DANIEL DIGES: «Desde pequeño asocio la música a los olores»

Amalia Enríquez. 28/01/2022

El inglés se le resiste y el cine es su asignatura pendiente. Por lo demás, Daniel Diges es solvente en todo lo que hace. Con una voz privilegiada y el reconocimiento de la profesión, le gusta meterse en la piel de personajes que nunca llegaría a ser. Ahora lo demuestra en “Kinky Boots”, donde interpreta a Charlie, un personaje real.

The Luxonomist: ¿Qué te da la interpretación que no encuentras en otra actividad de la vida?
Daniel Diges: Me da la posibilidad de meterme en la piel de otra persona que no soy, poder pensar como otras personas y poder sentir como ellas, poniéndome en esa piel. Me parece maravilloso poder llegar a hacer eso.

TL: ¿Entiendes la vida sin música?
Daniel Diges: No la concibo en absoluto. La música es la medicina del alma y el alma necesita de ella para vivir y para crecer. El alma evoluciona con la música.

TL: ¿Cuál es esa banda sonora en la que te quedarías a vivir?
Daniel Diges: Depende del estado de ánimo pero, si quiero estar arriba, sin duda “Viva la vida” de Coldplay.

TL: ¿A qué te suena la vida ahora?
Daniel Diges: Según el momento me suena a algo diferente. Desde pequeñito he asociado la música a los olores. Y la asocio en función del momento. Según el estado que tenga o en el que quiera estar, me lo suelo crear con música. Tengo mis listas de música y en casa las señalo por el estado de ánimo: para amar, reír, momentos de tristeza. Tengo un montón de listas en Spotify.

«El personaje de Los Miserables me ha hecho más valiente»

Daniel Diges
Daniel Diges en Los Miserables. Foto: Gtres

TL: ¿Qué te ha seducido de Charlie?
DD: Lo que más, sin duda, todos los estados anímicos por los que pasa. Desde ser un tío muy inseguro, pero con muchas ganas de crecer y evolucionar; a convertirse en alguien con muchísimo miedo que saca desde un lugar en el que él no es. Esa evolución que tiene y ese crecimiento mental de adaptarse a la vida y amoldarse a todo lo que le viene, aceptando a todo lo que tiene a su alrededor. Me parece que es un personaje muy real y con mucha verdad.

TL: ¿Hay alguna situación en la vida en la que te pondrías unos buenos estilettos o botas con taconazo?
Daniel Diges: Pues sí. Tal vez en esos momentos de inseguridad que a veces se tienen, en los que te atenaza el miedo. Esos momentos en los que te sientes un poco perdido, es bueno ponerte las botas, salir a la calle y decir: “Ya está ¡qué más da!» Las botas son como un acto de poder y de no tener vergüenza, el que te dé igual todo.

TL: ¿Qué hay del Daniel de “Nada es para siempre” en el artista consagrado de hoy?
DD: Yo creo que sigue el niño ese que había allí, ese travieso. Sigo teniendo a ese actor con ganas de aprender, crecer, buscar y encontrar. Sigue estando en mí.

“La música es la medicina del alma, se necesita para vivir y crecer”

TL: ¿”Los miserables” ha sido el auténtico punto de inflexión en tu carrera?
DD: Sí ha podido ser un momento de mi vida de inflexión y reflexión, la verdad. Ya no solo por el personaje y por el musical, sino por lo que me ha hecho vivir. Atreverme a ir a Brasil, a Méjico, a estar en otras ciudades y aprender otros idiomas. En ese sentido el personaje me ha hecho más valiente. Ya no solo por cómo es Valjean, que me hizo saltar a la piscina y convertirme en alguien que no soy; sino por el viaje emocional desde que comienza siendo joven hasta que se convierte en un viejo. Todo eso fue una experiencia increíble. Hubo momentos en los que me sentía demasiado metido en el personaje, sobre todo en Méjico, en los que tuve instantes de meditación y decidir sacármelo un poco de mi interior.

TL: ¿Un recuerdo recurrente cuando miras atrás?
DD: Mi barrio, mis amigos, mi colegio, mis padres, mis hermanas… Toda esa niñez, esos momentos mágicos en mi barrio es lo que más recuerdo.

TL: ¿Existe una receta para la felicidad?
DD: Dejar de ser tú mismo y no tener miedo a lo que opinen los demás. Relajarte, vivir la vida, respirarla y oír lo que te cuenta. Ese es un momento muy importante de felicidad porque te hace estar muy conectado con tu presente. No hay que tomarte a ti mismo muy en serio, hay gente que se escucha demasiado pero, sobre todo, darte el permiso de equivocarte sin juzgarte.

«No hay que tomarse demasiado en serio a uno mismo»

Daniel Diges
Foto: Nacho Careaga

TL: ¿Solo el amor se permite una gran locura?
DD: Es que, al final, el amor no es solo como lo concebimos y creo que sí puede llevarte a hacer alguna locura. Que seas capaz de cambiar tu vida y poder darla por otras personas. Y eso es muy importante y muy valioso.

TL: El rasgo de tu personalidad que no querrías que heredase nadie.
DD: No lo sé. La verdad es que he tenido mucho trabajo interno y me he preocupado mucho de ver cómo soy, lo que soy, dónde quiero llegar y cómo se mueve mi alma. Esas épocas en las que me he sentido muy inseguro, que me sentía triste, tal vez no me gustaría que mis hijos vivieran algo similar.

TL: Un placer prohibido que te permites.
DD: Pues mira, una vez a la semana me doy el placer de irme a un restaurante y comerme todo lo que haya, pero solo una vez a la semana (risas). Eso me encanta. Ese momento es un placer prohibido grande.

TL: Un don que la naturaleza te ha negado.
DD: Posiblemente aprender inglés. Es algo que no he conseguido desde pequeño, es algo que no me fluye. Por la contra, el don más grande que me ha regalado es el de la expresión y, sobre todo, el de cantar. Creo que ha sido muy importante en mi vida. Es algo que me llegó de repente, de la noche a la mañana, y que me conecta en un lugar muy especial donde siento que estoy meditando y volando. Es algo que no puedo explicar. No lo tuve hasta los veintitantos años, antes no lo tenía. Tocaba el piano, cantaba un poco y, en un momento, conecté con eso.

«No sé qué contestar cuando me lanzan un piropo»

TL: Esa pregunta incómoda que siempre te hacen.
DD: La verdad es que ninguna. Si una pregunta te da incomodidad, piensa que tienes que trabajar algo dentro de ti y preguntarte por qué te produce esa sensación.

TL: ¿Qué te intimida hasta el punto de sacarte los colores?
DD: Soy bastante vergonzoso cuando me dicen un halago o me echan algún piropo. Por un lado me gusta y, por otro, me saca los colores siempre porque no sé cómo reaccionar. No sé qué contestar.

TL: ¿Un lema vital que lleves por bandera?
DD: Sé tú mismo. No te des tanta importancia y disfruta de la vida sin juzgarte tanto.

TL: ¿Y esa crítica que, por ser verdad, más te ha dolido?
DD: Las críticas no me suelen doler, la verdad. Las asimilo bastante bien. No he tenido ninguna que me haya dolido.

TL: Un propósito que nunca cumples.
DD: Aprender inglés”.

TL: Un miedo que no sepas superar.
DD: Que algún día les pasara algo a mis hijos. No lo superaría, sinceramente.

TL: Una pesadilla que no olvidas.
DD: Una recurrente desde que soy pequeño es que no puedo correr más rápido. Me quedo parado y no puedo continuar. Es una que me agobia”.

«En un momento de inseguridad me pondría unas buenas botas»

daniel diges kinky boots
En un momento del ensayo de Kinky Boots.

TL: ¿Qué le reprochas o agradeces a tu físico?
DD: Le agradezco que sea muy fuerte, que pueda aguantar muchísimas cosas. Y lo que no me gusta es que si no hago dieta engordo con mucha facilidad. Es algo que me gustaría que no pasara. Poder comer todo lo que me diera la gana.

TL: ¿Un truco infalible para conquistar?
DD: Desde donde mejor se conquista es desde el buen humor.

TL: La prenda que no falta en tu maleta cuando sales de viaje.
DD: La bufanda. No puedo ir sin bufanda. Pocas veces me verás sin ella en invierno.

TL: ¿Esa pregunta que no te he hecho y te habría gustado responder?
DD: Pues qué le diría a mi niño interior al Dani de hace treinta años, cuando tenía diez. Le diría que no tuviera miedo, que todo va a salir bien.

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