#CloseTo… Iván Sánchez: “Jamás reparé en que tenía un físico rentable”

Hablamos de cerca con uno de los actores del momento. Orgulloso de su trayectoria, se acaba de convertir en 'El Guardaespaldas' de la Gran Vía madrileña.

03 Oct 2017 Amalia Enríquez

Le tengo un cariño muy especial porque nos conocemos desde los principios de su carrera. Y, como hemos conseguido seguir cultivando la amistad a lo largo de los años, eso marca mucho. Es un madrileño con solera. Detrás de un físico de infarto se esconde un hombre cauteloso y con talento, que lleva a cuestas una fama de la que él parece no darse cuenta. Después de una etapa al otro lado del charco donde se ha convertido en una estrella, regresa a su Madrid para ser el Kevin Costner de la Gran Vía, un guardaespaldas que ya quisieran muchas para sí. Nunca fue consciente que con su físico tenía mucho ganado, pero ahí empezó su camino al éxito…

Iván Sánchez: (risas) ¡Y yo sin saberlo! La verdad es que jamás reparé en que tenía un físico rentable. Envidio a la gente que tiene claro lo que quiere ser desde pequeño. Yo nunca supe lo que quería hacer con mi vida. Solo me “ponía las pilas” cuando me veía en las últimas y tenía que decidir.

The Luxonomist: Y te diste cuenta de que el deporte era la mejor alternativa para matar el tiempo libre…
IS: El deporte lo era todo para mí. Salía del colegio y me iba disparado al polideportivo. Siempre estaba allí. Hasta los 14 años, esa fue mi vida. No tenía ni idea de lo que pasaba a mi alrededor. Me fascinaba el deporte, todo tipo de deporte.

Dice que lo más grande que le ha pasado son sus hijas. Foto: Antonio Terrón

TL: ¿Alguna vez has pensado qué habría sido de ti si siguieras entre colchonetas y camas elásticas?
IS: (carcajadas) ¡Me lo haces pensar ahora para contestarte! Nunca me he parado a pensar qué habría sido de mí en otras circunstancias. Soy feliz con lo que hago y nada me importa más que lo que estoy viviendo hoy.

TL: Intuyo un Iván muy distinto al que conocí años atrás…
IS: Soy un hombre distinto, estoy en un buen momento de mi vida, sin duda alguna. Trabajo en lo que me gusta, tengo unas hijas que son lo mejor que me ha pasado. Soy muy afortunado y no tengo que pellizcarme para darme cuenta de que esto es real.

TL: Quién te iba a decir que la interpretación te lo iba a dar todo…
IS: Yo sabía que la vida me tenía reservada una sorpresa. (risas) Desde el momento en el que descubrí la magia del teatro, supe que esto iba a cambiar mi vida. Mi etapa de modelo me sirvió para sanear mi economía, recorrer mundo, aprender idiomas y madurar pero… ¡actuar es mi vida! lo que amo de verdad, lo que siento que me llena.

Ahora comparte escenario con Fela Domínguez en ‘El Guardaespaldas’

TL: Un modelo actor. Ahora hay unos cuantos. Cuando tú empezaste, no. ¿En algún momento notaste el rechazo en la profesión?
IS: Si te soy sincero, sí… pero también ha habido gente que me apoyó mucho. No ha sido todo un camino de rosas, ha habido etapas duras, pero he aprendido mucho de esos malos momentos. Lo mejor de todo es que nunca me di por vencido. Yo no soy de los que “tiran la toalla”. Cuando quiero algo, voy a por ello y mi constancia hace que lo consiga.

TL: Esa actitud te hizo llegar lejos en la moda, a pesar de convertirte en un hombre desarraigado, sin referencias en ningún sitio, un nómada un tanto bohemio…
IS: A lo mejor es lo que quería aparentar y ya empezaba a ejercitarme como actor (carcajadas). Yo era muy mío, la verdad. Supongo que era la consecuencia lógica de llevar mucho tiempo viviendo solo…

TL: ¿Siempre tuviste claro que había vida más allá de las pasarelas?
IS: ¡Claro! Yo sé que hay vida más allá de todo ¡al tercer día de vacaciones! (risas) Ahora en serio. Aunque, al principio, no sabía qué quería hacer con mi vida, siempre he sabido lo que debía hacer en cada momento y, sobre todo, porque mi cuerpo siempre ha sido mi alerta y me ha indicado cuándo debía cambiar y hacer algo más.

Dejó atrás su época de modelo para centrarse en la interpretación

TL: ¿Qué fue lo mejor y lo peor de esa aventura en la moda?
IS: Lo positivo, sin duda alguna, viajar y conocer mundo con facilidad. Lo peor, los momentos de soledad. El estar solo es muy duro y lo entienden quienes han pasado por ello. Luego, como en todas las profesiones, hay cosas buenas y otras menos llevaderas, pero ya quedan atrás.

TL: ¿Alguna vez te sentiste utilizado?
IS: Uumm, a lo mejor me dejé utilizar yo, pero pasarlo mal, sufrir algo inapropiado, no. Nunca me he arrepentido de trabajar en la moda y tampoco del momento que decidí dejarla. Lo hice cuando perdí la ilusión por lo que estaba haciendo y ya no me aportaba nada.

TL: ¿Cómo es el nuevo Iván?
IS: Creo que soy una persona muy buena para los demás y muy duro conmigo mismo. Tampoco me arrepiento de ser así. Hasta en los momento de mayor bajón soy auténtico y creo que soy así por todo lo que he pasado. Cada experiencia que he vivido me ha ido moldeando. Los malos momentos han sido los mejores, porque es donde más aprendí a conocerme a mí mismo, donde más saqué de mí.

Le encanta Clint Eastwood y su forma de contar historias

TL: ¿Te recuerdas un niño feliz?
IS: Sí, sí. Absolutamente. Todo el día en la calle, en los parques. Salía del cole, me cogía mi bocadillo y ¡a jugar! Las chapas, las canicas, la pelota, cualquier deporte… Hacíamos todo aquello que creábamos. Eran otras infancias, pero muy positivas en el recuerdo.

TL: ¿Y había tiempo para ir al cine?
IS: Iba al minicine que había en la zona. No recuerdo la primera película, que sé que me lo vas a preguntar (risas), pero sí de ver en ese cine historias que me marcaron, como ‘Star wars’.

TL: Supongo que, con los años, has ido incorporando otras películas a tus preferencias…
IS: Veo todo género de películas y ¡se hacen cosas tan bonitas! A mí me lleva al cine el querer ver a un actor, un director o el guión en sí pero, quien me remueve de una manera especial es Clint Eastwood. Es un tipo inteligentísimo a la hora de contar historias.

De pequeño le encantaban ‘Asterix y Obelix’ y ahora está leyendo a Hiram Bingham

TL: ¿Qué leías de pequeño?
IS: ‘Asterix y Obelix’ (risas). Tengo toda su colección y la sigo conservando. También todas las aventuras de ‘Los Cinco’ que, aunque eran anteriores a mí, me encantaban. Leía mucho, la verdad. Ahora intento seguir en esa línea de fluidez en la lectura, pero los guiones me quitan mucho tiempo. Siempre tengo dos o tres libros en la mesilla y los voy leyendo al mismo tiempo. Ahora estoy con ‘Machu Picchu: La ciudad perdida de los Incas’ (Hiram Bingham) y también estoy leyendo varios sobre un personaje histórico del Renacimiento que voy a interpretar, pero que aún no puedo descubrir. En noviembre comenzamos a rodar el primer capítulo. (Como una es muy cansina a veces, hasta que conseguí que me diera el nombre ¡no paré! Pero, eso sí, le prometí ser el ‘Mudito’ de Blancanieves)

TL: Hoy, cuando venía para encontrarme contigo, pasé por la Gran Vía y te vi anunciado en el teatro Coliseum como ‘El guardaespaldas’. Todo muy Broadway. ¿Qué sensación te produce?
IS: Pues no te voy a engañar ¡da un gusto increíble! (risas) A las que más ilusión les hace es a mis hijas y a mi madre. Yo me lo tomo como parte de mi trabajo. A estas alturas de mi vida, no me invade el ego, ni creo que molo más que nadie.

TL: ¿La locura de un actor solo la entiende una actriz?
IS: (carcajadas…Vuelve a reírse de esa manera tan contagiosa que, ni en la ficción, puede falsear) Yo creo que sí. Una persona con una horario de oficina nunca entendería mi estilo de vida ¡ni tampoco el tuyo! Tenemos unas profesiones muy bohemias, sin horarios. Es difícil una relación sentimental si no está compensada por ambas partes. Alguna relación pasada terminó porque no entendía la vida que llevaba. No creo que fuera una actitud egoísta por mi parte terminarla.

TL: ¿Te ha llegado a asustar la fama?
IS: No, para nada. No me siento acosado, ni vigilado, no me esperan en la puerta de mi casa. Creo que desde un principio he conseguido respetar a la prensa y me respetan. La fama que tengo es muy cómoda, aunque a veces eche en falta pasar más desapercibido.

TL: ¿El niño que jugaba a las chapas estaría orgulloso de quien te has convertido?
IS: Yo creo que me diría que voy bien, que he conseguido lo que me gusta. De niño quería ser futbolista, como te puedes imaginar. Era muy tímido y lo de ser actor era impensable. Todavía mi familia me pregunta a veces cómo lo he hecho.

*Localización: BumpGreen Restaurant. *Próxima semana: Elsa Anka.

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