Combate en 5 pasos la depre post-navideña

Toca ponerse a tono y aquí te explicamos cómo hacerlo de la manera más sencilla posible.

Ana Villarrubia. 12/01/2017

Volver a la rutina siempre es complicado. Hayas tenido o no la suerte de cogerte unos días de descanso en Navidad, la cuesta de enero se nota en todos los sentidos; también en tu estado de ánimo y tu motivación, ese campo de la salud emocional donde las fuerzas físicas y psicológicas están tan interconectadas. Las fiestas, las vacaciones de los más pequeños, las celebraciones y los compromisos navideños alteran nuestro día a día y nos revolucionan en el último mes del año, algo que arrastramos hasta los primeros días de enero.

Una vez pasadas las fiestas debemos encontrar motivaciones para el resto del año
Una vez pasadas las fiestas y los regalos, debemos encontrar motivaciones para el resto del año

No tienes por qué padecer un verdadero síndrome post-vacacional para sentir apatía ante la vuelta a la rutina, desgana ante las tareas más sencillas o agobio ante la expectativa de lo que se nos viene encima. Toca volver a asumir las responsabilidades y obligaciones de siempre, y todo un año por delante es un horizonte que se nos antoja inabarcable.

La cuesta de enero no solo es económica, también anímica
La cuesta de enero no solo es económica, también anímica

Con este cuadro lo más habitual es que los primeros días de vuelta a la normalidad nos sintamos espesos, poco eficaces, con un nivel de rendimiento en lo personal y en lo profesional que no está a la altura de lo que desearíamos pero frente al cual tampoco tenemos claro cómo podemos intervenir. Pues bien, he aquí las pautas idóneas para que tus fuerzas no solo no decaigan sino que se sobrepongan ante la temida cuesta de enero que no solo es económica sino también emocional. Empieza el trimestre con buen pie, genera desde ya dinámicas que te sean útiles todo el año.

¡Organízate!
¡Organízate!

1. Organiza tu agenda de trabajo. Crea una dinámica realista en la que quepan, escalonadas a lo largo de cada jornada de trabajo, todas y cada una de las tareas que tu ocupación requiere. No aplaces, no dejes fuera lo que más detestas, ¡al contrario! Empieza cada día por una tarea que te sea amena y que lo que menos te gusta hacer ocupe el segundo o tercer puesto del día. Vencer la pereza es mucho más gratificante que aplazarla. El aplazamiento constante de lo que nos cuesta llevar a cabo es la mejor garantía para sentir frustración y hartazgo.

Piensa en el alucinante viaje que harás en verano
Piensa en el alucinante viaje que harás en verano

2. Incorpórate a tu ritmo habitual de vida pensando en el próximo capricho que vas a darte. Las siguientes vacaciones, la Semana Santa en casa leyendo un buen libro o esa escapada a la montaña… Pensar en lo que más disfrutas no puede perjudicarte. Ya tienes bien claro que lo que ahora toca es otra cosa, pero tener un horizonte gratificante a la vista es un premio diferido que mejora tu motivación y proporciona sentido a todo lo que haces.

Un café en tu lugar favorito puede ser un momento placentero. ¡Permítetelo!
Un café en tu lugar favorito puede ser un momento placentero. ¡Permítetelo!

3. Introduce momentos placenteros en la planificación de cada semana. Los caprichos y los lujos se dan pocas veces al año pero los momentos disfrutables en familia, en pareja o con amigos los promueves y construyes tú a lo largo de todo el año. La vuelta a la rutina no debe ser sinónimo de martirio o de castigo pues es precisamente la rutina la que nos permite seguir siendo fieles a nuestra identidad, recuperar esas costumbres tan nuestras que tanto nos caracterizan, que organizan nuestra vida y son fuente de seguridad.

Deja tu
Acaba con la pereza y proponte un hábito más saludable

4. Aprovecha el principio del año para acabar con un viejo hábito… ¿Cuántas veces has dicho que querías dejar de fumar o cambiar tus hábitos de alimentación? Eso de año nuevo, vida nueva no funciona por sí solo, pero sí cuando se interpreta como un desencadenante de un cambio, y nos esforzamos por conseguirlo. Ya sabes qué quieres cambiar en tu vida, porque llevas tiempo lamentándote por ello. Ha llegado el momento de que lo intentes de manera diferente a como lo has venido intentando hasta ahora. Pide ayuda, asesórate ante quien corresponda, y ponte a ello de una vez por todas. ¿Otros han podido? ¿Por qué tú no?

Las cosas cotidianas en familia o solos
Aprovecha para plantearte un nuevo propósito, como leer más

5. …Y para instaurar otro más saludable y agradable en su lugar. Puedes interpretar el año recién inaugurado como una nueva oportunidad para acercarte a esa meta que siempre has deseado alcanzar, simbólicamente este 2017 es para ti una pizarra en blanco sobre la que construir nuevas historias, nuevos recuerdos, y nuevas inercias. Hasta la meta más complicada puede ser segmentada en pequeños pasos alcanzables en un camino que empieces a recorrer hoy mismo.

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