Montamos en el KARMA Revero, el híbrido de lujo con autonomía casi infinita

Fabricado en California, la tercera generación del icónico Fisker estrena un mejor diseño y tecnología

Dani González. 11/07/2024
Foto: Dani González

KARMA es sinónimo de energía, equilibrio, justicia y el resultado de nuestros actos. Pero también es una filosofía y estilo de vida (en el punto más trascendental de la palabra) que da nombre a la marca americana de coches de lujo que acaba de aterrizar en Europa. Su objetivo: alcanzar la perfección a través de la innovación y la tecnología. La tercera generación de su coche icono, el KARMA Revero, es un superdeportivo para los apasionados de los automóviles, totalmente personalizable y hecho a mano en California. Se fabricarán apenas 200 coches cada año que costarán alrededor de 145.000€.

En The Luxonomist hemos podido probarlo mientras las primeras unidades se entregan en el viejo continente. Y esto es todo lo que hemos descubierto sobre este modelo y su particular historia.

Lujo, artesanía, belleza y atemporalidad  

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Foto: KARMA

El KARMA Revero promete ser un coche atemporal para aquellos que quieren algo único, inspirado en los deportivos más icónicos de la historia de la automoción. No es pretencioso, pero sí bonito. La artesanía tras el proceso de producción, hecho a mano estación por estación en una fábrica californiana, es parte de su esencia.

De hecho, los conductores podrán elegir opciones de todo tipo para personalizar el coche a su gusto. A simple vista resulta un coche elegante a la par que agresivo, con buena planta y evidentes aires de potencia y velocidad.

Funcionalidad interior como base de todo

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Foto: KARMA

En su interior, el diseño resulta familiar. No hay añadidos extraños ni grandes florituras: simplemente funcionalidad. Sus pantallas y controles, algunos aún físicos, están a mano y resultan fáciles de manejar, aunque no se conozca el coche.

Los botones táctiles del volante cuentan con un sistema de vibración que nos avisa cuando tocamos alguno de ellos (este aspecto no terminó de convencerme). KARMA promete tener uno de los sistemas remotos más avanzados de la industria para hacer actualizaciones y diagnósticos sin tener que pasar por el taller.

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Foto: Dani González

El conjunto de 4 plazas está dividido en el centro por un alto y ancho túnel central que alberga la batería del vehículo. Resulta cómodo en las plazas delanteras, pero no especialmente espacioso en la parte posterior. Filosofía deportiva, supongo. En este túnel están los botones y los posavasos. Todo el interior está forrado en piel.

Mención especial merece el logotipo de KARMA, un símbolo que grita “hecho en Estados Unidos” desde todos los ángulos. El uso de los colores es inteligente para mostrar la puesta de sol de la costa de California. El resto de sus formas y colores representan los principales valores de la compañía: innovación, tecnología y personalización. Luce curioso en la parte frontal y trasera del vehículo, aunque también puede modificarse según el acabado final del coche.

El coche eléctrico sin límite de autonomía existe

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Foto: KARMA

El máximo de kilómetros que un coche eléctrico puede hacer y las posibilidades de recarga en ruta son las principales preocupaciones de los conductores. Este KARMA Revero es un híbrido enchufable un tanto diferente, pues el motor de combustión es incapaz de mover las ruedas. La tracción es totalmente eléctrica, aunque la autonomía es casi infinita a través de un depósito de gasolina. Me explico:

La batería del Revero alimenta sus 536CV de potencia, posible gracias a dos motores en el eje trasero. Acelera en de 0 a 100km/h en apenas 4 segundos, y os aseguro que es divertido de conducirlo por su agilidad y dinamismo. Las calles de la ciudad de Hilversum en Países Bajos me vieron disfrutarlo.

Mientras conducimos, un generador incorporado en el propio coche se encarga de ir recargando la batería. Lo hace a través de un motor gasolina de 3 cilindros firmado por BMW. Este no es capaz de acelerar el coche propiamente, pero sí de proporcionarle batería para seguir moviéndose hasta un total de 580km antes de necesitar pasar por un surtidor.

La única pega está en el sonido. Aunque KARMA ha tratado de crear un sistema de escape con sonido electrónico, la realidad siempre pega. Es muy silencioso en modo eléctrico y, al pisarle fuerte, el generador no llega a ese rugido deportivo.

De un sueño a la ruina: la historia de Henrik Fisker

Los más nostálgicos recordarán el sueño de Henrik, que tras pasar años diseñando vehículos para BMW, Ford y Aston Martin quiso hace realidad su fantasía: alcanzar la perfección creando su propio deportivo. Era un auténtico apasionado de la automoción. Su primer coche vio la luz en 2007, el Fisker Karma. Este alcanza ahora su tercera generación aunque el visionario ya no esté en la empresa para disfrutar del éxito.

Entre medias, Henrik se declaró en bancarrota después de no alcanzar los objetivos de producción y ventas, ver su línea de crédito cerrada y las deudas crecer. Solo 6 años después del lanzamiento del primer coche, este sueño pasaría a un mejor recuerdo. ¿O no?

La empresa china Wanxiang, especializada en la fabricación de piezas para coches, vio la oportunidad y pujó por la compañía con la promesa de reflotarla. Tras fuertes ajustes y el nombramiento de un nuevo CEO, Marques McCammon, ha reflotado Karma y relanzado el Revero.

Siguiendo la línea emprendedora del fundador original, en la cartera de este ingeniero que un día dijo que soñaba con dirigir su propia marca quedan casi una decena de nuevos coches que anunciar en los próximos años. El Karma Revero les abrirá mercado, pero esto no ha hecho más que empezar.

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