Arantza, tu casa de cuento en la montaña
A medio camino entre Pamplona y San Sebastián se encuentra este encantador hotel boutique que reúne todos los ingredientes para pasar unos días inolvidables.
Acudir al pueblo de Arantza (entre San Sebastián y Pamplona) es adentrarte en una zona de montaña única, llena de contrastes, animales, naturaleza, alta gastronomía y cultura propia. Hoy os llevamos junto a un hotel boutique sólo para adultos, pero… en una zona especial para las familias. Unos apartamentos de montaña elaborados en madera, familiares, llenos de detalles, historia y arte, mucho arte. Porque todo en Arantza Hotela está pensado para que se disfrute el espacio. La luz y el paisaje inundan las estancias; todas las ventanas y habitaciones tienen un horizonte maravilloso en el que perderse y contar historias a los más pequeños.
La sensación de amplitud y armonía envuelven cada estancia y tendrás la sensación de que es parte de tu casa de siempre. Tal vez sea por su impresionante baño, por las duchas infinitas donde cabe toda la familia o porque está adaptado para ir con personas en sillas de ruedas… detalles que marcan la diferencia y para que toda la familia disfrute. El diseño, las esculturas y los muebles están concebidos como piezas de arte y son del escultor José Pablo Arriaga. Un cálido minimalismo que convierte las curvas de la madera natural en un ambiente más que agradable y totalmente acogedor.
Un lugar exclusivo que se nota en los detalles más sencillos. Salir al porche de tu habitación, desayunar escuchando los pájaros, disfrutar de un atardecer desde el mirador, encender la chimenea y dejar que el tiempo pase, todo un lujo. Y tiempo es lo que tendréis para disfrutar de las arboledas de la zona, las excursiones a caballo, el spa si lo reserváis con tiempo, sólo para vosotros.
También podréis hacer espeleología, catas de vinos, descubrir la granja de animales, ruta de saltos de agua, acudir a una sociedad gastronómica o incluso emprender una excursión en catamarán. En menos de media hora tenéis San Sebastián y el mar, por lo que la mezcla de texturas, aromas, colores, montaña, ciudad, playa… lo convierten en un destino gastronómico, familiar, tranquilo y de vacaciones únicas.