre he dormido bien, sin remordimientos ni culpas.

TL: ¿La profesión, la vida, te ha dejado tiempo libre para leer?
ADA: Síiiiiiiiiiii y para disfrutar de la vida, para compartir. No he vivido solo de la profesión. Me he preocupado de tener la cabeza bien amueblada. No he ambicionado grandes logros económicos, me conformo con poco y lo poco que tengo significa mucho.

TL: ¿Cuáles son esos libros de cabecera que me puedes recomendar?
ADA: Siempre me ha interesado muchísimo la historia de la Magna Grecia. Paulo Coelho me ayudó mucho en la época que estuve enferma. Leo La Biblia para saber de dónde venimos y adónde tenemos que llegar. Y otra cosa importantísima para mí es la meditación. Rezo el rosario cada día, desde hace siete años, que estuve tan enferma.

Se recuerda una niña feliz

TL: ¿Eres de las que las series se han convertido en una diversión?
ADA: No soy muy de series, veo algunas… pero sin más. Soy más de programas de entretenimiento, que me evadan y diviertan. Me gustan los documentales y todos aquellos espacios televisivos que me permitan profundizar en temas sociales.

TL: Mucha gente se va a sorprender de esta nueva Antonia…
ADA: Siempre he sido así, tú lo sabes. Lo que ocurre es que pasé con situaciones y etapas vitales que hicieron salir de mí reacciones que, como te dije antes, fueron errores en los que no he vuelto a caer. Fue un mecanismo de defensa, estaba dolida, herida, atacada injustamente y necesitaba reaccionar.

TL: Pregunta obligada en el cierre de estas entrevistas ‘Close to’. ¿Qué diría la Antonia niña de la mujer en la que te has convertido?
ADA: De pequeña me llamaban Antonieta (risas). Seguro que me diría: ¿Quién te iba a decir que ibas a ser Antonia Dell´Atte y que todo el mundo te iba a conocer? Me gustaría que la gente se quedara con un buen recuerdo de Antonia, incluso con mis imperfecciones. Yo soy auténtica, leal y no perfecta. Solo le pido a la vida tiempo para poder terminarla viajando con mis amigos de verdad por el mundo. No pido más. Tiempo para compartir.

*Localización: ‘El Qüenco de Pepa’. *Próxima semana: Jon Kortajarena.

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