Mercadona mejora la receta de sus albóndigas, el plato comodín de cualquier hogar
Mercadona mejora la receta de sus Albóndigas de Pollo y sus Albóndigas en Salsa de las que vende al día casi 20.000 unidades.
Las albóndigas son una receta universal y como tal, un must en las cocinas de medio mundo. Estas pequeñas bolas de carne mezcladas al gusto con diferentes ingredientes, aliños y salsas son también un salvavidas si las tenemos cocinadas en las despensas de casa. Por eso los supermercados Mercadona acaban de mejorar sus Albóndigas de Pollo y Albóndigas en Salsa atendiendo a los gustos de sus ‘Jefes’ o clientes. Ahora ofrece dos recetas más ligeras de la que vende más de 8.000 y 11.000 latas al día respectivamente.
La receta mejorada de las Albóndigas de Mercadona
Así, estos alimentos son cocinados por el Proveedor Totaler Industrias Frigoríficas del Louro en sus instalaciones de O Porriño, en Pontevedra. Dos propuestas que sorprenden a los clientes por su sabor, especialmente llamativo en el caso de las Albóndigas en Salsa elaboradas con tomate natural.
Tal y como demuestra el éxito de estas Albóndigas de Mercadona, hablamos de un plato especialmente socorrido y polivalente en cualquier estación del año. Su formato ya cocinado y envasado en lata las hace especialmente cómodas para tener en casa y llegado el momento, simplemente calentarlas.
Curiosidades de estas populares bolas de carne
Del gusto de grandes y pequeños, las albóndigas tienen también su versión vegetariana, elaborada normalmente con seitán o soja texturizada, utilizada también en hamburguesas. En cualquier caso su receta más popular en países como España, México o Venezuela, es la que incluye salsa de tomate.
No obstante, su popularidad en lugares de todo el mundo ha hecho que su consumo se haya diversificado comiéndose también con caldo y arroz como en Chile; en sopas como en Filipinas o Indonesia; o servidas con espaguetti como en Estados Unidos o Brasil. Igualmente pueden elaborarse con carne de vaca, cerdo o pollo y aliñarse con otros tipo de salsas como la de soja, típica de China; o la de ají, común en Bolivia.
Las opciones son tantas que solo hay que elegir la que a cada uno más le guste y disfrutar.