Manel Loureiro: «El vértigo del folio blanco existe, pero aprendes a dominarlo»

Amalia Enríquez. 21/06/2024
Foto: Javier Ocaña

Se confiesa “tumultuoso, multitarea y febril”. Manel Loureiro es hiperactivo desde niño y eso le funciona a la perfección a la hora de escribir. Algo que le ha llevado a poder hacer varias cosas al mismo tiempo. Su última novela, Cuando la tormenta pase, es el reciente Premio Fernando Lara de novela y su primera, Apocalipzis Z se ha convertido en película y será la gran apuesta de Amazon a finales de año. Su cabeza va a tantas revoluciones que ya está dándole vueltas a su próxima historia…

The Luxonomist: Publicar novela con el premio Fernando Lara como aval ¿es un plus añadido de presión?
Manel Loureiro: Presión, responsabilidad, respeto… Si ya un lanzamiento literario suele ser una montaña rusa de emociones, cuando por encima va asociado a un premio tan prestigioso y de tanto renombre, todo esto se multiplica. Es un premio que ganaron Francisco Umbral, Terenci Moix, Zoe Valdés…  una lista enorme de grandes figuras de la literatura. Y ahora me toca a mí defender ese pabellón. Hay que estar a la altura.

TL: ¿Cuánto de autobiográfico hay en Cuando la tormenta pase?
Manel Loureiro: ¡Pues algo hay! Para escribir este libro me obligué a vivir las mismas experiencias que su protagonista. Como él, viajé a la isla de Ons en pleno invierno, cuando está prácticamente desierta. Algunas de las situaciones y sensaciones que aparecen en ‘Cuando la tormenta pase’ me sucedieron a mí.

TL: ¿Nunca te has imaginado viviendo en primera persona lo que desarrollas en una novela?
Manel Loureiro: Casi siempre. Para mí forma parte del proceso creativo meterme en la piel del personaje, ver lo que él o ella ve y ponerme en su pellejo. Eso sí, normalmente, ellos suelen ser mucho más listos, ágiles y resolutivos de lo que yo sería…

“No me preocupa el bloqueo creativo”

TL: Roberto, el protagonista, está en una isla. No tiene posibilidad de llegar a tierra firme ni de comunicarse con el exterior. ¿Es la real metáfora de tu estado cuando escribes?
Manel Loureiro: Siempre he dicho que la profesión de escritor tiene algo de bipolar. Te pasas media vida encerrado, escribiendo a solas, aislado del mundo… y la otra media dando vueltas por el mundo, de presentación en presentación, charlas, firmas, etc… Es algo complejo de gestionar, en ocasiones.

TL: Para transmitir de manera tan gráfica la sensación de soledad que vive el protagonista… ¿has tenido que pasar por ese lugar?
ML: Como te comenté antes, pasé unos cuantos días en Ons, el escenario de ‘Cuando la tormenta pase’, en pleno invierno, cuando la isla se queda incomunicada con tierra, para poder entender qué y cómo iba a suceder allí en la novela…

TL: ¿Qué te hace diferente para que los lectores te elijan de manera masiva?
ML: Esa es una pregunta que no tiene fácil respuesta, ni para mí ni para ningún otro autor, me temo. Solo queda hacer las cosas lo mejor posible, intentar contar historias apasionantes y cruzar los dedos para conectar con cuantos más lectores, mejor.

TL: ¿Qué hay del Manel que escribía su blog, Apocalipsis Z, en el escritor consagrado de hoy?
ML: ¡Queda poco, pero algo queda! Aquel abogado un poco ingenuo, que se lanzó a escribir para divertirse y que no sabía en qué mundo se metía, ha aprendido mucho por el camino. Pero la emoción y la pasión del primer día y las ganas de seguir contando historias todavía están ahí.

“La profesión de escritor tiene algo de bipolar”

manel loureiro
Foto: Javier Ocaña

TL: La inspiración es el plus del escritor. ¿Sigue dando vértigo ponerse delante del folio en blanco?
ML: Siempre. Cada nuevo libro es un reto diferente y lo tienes que afrontar de una forma totalmente distinta. Salvo que quieras correr el riesgo de repetirte. Ese vértigo es real, pero aprendes a dominarlo con los años y el rodaje.

TL: Cada uno de tus libros ha ido superando al anterior. ¿Eres consciente de que te has convertido en tu peor enemigo?
ML: Presión, responsabilidad, respeto… ¿Recuerdas lo que te decía? Eso siempre está ahí. Levantar el listón exige esforzarse más, pero es el único camino posible. Eso sí, me llevo bastante bien conmigo mismo, así que supongo que soy mi propio enemigo íntimo. De momento lo llevo bien”

TL: ¿El mayor miedo es el bloqueo creativo o hay imaginación Loureiro para rato?
ML: ¡Quedan tantas historias por ser contadas! No me preocupa. Me daría más miedo pensar que algún día descubra que no tengo ganas de seguir escribiéndolas. Pero no parece que vaya a ser el caso…

TL: ¿Eres de cocinar la vida a fuego lento?
ML: Qué va. Soy tumultuoso, multitarea y febril, como todos los niños hiperactivos que han conseguido llegar a la vida adulta sin perderse.

TL: ¿Lo mejor siempre está por llegar?
ML: Por supuesto. Y ardo en deseos de descubrir qué se oculta tras la siguiente colina.

TL: ¿A qué momento de tu pasado regresarías?
ML: Al día en que empecé a escribir, para explicarle a un pasmado abogado de Pontevedra todo lo que le esperaba a partir de ese momento.

“Soy como los niños hiperactivos que llegan a la vida adulta sin perderse”

TL: ¿Tu mayor conquista?
ML: Tener el control de mi vida y ser dueño de mi tiempo. Parece una tontería, pero es muy, muy difícil. Y solo cuando lo consigues te das cuenta de lo importante que es.

TL: ¿Recuerdas ese momento de absoluta felicidad?
ML: Sí, por supuesto. Y los atesoro dentro de mí, como fotografías preciosas en las que me refugio en los momentos de más estrés. Es una maravilla.

TL: ¿Qué no le perdonarías nunca a un amigo o a alguien a quien quieres?
ML: La deslealtad.

TL: Si fueras un producto, ¿cuál sería tu slogan?
ML: ¡Ni se imagina la de cosas que puede hacer!

TL: ¿Qué le preguntarías a tu yo de dentro de veinte años?
ML: Solo lo esencial para no cometer errores graves. El resto, que quede oculto. No hay nada más bonito que descubrir lo que te va ofreciendo la vida.

TL: ¿Sin cuál de los cinco sentidos podrías vivir?
ML: El olfato. El resto me parecen más imprescindibles.

“Supongo que soy mi propio enemigo íntimo”

manel loureiro
Foto: Javier Ocaña

TL: ¿Un personaje histórico con el que te sentarías a cenar?
ML: ¿Solo puedo escoger uno? ¿En serio?

TL: Diez segundos para un deseo. ¿Qué pides?
ML: Felicidad a raudales, para mí y para los que me rodean.

TL: Te da un ataque de risa en una situación inapropiada o en un lugar del que no puedes salir. ¿Cómo lo solucionas?
ML: ¡Redoblando la apuesta y tratando de hacer reír a los que me rodean! Así pasamos el trance todos juntos y no es tan grave.

TL: ¿Un día perfecto?
ML: Escritura, lectura y familia.

TL: ¿Cuál es ese tema del que te avergüenza saber tan poco?
ML: Hay demasiados. Me encanta aprender algo nuevo todos los días.

TL: ¿El lugar más loco en el que has terminado después de una noche de fiesta?
ML: En una bañera, dentro de un portal. No, yo tampoco sé cómo acabó aquella bañera allí. Ni yo.

TL: ¿El objeto más extraño que conservas?
ML: Te lo diría, pero podría desencadenar una orden de arresto internacional.

TL: Esa pregunta que no te he hecho y te habría gustado responder.
ML: ¿Tienes ganas de empezar a escribir el siguiente libro? ¡Sí por supuesto, muchísimas ganas!

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