Edificios Singulares

El nuevo MoMa de Nueva York, más amplio y conectado

El impresionante cambio del museo se dejará notar por dentro y por fuera, proporcionando más arte y arquitectura a los ciudadanos y visitantes de Manhattan.

Si piensas acercarte a Nueva York este próximo verano, debes empezar a planteártelo porque el MoMa (Museo de Arte Moderno) va a cerrar, y… ¿se puede visitar la ciudad más popular del mundo y no ver el museo de arte más prestigioso? La respuesta es rotunda: NO. Así que hasta entonces te recomiendo que planifiques otro destino para tus vacaciones o días libres porque además las obras de mejora son amplias: alcanzarán la vertiginosa cifra de 400 millones de dólares (352 de euros) ¿Quieres saber más? Sigue leyendo…

La reforma del MoMa será profunda y contundente

Los propietarios del museo lo han confirmado el día 5 de este mes (febrero) y el edificio cerrará sus puertas en junio. El último día que abrirá al público será el 15, originándose un vacío en la vida cultural de Nueva York hasta la nueva apertura con un museo más amplio y mejor adaptado al grandioso futuro que le espera. Si todo va según lo previsto, la fecha de apertura será el 21 de octubre de 2019. Poco tiempo estaremos sin él, pero se hará eterno.

Por supuesto, no se trata de realizar una obra de construcción de 400 millones de dólares en tan sólo cuatro meses. El cierre del establecimiento es solamente el broche de oro de una intervención muy ambiciosa, como todo lo que se hace en la Gran Manzana. Un proyecto cuya ejecución comenzó en febrero del año 2016, pero cuya concepción se había fraguado unos años antes, en 2014, de la mano de un estudio de arquitectura que os sonará: Diller Scofidio + Renfro.

Se crearán nuevos espacios comunes amplios para los visitantes

Se pretende con los cambios lograr tres objetivos: el primero aumentar el espacio de la galería, permitiendo que el museo amplíe su colección y su abanico de propuestas, alcanzando lo que hasta ahora no podía albergar. El segundo objetivo es ofrecer a sus visitantes más comodidad, hacer que se sientan mejor acogidos. Los promotores han sido conscientes de que el público de hoy es más exigente, no sólo en cuanto a lo que ve, sino también en cuanto a cómo lo ve. Y el tercer objetivo, pero no menos ambicioso, es el de conectarse más eficientemente con el tejido urbano, acercarse a Manhattan.

Se integrarán zonas en espacios más amplios y cómodos

Colecciones de gran tamaño

Dentro del edificio se han reconfigurado hasta 1.400 metros cuadrados para dar paso a dos grandes galerías en el tercer piso, pudiendo instalar en ellas colecciones de gran tamaño que hasta ahora no eran posibles. Se ha extendido la escalera Bauhaus a la planta baja, mejorando el acceso a las galerías de la segunda y tercera planta. Se han creado también un bar y un nuevo salón en la primera planta, frente a las esculturas de Abby Aldrich Rockefeller. Por cierto, el MoMA va a recibir (según el New York Times) unos 200 millones de dólares del patrimonio de su hijo David Rockefeller, fallecido en 2017, es decir, la mitad de lo que costarán las obras (en euros 176).

La inestimable colaboración del internacional estudio de arquitectura Gensler no pasa desapercibida, dado que se ha puesto de manifiesto por los diseñadores principales con especial énfasis. En total, se agregan más de 3.700 metros cuadrados al museo, proporcionando al complejo de un estudio donde realizar programas en vivo y actuaciones, capaces de involucrar al espectador con la forma actual de realizar arte. Se ha mejorado la conexión en planta baja, ampliándola y abriendo nuevas galerías gratuitas al público, convirtiendo a los paseantes de Manhattan en parte del museo y viceversa.

El museo se adaptará a nuevas maneras de disfrutar del arte

Más conectividad

Lo mejor: la apuesta decidida por ajustar el edificio a las nuevas tecnologías, permitiendo que cada sala cuente con nuevos materiales audiovisuales y la posibilidad de mayor flexibilidad de los espacios. Aún mejor: han proporcionado más y mejores áreas de descanso, en las que se podrá parar y reflexionar, comentar lo visto y lo que se quiere ver. Y por encima de todo, la reconfiguración interior mejora el tránsito dentro del inmueble, creando escaleras nuevas e instalando más ascensores, permitiendo mayor operatividad para el usuario.

Se amplía el vestíbulo principal y se favorece la circulación de los visitantes

Según la socia fundadora de Diller Scofidio + Renfro, el trabajo ha requerido la curiosidad de un arqueólogo y la habilidad de un cirujano. Muy gráfica esta descripción de lo que se ha ejecutado. Empleando estos parámetros (curiosidad y precisión cirujana), los diseñadores han ampliado y abierto el vestíbulo principal, creando un espacio luminoso de doble altura y generando nuevas rutas de circulación a partir de la entrada. En la parte oeste, se han creado una pila de galerías verticales de diferentes alturas y en la planta sexta, una nueva sala anexa a una terraza al aire libre. En fin, ya te vas dando cuenta de que vale la pena posponer un poco el viaje a Nueva York.

También se mejora la comunicación entre las colecciones

La idea del MoMa es establecer una columna cronológica que unirá tres pisos, permitiendo la comunicación entre visitantes en distintas épocas. Gracias a las obras ejecutadas por la constructora Turner, el museo rotará sistemáticamente una selección de arte cada seis o nueve meses, haciendo que para el año 2022 se haya coreografiado cada exposición en las plantas segunda, cuarta y quinta. En otras palabras, las colecciones del museo no estarán mucho tiempo quietas ni en el mismo lugar dentro del edificio.

La reforma será profunda

El futuro cercano

El 21 de octubre de 2019, cuando abra sus puertas, podrás disfrutar de cuatro exposiciones inaugurales: “Journeys of Abstraction”, de Patricia Phelps de Cisneros, “Pope.L”, “The Legends of Black Girls Window” y “The Elaine Dannheisser Project Series”. Además, podrás disfrutar de la programación en vivo de David Tudor y sus Composers Inside Electronics, o de compositores consolidados y emergentes como Okwui Okpokwasili, Adam Linder o Shahryar Nashat.

Los espacios comunes tendrán luz natural

Tres novedades importantes más: el nuevo MoMa abrirá más temprano, a las 10 de la mañana, y cerrará más tarde, a las nueve de la noche, el primer jueves de cada mes. Abrirá una nueva tienda, con un mayor surtido de libros y productos de merchandising. Y, si eres socio, tendrás un nuevo y exclusivo acceso para ti: podrás entrar a las 9:30 cada día que abra el museo y tendrás vistas previas de exposiciones y programación premium. Al final, las obras son buenas y necesarias cuando se hacen con criterio, he aquí un ejemplo del que podremos disfrutar a partir del 21 de octubre de 2019.


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