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La postura de tu cuerpo afecta a tus emociones

La 'embodied cognition' nos dice que adoptar posturas corporales incómodas o inestables nos vuelve más pesimistas.

Ana Villarrubia. 09/06/2016

Cada uno de nuestros actos y cada una de las decisiones que tomamos están influidos por muchísimas más variables de las que conscientemente llegamos a identificar. Creemos que nos sucede ‘x’ y entonces hacemos ‘y’, pero la cosa no es tan sencilla. En realidad, toda una serie de factores, más o menos inconscientes, intervienen que para que nuestra respuesta sea esa ‘y’, y no otra. ¿Quieres conocer algunas de esas influencias a las que estás expuesto?

Postu 2
Si nos encontramos en una postura incómoda, nuestras emociones serán distintas

Las interacciones entre nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestras conductas son dinámicas y contemplan fuertes influencias en todos los sentidos. Por eso se dice que «lo que nos afecta no es lo que nos ocurre, sino lo que pensamos acerca de lo que nos ocurre», es decir, cómo lo interpretamos en función de nuestra biografía y del momento en que nos encontramos. El modo en el que interpretamos la realidad marcará después la tonalidad emocional con la cual la hayamos experimentado. Todo ello, a su vez, puede venir marcado por acontecimientos externos pero también internos – de tipo hormonal, por ejemplo-. La relación que existe entre lo biológico, lo psicológico, lo cognitivo, lo conductual y lo social no deja nunca de sorprendernos.

Postu 3
Si adoptas una postura incómoda en el trabajo, influirá en tus decisiones

Pues bien, por si estábamos sujetos ya a pocas influencias, una antigua línea de investigación psicológica hoy convertida en rama de la Neurociencia, está llegando a interesantes conclusiones. La embodied cognition’ explora la relación entre la posición de nuestro cuerpo y nuestras emociones, y nos dice con rotundidad que nuestra forma de interpretar y de sentir está muy vinculada a la postura corporal que adoptamos. Numerosas investigaciones bien rigurosas, y no por ello menos curiosas, avalan esta afirmación.

Postu 4
Sentados es más fácil resolver un conflicto

En uno de los estudios más llamativos se le pidió a un grupo de parejas que valoraran el estado de su relación, algo que los investigadores ya habían evaluado previamente mediante cuestionarios estandarizados diseñados a tal efecto. La percepción que los participantes tenían sobre la buena o la mala salud de su relación de pareja no dependió de sus últimas discusiones, de su manera de resolver los conflictos o de cuánto se quisieran o se dejaran de querer. Sus respuestas dependieron de la postura corporal en la que habían sido colocados antes de plantearles esas cuestiones.

Postu 5
Desde un cómodo sillón, las decisiones se toman de otro modo

Quienes fueron posicionados cómodamente en un sillón valoraron su relación de manera más positiva, mientras que las personas que habían recibido indicación de colocarse en incómodas posturas (se les mantuvo un rato a la pata coja o incluso con la cabeza boca abajo), trasladaron esa incomodidad  a la valoración que hacían de su relación de pareja y tendieron a ser más críticos y escépticos con respecto a ella.

Postu 6
Hay ejercicios que facilitan las emociones positivas

Sabíamos ya desde hacía años que el impulso agresivo podía calmarse adoptando posturas y actitudes mas relajadas, todos hemos tratado de tranquilizar a alguien rabioso pidiéndole que se sentara. Y, de manera intuitiva, también todos hemos pedido a alguien que se sentara cómodamente cuando hemos querido hablar de cosas serias. Pero la embodied cognition’  está demostrando que la influencia que la postura de nuestro cuerpo ejerce sobre nuestras emociones va mucho mas allá de la mera intuición.

Postu 7
Si alguien te habla de manera agresiva, pídele que se siente

Además, la aplicación práctica de todos estos hallazgos es tremendamente útil y sencilla: procura no resolver asuntos peliagudos en ambientes hostiles, trata de no discutir con alguien si el entorno no os permite estar sentados, no le pidas un favor a alguien mientras se encuentra en una situación incómoda o inestable, siéntate en una postura confortable antes de abordar una situación difícil y si alguien te habla de manera agresiva pídele que se siente y que habléis con más tranquilidad.

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