«Es difícil ser alguien importante en USA sin hablar español»

El Instituto Cervantes de NY promociona y defiende nuestra tradición e idioma en el ambiente cultural hipercompetitivo de la ciudad.

Cualquier español puede encontrarse como en casa si viene a vivir a la Gran Manzana. Los carteles y anuncios del metro están en inglés y en español. En las tiendas y restaurantes, los dependientes hablan inglés y español. Cuando llamas a tu compañía telefónica, puedes seleccionar directamente tu idioma. Sí, así es la vida en pleno EEUU, en Nueva York, una ciudad cada día más bilingüe que no duda en reconocer y estimular la importancia del idioma en sus calles. En el lado este de Manhattan, hay un rincón muy castellano escondido entre los rascacielos. Es el Instituto Cervantes, donde nuestro idioma encuentra su fortaleza en medio del melting pot que es NY.

En las aulas del Instituto Cervantes se habla español
En las aulas del Instituto Cervantes se habla español

Allí el director ejecutivo, Ignacio Olmos, recibe a The Luxonomist en el pequeño jardín donde descansan alumnos de distintos países practicando su español y tomando un bocadillo -tal vez de chorizo-. El Instituto Cervantes en esta ciudad cosmopolita no solo cumple su misión fundamental: la promoción de la lengua española y la difusión de la cultura de todos los países que comparten nuestro idioma, tanto de España como de todo Latinoamérica. Como Don Quijote, entre gigantescos molinos, el centro defiende nuestra lengua y cultura en el ambiente hipercompetitivo de Manhattan.

The Luxonomist: En sus palabras, ¿cuál es la vocación fundamental del Instituto Cervantes en Nueva York?
Ignacio Olmos:
Yo definiría la misión del Cervantes como el intento de acercar la comunidad latina y la comunidad angloamericana. Tratamos de establecer un diálogo fructífero para una mayor integración en ambos sentidos y para superar los prejuicios que todavía puedan subsistir en el mundo angloamericano respecto de los hispanos que viven en este país. Nos parece la mejor estrategia para difundir nuestro idioma.

Ignacio Olmos durante su entrevista con The Luxonomist
Ignacio Olmos durante su entrevista con The Luxonomist

TL: ¿Cómo definiría la importancia del español en Nueva York? ¿Y en América?
IO:
En primer lugar, hay que decir que un 29,5% de la población neoyorquina es hispana. En segundo lugar, como se puede comprobar una vez que vienes, es una ciudad bilingüe en muchos aspectos. Por ejemplo, en el administrativo. Tú llamas a cualquier oficina del Ayuntamiento, de muchas empresas también, y te dicen «si quiere seguir en inglés pulse 1 si quiere seguir en español pulse 2». De manera que muchas instituciones y empresas están haciendo, desde hace ya años, una publicidad segmentada, distinta, tanto par el público angloamericano como para el público hispano hablante.

Esto es un proceso que está avanzando enormemente. En Estados Unidos en particular, la comunidad mexicana está creciendo mucho frente a la puertorriqueña, que es la tradicionalmente mayoritaria en la ciudad de Nueva York. Hay un aspecto muy interesante en esta evolución y es que la nueva canciller de Educación del Ayuntamiento de Nueva York -lo que para el ordenamiento jurídico en España sería la consejera de Educación- se llama Carmen Fariña, y es de origen gallego e hispanohablante también. Para ella la principal prioridad, desde que tomó posesión de su puesto, es convertir los colegios de Nueva York en colegios bilingües, fundamentalmente en español. Lo que une varios intereses.

Soraya Sáenz de Santamaría durante su visita al Instituto de NY
Soraya Sáenz de Santamaría durante su visita al Instituto Cervantes de NY

Por un lado, el interés de la ciudad de Nueva York por hacerse más bilingüe desde las nuevas generaciones. Por otro lado, el interés de hacer las escuelas de esta ciudad las escuelas más internacionales, porque la educación pública en Estados Unidos es muy ombliguista y así sería algo más internacional y se podría al nivel de lo que ya es realidad en muchos países de Europa -donde los estudiantes no solo tienen una lengua extranjera sino incluso una segunda y a veces tercera-. Esto es algo que está empezando en Nueva York con una gran decisión política.

Por otro lado, estamos viendo también que en el nivel de la política, muchos candidatos a la alcaldía y a distintos puestos de la administración -no digamos también a nivel presidencial- desde hace ya tiempo son conscientes de que necesitan hablar español. Algunos hablan español, otros estudian español, algunos solo chapurrean español… El caso es que todos son conscientes de que sin eso es difícil alcanzar posiciones de relevancia en la política y en la administración americana.

Cursos, mesas redondas, exposiciones... todo con acento español
Cursos, mesas redondas, exposiciones… todo con acento español

TL: ¿Es el español una lengua cada vez más global?
IO:
Yo creo que sí. Es un hecho fundamentado por analistas de la lingüística actual que el español está en un proceso de crecimiento bastante rápido. Por ejemplo, el chino es una lengua hablada por un mayor número de personas que el español, aunque habría que mirar muchos matices, pero el español es una lengua mucho más internacional porque es hablada oficialmente en más de 23 países. El chino solo se habla en China. Eso hace que, después del inglés, como lengua de comunicación internacional -es decir, entre personas que son de países distintos- la segunda lengua en importancia creciente es el español.

TL: Siendo Nueva York uno de los centros económicos del mundo, ¿considera que es también una ciudad que valora la cultura?
IO:
Muchísimo. Nueva York es fundamentalmente cultura, medios de comunicación y Wall Street. La densidad de instituciones culturales que hay en esta cuidad creo que no tiene comparación ninguna con ningún otra gran capital del mundo. Por otro lado, vivimos en un mundo muy globalizado, que significa que todo se copia. Si vas a un hotel hoy en Shanghai o en Los Ángeles o en Buenos Aires, puedes no saber dónde estás porque son perfectamente intercambiables. Entonces, en esa globalización en la que todo se copia hay que tener en cuenta que en algún sitio, lo que se copia, se crea. Y desde luego Nueva York culturalmente es uno de los centros creativos más importantes del mundo y donde la originalidad es el día a día.

Podéis ver la estatua de la libertad desde el barco para terminar el día
Nueva York es uno de los lugares del mundo donde más se crea

TL: Atendiendo a los discursos de ciertos políticos y los problemas de muchos hispano-hablantes en EEUU, ¿cree que puede estar minusvalorándose a esta comunidad?
IO:
Yo creo que no. Efectivamente hay un gran debate y creo que más allá de las agresiones que está sufriendo la comunidad hispanohablante de EEUU por parte de algunos candidatos a la presidencia, en general en la sociedad americana hay una valoración creciente. Como país, creo que se ha pasado de ver a la comunidad hispanohablante como una amenaza a verla como una parte integrante del país.

Hay que tener en cuenta que los hispanos son fundamentalmente bilingües y mantienen el español, a diferencia de otras grandes corrientes migratorias a lo largo de la historia de EEUU, ya que vinieron italianos, japoneses, coreanos… Todos se fueron integrando en el mainstream americano, en el melting pot a través de la lengua. La comunidad hispana es la primera que, integrándose a través del inglés, no deja por ello de perder el español. Eso es lo que le hace tan característica y lo que hace que este país vaya evolucionando a ojos vista hacia un bilingüismo funcional, que ya opera como tal, en grandes áreas del país.

Nuestra cultura no deja indiferentes a los norteamericanos
Nuestra cultura no deja indiferentes a los norteamericanos

No solo en Nueva York. Hace unos cuatro meses se publicaron unos datos del censo de población según el cual la población hispana en el estado de California había superado ya a la población caucásica angloparlante. Ahora mismo, la comunidad hispana es la primera minoría del país, pero en este caso de California ya es la mayoría. Entonces está todo cambiando mucho.

Es verdad que hay discursos muy agresivos que apelan al miedo, pero creo que por encima de estas declaraciones puntuales de cierta tensión política lógica derivada de una campaña presidencial, los políticos americanos son conscientes de la importancia de esta comunidad hispana. Primero en términos demográficos, por ser ya un casi un 17% de la población del país, que significa unos 54 millones de hispanohablantes. Los estudios dicen que en el año 2050 se llegaría a unos 136 millones de hispanos, lo que significaría un 30,33% de la población de EEUU. Todo esto lleva a pensar a mucha gente que antes o después llegará un Presidente hispano a la Casablanca.

Cada vez más niños estudian español en el colegio
Cada vez más niños estudian español en el colegio

Además, la comunidad hispanohablante es también importante en términos económicos. El poder de compra de esta comunidad ha ido creciendo exponencialmente en los últimos años. Y hay un tercer factor de su importancia que es el factor político, ningún candidato a la presidencia tiene serias opciones de alcanzar la Casa Blanca si no tiene de su lado a una parte mayoritaria del voto hispano. Y ese voto se cultiva hablando español, integrándolo en sus discursos.

TL: Según su experiencia, ¿cuáles cree que son los aspectos que los americanos valoran más de nuestra cultura?
IO:
De la cultura española, los americanos valoran varias cosas. Quizá la primera es el estilo de vida, lo que ellos llamarían el lifestyle: la elegancia, la gastronomía, el turismo, en el fondo la alegría de vivir, el modo de relacionarse entre las personas y de establecer amistades… Yo creo que ese es el aspecto más importante. Otro es la cultura. Cuando van a España se quedan fascinados de la centenaria tradición cultural, y no solo me refiero a Madrid y Barcelona, sino a otras muchas regiones del país donde se ve la gran variedad cultural que para un país tan homogéneo como EEUU resulta admirable.

El futbolista Raúl González durante una visita al Instituto en NY
El futbolista Raúl González durante una visita al Instituto en NY

TL: Desde que dirige el Instituto, ¿cuáles han sido los logros de los que se siente más orgulloso?
IO: Yo creo que hacerse un hueco en la ciudad de Nueva York es una tarea heroica por la brutal competencia que hay aquí en todo, también en las instituciones culturales. Yo creo que en los últimos tiempos hemos conseguido abrir más el Instituto a la sociedad neoyorquina, hacer más actividades en las que participasen americanos junto con escritores hispanos. Lo hemos abierto también haciendo actividades no solo en español, sino también en inglés o con traducción simultánea, lo que ha hecho que tengamos muchas más actividades mejor visitadas. Viene mucha más gente al Instituto, por ejemplo, para aprender español tenemos aproximadamente unos 3.000 alumnos de español al año -algo que está creciendo-.

Todo esto gracias a la gran labor de marketing –porque sin él no podríamos luchar en el asfalto de Manhattan- y gracias a las actividades culturales y a las relaciones que hacemos con otras instituciones culturales de Nueva York. Intentamos no hacer actos pensados por nosotros para nosotros, sino ideados conjuntamente con otras instituciones americanas para el público americano. Y esto es un cambio importante que está dando muy buenos resultados.

El Instituto acogerá diferentes eventos por el aniversario de la muerte de Cervantes
El Instituto acogerá diferentes eventos por el aniversario de la muerte de Cervantes

TL: ¿Cómo se está conmemorando el 400 aniversario de la muerte de Cervantes?
IO:
Tenemos una gran variedad de actividades que venimos celebrando desde el año pasado, porque es el bicentenario de la muerte de Cervantes y de la publicación de la segunda parte del Quijote. En concreto, este año tenemos varias exposiciones, una importante que se llama ‘Quijotes por el mundo’. Es una exposición bibliográfica que reúne ediciones de primeras traducciones del Quijote a una infinidad de idiomas distintos, que se inauguró en Madrid hace unos meses y que hace pocas semanas inauguró también el gran congreso de la lengua española en Puerto Rico. Una vez que termine su estancia allí, llegará a Nueva York, donde la expondremos aquí en el Instituto Cervantes.

Además, hay muchas mesas redondas con escritores, un homenaje a la traductora del Quijote al inglés Edith Grossman, donde se le impondrá la orden de Isabel la Católica durante este acto. Hay varios ciclos de películas sobre el Quijote, uno de ellos que integra toda la producción angloamericana y que incluye naturalmente la versión que hizo Orson Wells en los años 60. Hay talleres con profesores, con alumnos… Hay una infinidad de actividades, como no podía ser de otra manera siendo un instituto que lleva el nombre de nuestro principal escritor.

El español afronta nuevos retos cada año
El español afronta nuevos retos cada año

TL: ¿Qué retos tenéis por delante?
IO:
En cuanto a los retos a largo plazo, está dar un salto más cualitativo en nuestra presencia en la ciudad, para lo cual estamos trabajando en la construcción de un board, de un consejo asesor integrado por personalidades neoyorquinas, que nos ayuden no sólo a recabar fondos para las actividades crecientes del instituto, sino también a integrarnos más en la instituciones de la ciudad. Ninguna institución cultural en Nueva York puede funcionar sin un consejo asesor que lleva en última instancia la celebración de una gala anual, que es el principal instrumento de consecución de fondos privados para la labor de una institución cultural, y en eso estamos trabajando ahora muy intensamente.

TL: ¿Alguna recomendación personal de los eventos que están por venir?
IO:
Hay tantos… Pero el 6 de mayo hay un evento con el escritor Antonio Muñoz Molina sobre el futuro de la democracia en Europa que me parece muy interesante.

La vicepresidenta española junto a Ignacio Olmos
La vicepresidenta española junto a Ignacio Olmos

TL: Económicamente, ¿cómo se sostiene el Instituto Cervantes?
IO:
Es una institución pública que depende del Estado, adscrita al Ministerio de Asuntos Exteriores y que tiene dos vías de fondos: los propios que genera, fundamentalmente a través de cursos de español, aunque también a través del alquiler de espacios, sponsoring privado… Y otra que es la subvención directa del Estado español. Ahora mismo estamos aproximadamente en un fifty fifty en la red internacional del Instituto Cervantes. En nuestro caso, nuestro grado de autofinanciación es del 70 por ciento.

El Cervantes ha sufrido unos recortes económicos muy importantes, a los que ha hecho frente con mucha imaginación de todo su personal, pero realmente creo que estamos todavía muy lejos de los presupuestos que manejan nuestras instituciones hermanas como el Instituto Goethe, el francés, el británico… Y España, que quiere consolidarse no como una potencia económica de primer nivel en el mundo -ya que es una potencia media-, pero sí como una potencia cultural de primer nivel por su tradición y por su idioma, para hacer que eso sea realidad y no un deseo, es necesario invertir en ello.

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