El inesperado oasis del hotel Don Carlos en Marbella

Un hotel “multiforme” donde atardece disfrutando de la brisa del mar e il dolce far niente en las camas balinesas en medio de un jardín tropical.

Isabel Chuecos-Ruiz. 28/07/2023
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

Marbella, la capital de la Costa del Sol, es un destino que llena páginas de glamurosas instantáneas en el ambiente más distinguido. La localidad está -y seguirá estando- entre los destinos predilectos no sólo de los golfistas. Don Carlos Leisure Hotel & Spa está ubicado en la mejor playa de Marbella y además de englobar una variada propuesta gastronómica, comparte visitantes con el famoso Nikki Beach Club (situado junto al hotel).

Un refugio para viajeros exigentes

Don Carlos Leisure Hotel & Spa

Don Carlos está en ese círculo de hoteles de lujo que son siempre refugio del viajero exigente. Y yo, como uno de ellos, cuando llego a un hotel me sumerjo en un recorrido visual con la curiosidad del que mira a través de unos prismáticos.

Abriendo y cerrando ventanas, intentando habitar el tiempo, estirarlo, compartirlo, leyendo entre líneas o tratando de enfocar con unas gafas mágicas para encontrar mi propio punto de vista.

La última inauguración de Conrad Hilton

Don Carlos Leisure Hotel & Spa
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

El Don Carlos Leisure Hotel & Spa es receptor de innumerables anécdotas desde los años 70, cuando se contruyó. En concreto, fue la culminación de un concurso internacional que se organizó en 1960 para seleccionar proyectos con los que desarrollar la zona de Elviria.

Los arquitectos José María Santos Rein y Alberto y Rafael López Palanco fueron los encargados del diseño de la icónica torre y su singular base, cuya estructura se asienta sobre seis ramificaciones. La apertura del hotel se celebró en 1969 siendo la última inauguración a la que acudiría Conrad Hilton, fundador de la primera cadena hotelera del mundo (bisabuelo de Paris Hilton).

Desde los cimientos de aquella idea, el Marbella Hilton (su nombre de entonces), atrajo a un gran número de aficionados a la arquitectura. Pero también de turistas americanos que visitaban por aquel entonces España en busca de descanso.

En 2006, Selenta Group compró el hotel por 440 millones de euros e inició un proceso de renovación de todos sus espacios. Finalmente el fondo canadiense Brookfield Asset adquirió el hotel y medio siglo después el Don Carlos Leisure Hotel & Spa es uno de los hoteles costeros más emblemáticos de Marbella, con ese aire familiar de haberse ido construyendo a sí mismo.

El flechazo con The Oasis Wellness & Spa

Don Carlos Leisure Hotel & Spa
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

El hotel engloba tres conceptos que permiten apreciar múltiples maneras de hospedarse. El Don Carlos Resort, sus exclusivas Deluxe Villas y The Oasis Wellness & Spa. Además de una extensión de 20.000 metros cuadrados de jardines tropicales que subrayaban la estética exótica del lugar.

En síntesis, estos tres conceptos de alojamiento, hilvanados por un marco de referencia que supone estar en la Costa del Sol, son un contrapunto atractivo para turistas de todo el mundo.

Suites con piscina privada y wellness de lujo

Don Carlos Leisure Hotel & Spa
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

El hotel cuenta con 299 habitaciones. 240 del propio Resort con diferentes tipologías, 24 villas Deluxe (de las que destaco las instalaciones y el servicio de asistentes personales) y el Oasis. Un espacio que hace diez años evolucionó transformándose en un discreto hotel boutique de 35 habitaciones y suites con piscina privada para huéspedes super exigentes.

No podía faltar en el establecimiento un Wellness & Spa (1.600 metros cuadrados) dedicado al bienestar. Tiene una zona de aguas donde poder relajarse y disfrutar de tratamientos y terapias orientales con productos de las mejores marcas como Natura Bissé.

Hablamos del espacio Oasis Wellness & Spa, un hotel dentro de otro hotel de esos a los que queremos regresar una y otra vez. Por su cuidada estética y una atención personalizada muy exclusiva.

El jardín como metáfora

Don Carlos Leisure Hotel & Spa
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

El hotel disfruta de un magnífico jardín que deberemos cruzar para llegar hasta el mar. El horizonte de visibilidad más allá del jardín, desde la ventana de la suite, es como un mensaje encriptado que no te deja descubrir nada hasta que entras él. Solo entonces se desvela accesible.

Efectivamente al explorar el hotel descubres que el jardín es el nexo que nos alumbra el camino hacia el mar. Como un símbolo que se despliega de manera poética. Este pequeño bosque, cual jardín botánico, crea un mundo propio en absoluto silencio. La naturaleza siempre es algo superior y con sentido que despliega recursos estéticos propios.

Don Carlos te brinda diferentes experiencias como iniciar el día con una sesión de yoga o disfrutar leyendo un buen libro envuelto en una hamaca o jugando al tenis en las mejores pistas.

Gastronomía tailandesa de alto nivel

Nos adentramos en un jardín que esconde encantadoras sorpresas por descubrir como su Restaurante Ombú Thai, un espacio ideal para sibaritas cenando bajo las estrellas. La noche te sorprenderá degustando platos icónicos de la gastronomía tailandesa rodeado de palmeras y orquídeas.

Iniciar la cena disfrutando de la luz del atardecer y acabar bajo una bóveda estrellada en una atmósfera romántica de una admirable sencillez.

Por qué elegir el hotel Don Carlos de Marbella

Don Carlos Leisure Hotel & Spa
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

Además del Ombú Thai, el complejo cuenta con zona VIP para los huéspedes del The Oasis by Don Carlos Resort en el Beach Club. Así disfrutarás desde la primera línea de mar o de sus cuatro magníficas piscinas.

Llegados a este punto es muy raro, por no decir imposible, que vengas a este oasis y no quieras volver. Andalucía está llena de matices en el profundo sentido. La arriesgada aventura de atravesar un bosque para llegar al mar es una experiencia que supera la difícil tarea de poner palabras que apuntan hacia lo mismo, intentar comprender el lugar en el que estamos.

Un oasis al que volver

Don Carlos Leisure Hotel & Spa
Foto: Don Carlos Leisure Hotel & Spa

Ana Lucas en su poemario Oasis habla de luces y sombras. Según afirma Luis García Montero al hablar de su autora: “La imaginación de Ana Lucas es una forma de lucidez, un puente abierto entre el pájaro, el pez, la hoja o la ciudad y las habitaciones interiores donde esperan los sentimientos a que lleguen las palabras. Una intimidad con futuro”.

Desde este momento emocionante en una hamaca del Oasis, rendida ante la espectacular puesta de sol, leo estos poemas. Ellos retratan el mundo y me llevan a “lugares que me han despertado sentimientos grandiosos, desmesurados”…quizás como consecuencia de estas palabras que reseño…

…en la sobriedad aullante / Sorprendieron tus destellos / Los calculé inalcanzables / La sinfonía de sus matices el componente hedonista / imaginando que algún día / te veré sin escenario y a la luz / con el furor de este arrebato / que me empuja a querer explotar los momentos / con prisa / urgencia del que sabe que la aguja corre…

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